“Los tiempos están cambiando”

Un viaje a Moscú en la apertura del Mundial despertó en nuestro editor general algunas observaciones y reflexiones sobre ciertas cosas que, desde más lejos, se ve que están cambiando.
El editor de Para Ti, enviado especial a Rusia, en el partido de Argentina contra Islandia.

Falta una hora para que empiece la ceremonia de apertura de Rusia 2018, "el Mundial", y un grupo de periodistas (10 hombres + una) vamos por el increíble Metro de Moscú camino al Fan Fest, en la colina de los gorriones, todos pegados al único celular con buen servicio escuchando… ¿la previa?, ¿la formación del equipo argentino para su debut mundialista? No, el final del debate por la despenalización del aborto. El desenlace a favor del proyecto de ley que legaliza la interrupción del embarazo hasta la semana 14 coincide con la llegada a destino. Y el grupo baja feliz del vagón, y el fútbol no tiene nada que ver con eso.

'The Times They Are A-Changin', escribió Bob Dylan. Y cantaba Los tiempos cambian/ Vengan a reunirse… Esta vez, el punto de encuentro es mucho más lejos –Rusia–, mucho más caro –rublos, dividido en dólares o euros, multiplicado por pesos–, pero siempre hay un argentino, muchísimos argentinos, aunque menos que peruanos, mexicanos, colombianos que son los que más se hacen sentir en las custodiadas calles moscovitas.

“La mítica Plaza Roja permanece cerrada, pero a sus puertas la travesti argentina Lizy Tagliani se para frente a la cámara para contar de Rusia y su Mundial”.

Para los anfitriones de esta Copa del Mundo, el evento deportivo Nº1 internacional es una amenaza o cuanto menos una molestia. ¿Y los argentinos? Unos miles de hinchas más que coinciden en el mismo momento, en el mismo lugar, para ver el debut de la Selección, para brindar su clásico y siempre emotivo canto del himno (ooooooÓooÓoooooooooooooooÓ…) y bancar las estrofas del islandés sin chiflar y con respeto.

Porque los tiempos están cambiando/ Y mantengan sus ojos abiertos… Vladimir Putin, el controvertido presidente de la Federación Rusa, da la bienvenida al juego y los hinchas lo aclaman (dicen que tiene el 70% de imagen positiva), la mítica Plaza Roja permanece cerrada, pero a sus puertas la travesti argentina Lizy Tagliani –acreditada por FIFA– se para frente a la cámara para contar de Rusia y su Mundial.

En Moscú hay mucho de Masha y el Oso, el best seller de dibujos animados creado en Rusia.

En Moscú no hay Toys 'R' Us ni FAO Schwartz, pero en la juguetería inglesa Hamleys –en la megatienda infantil Detski Mir– hay Lego, muñecos de Avengers, Star Wars y, sobre todo, hay mucho de Masha y el Oso, el best seller de dibujos animados creado en Rusia para todo el mundo.

Porque los tiempos están cambiando… Una mujer viaja con diez hombres desde Buenos Aires a Moscú, convive una semana con ellos en aeropuertos, en el hotel, en restaurantes y en la cancha, y viaja de regreso Moscú-Madrid-Buenos Aires, y se sorprende de sus vueltas para salir, para decidir una compra en la feria, para definir qué ponerse según el plan, el frío o el calor…

Argentina pierde y no hace pie en lo que queda del Mundial, y de regreso en subte los que hasta hace un rato eran hinchas, ahora vuelven a ser personas que conversan, ríen, contemplan la nada. Porque los tiempos están cambiando… Para lo más grande y los detalles, para lo más importante y lo insignificante… Porque los perdedores ahora serán los ganadores después/ Porque los tiempos están cambiando.

por Juan Martín Cutro (mcutro@atlantida.com.ar)

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