De los 66 m2 que ocupa este PH –obra de Dulce Cattaneo y Eleonora Ramos, las diseñadoras de Alma Deco–, 48 m2 pertenecen al sector que comprende el baño, la cocina y este ambiente donde conviven el comedor y el dormitorio, mientras que en los 18 m2 restantes se acomodan el living, un escritorio y hasta un pequeño lavadero. Antes de la reforma, el lugar tenía mosaicos graníticos, que se cubrieron con pisos vinílicos símil madera (Panorama Pisos).

Ventanas corredizas de vidrios repartidos llenan de luz natural el espacio que se define por un mix de muebles y elementos heredados y encontrados, que se renuevan con piezas de diseño. Tal es el caso de los estantes de acero inoxidable (Doble T), que exhiben objetos traídos de distintos viajes. (Foto: Gustavo Bosco/ Para Ti)
Ventanas corredizas de vidrios repartidos llenan de luz natural el espacio que se define por un mix de muebles y elementos heredados y encontrados, que se renuevan con piezas de diseño. Tal es el caso de los estantes de acero inoxidable (Doble T), que exhiben objetos traídos de distintos viajes. (Foto: Gustavo Bosco/ Para Ti)

El comedor, que se ubica junto a la cocina y comparte ambiente con el dormitorio, integra una mesa Cubo realizada en MDF laqueado (Alma Deco) con sillas estilo Windsor (Caro Prieto) en blanco y negro. Sobre la mesa encuentran lugar un mantel a rayas (Voilà), tazas heredadas y una lámpara Gauchita dorada (Astor Luces). De frente, un ropero antiguo y un sillón estilo americano (Alma Deco), retapizado con lino inglés (Zanav). (Pág. der.) Junto a la escalera de acceso, este rincón del estar se arma en torno a un sofá tapizado en velvet (De Levie) con almohadones de terciopelo (Casa Almacén) y otros nevados y de piel sintética (Sol Palou). Lo acompañan una mesita baja, encontrada y recuperada, y una alfombra vintage (Casa Chas).

El comedor. (Foto: Gustavo Bosco/ Para Ti)
El comedor. (Foto: Gustavo Bosco/ Para Ti)

En el mismo lugar del estar, el espacio de trabajo se acomoda en un rincón. El escritorio, una antigua mesa restaurada (Casa Chas), da lugar a una lámpara Gauchita negra (Astor Luces), diferentes objetos comprados en viajes, una lámina enmarcada y un espejo heredado. Una silla Aluminum (Manifesto) los acompaña.

Espacio de trabajo. (Foto: Gustavo Bosco/ Para Ti)
Espacio de trabajo. (Foto: Gustavo Bosco/ Para Ti)

Junto a la escalera de acceso, este rincón del estar se arma en torno a un sofá tapizado en velvet (De Levie) con almohadones de terciopelo (Casa Almacén) y otros nevados y de piel sintética (Sol Palou). Lo acompañan una mesita baja, encontrada y recuperada, y una alfombra vintage (Casa Chas).

Rincón. (Foto: Gustavo Bosco/ Para Ti)
Rincón. (Foto: Gustavo Bosco/ Para Ti)

En el ambiente principal, una cortina calada (Tiki House) da respaldo a la cama, vestida con un edredón blanco (Home Collection) y almohadones de tussor (Alma Deco) y de terciopelo teñido a mano (Casa Almacén). Como mesita de luz, se ubicó una mesa auxiliar con estructura de hierro y tapa de mármol Arabescato, y a los pies, un banquito (Casa Chas) soporta un canasto con una Monstera deliciosa (Madre Naturaleza). Un óleo del artista Romeo Sosa y una lámina comprada en el MoMA decoran las paredes.

Ambiente principal. (Foto: Gustavo Bosco/ Para Ti)
Ambiente principal. (Foto: Gustavo Bosco/ Para Ti)

El baño, aunque es parte de la reciente reforma, respira un clima de época gracias a sus pisos de cerámica en damero, la araña con caireles y la antigua mesita baja (ambas heredadas). La cortina de baño (Arredo) y un estante  de acero (Doble T) completan el espacio.

El baño. (Foto: Gustavo Bosco/ Para Ti)
El baño. (Foto: Gustavo Bosco/ Para Ti)

Producción: Natasha Vázquez.