Organizaciones adaptativas

Los equipos ágiles han mostrado una muy buena performance y resultados debido a su capacidad de adaptarse a los cambios provocados por situaciones de crisis o de extrema incertidumbre

Los equipos ágiles trabajan alineados con los objetivos de negocio
Los equipos ágiles trabajan alineados con los objetivos de negocio

Me gusta pensar en el concepto de “organizaciones adaptativas” como la capacidad de comprender, proponer, experimentar, medir, tomar decisiones y proponer mejoras con el objetivo de optimizar rápidamente todo el aprendizaje capitalizado.

Pensemos la agilidad como ventaja competitiva en un mundo de cambios constantes.

Los equipos ágiles han mostrado una muy buena performance y resultados debido a su capacidad de adaptarse a los cambios provocados por situaciones de crisis o de extrema incertidumbre.

El poder de transformarse y de reaccionar de forma acelerada ante una realidad cambiante, destaca sus capacidades adaptativas, lo que representa una ventaja competitiva para la organización.

Pensemos la agilidad como ventaja competitiva en un mundo de cambios constantes

Los equipos ágiles trabajan alineados con los objetivos de negocio, entendiendo que estos pueden modificarse en el marco de un mundo sin certezas y por lo tanto necesitan ser elásticos y flexibles en el alcance de su hacer y accionar, así como también cambiar de rumbo directamente si la realidad lo requiere.

Una organización adaptativa recalibra su estrategia frente a la incertidumbre, no se ata a lo planeado ni a lo que debería haber sido. Es ajustable a los cambios y no pierde su visión de futuro.

Comprende el contexto y tiene la habilidad para equilibrar y desarrollar en paralelo la explotación de su negocio actual, su core, aquellos servicios rentables y conocidos, que posicionaron a la organización en un lugar preponderante. Con la consciencia de saber que necesitan salir a explorar lo desconocido. Entienden que lo que hoy es exitoso mañana puede dejar de serlo y que la única seguridad que posee es que, “todo puede cambiar” y esta seguridad se la debemos al contexto complejo y altamente dinámico en el que vivimos actualmente.

Una organización adaptativa recalibra su estrategia frente a la incertidumbre, no se ata a lo planeado ni a lo que debería haber sido

Las organizaciones deben incluir un ritmo que combine trabajar en la explotación y en la exploración de forma simultánea. Ante un contexto impredecible ya no podemos pensar de forma dicotómica y excluyente. No se condice con la realidad tener un modelo mental que utilice el mecanismo de pensamiento de “hago esto o lo otro”. Se debe trabajar mancomunadamente en mejorar y eficientizar el negocio actual, lo tradicional, lo que nos trajo hasta acá pero además se requiere escuchar y estar atentos a quién está disruptiendo, en qué y donde y fundamentalmente salir a buscar nuevos conceptos y modelos de negocios distintos al corazón del negocio para poder sobrevivir en el futuro.

Con la explotación de nuestros productos y servicios actuales buscamos mantenernos hoy y exploramos nuevos formatos para seguir siendo vigentes mañana.

Toda organización necesita comprender que ser líder hoy en un mercado, rubro o industria, no le asegura la permanencia mañana. Necesitamos buscar nuevas oportunidades que nos ayuden a no convertirnos en obsoletos en el futuro mientras ordeñamos las ganancias de nuestro negocio actual.

Salimos a explorar y experimentar más allá de lo que vemos hoy.

Las ofertas de valor tienen que dar respuesta tanto a aquellos clientes habituales que se sienten más atraídos por una oferta tradicional y conocida así como también a los nuevos tipos de clientes que eligen con quién quieren operar, por la experiencia que ofrecen y la calidad y no solo por el precio. Son clientes que ponen el foco en si el servicio responde a su necesidad y en si perciben que, a través de los beneficios que se les brindan, se les facilita la vida y/o su trabajo.

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