El retorno del Círculo Virtuoso

El Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses busca dirigir recursos hacia la inversión en sectores clave con el objetivo de contribuir al desarrollo del mercado de capitales domésticos en el proceso y es el sector privado quien hace uso de estos recursos dinamizando la actividad

La Anses administra un fondo de USD 42.000 millones
La Anses administra un fondo de USD 42.000 millones

La Anses administra el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) -un patrimonio actualmente en el orden del equivalente a u$s 42.000 millones- para garantizar el pago de jubilaciones y pensiones del Sistema Integrado de Previsión Argentino (SIPA) ante eventuales desequilibrios transitorios en su financiamiento. Para ello, debe orientar sus inversiones para transformar la realidad de la economía argentina apuntalando el desarrollo de infraestructura e inversiones en proyectos productivos de gran escala. El FGS entonces tiene dos grandes misiones que cumplir, que se entrelazan entre sí. Por un lado debe canalizar recursos para el desarrollo de la economía real y al mismo tiempo debe preservar y acrecentar su valor patrimonial a través de la colocación inteligente y rentable de sus recursos, para mejorar su capacidad como garante de las prestaciones del SIPA. Con esta lógica se le dio al Fondo la obligación de invertir al menos un 5% de los activos en inversiones en proyectos productivos y de infraestructura encuadradas en el inciso L) (art 74 Ley 24.241). Estas inversiones contribuyen al círculo virtuoso del impulso a la actividad económica por vía de la expansión de la inversión, la consecuente creación de empleo privado de calidad y el aumento de los recursos de la seguridad social por los aportes y contribuciones adicionales que estos proyectos generan. Desarrollo económico y garantizar el sistema previsional son dos caras de la misma moneda.

Al final del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, la cartera de inversiones vinculadas al inciso L) representaba el 12,9% del Fondo (aproximadamente u$s 7.800 millones). Para fines de 2019 la participación de estos proyectos era menor al 3,5% (u$s 1.400 millones), sensiblemente por debajo del mínimo exigido en la ley. En la práctica esto implicó reorientar recursos del Fondo dejando de financiar proyectos vinculados a la generación de viviendas, energía e infraestructura vial, los principales tipos de proyectos que se habían financiado durante el período 2009-2015.

Con la sanción de la Ley de Defensa de los Activos del FGS (Ley N° 27.574) en noviembre de 2020 se buscó revitalizar la orientación del FGS como fondo de desarrollo. Entre otras cuestiones esto implicó cambiar el financiamiento del Programa de Reparación Histórica, que era incompatible con el otorgamiento de financiamiento a largo plazo que los Proyectos del inciso L) requieren. Esta Ley, aprobada prácticamente por unanimidad en ambas cámaras del Congreso, dispone en su artículo 1° que el FGS “(…) deberá priorizar aquellas inversiones que tengan impacto directo en la economía real promoviendo la sostenibilidad del sistema previsional y de la economía argentina en general”.

Con la sanción de la Ley de Defensa de los Activos del FGS en noviembre de 2020 se buscó revitalizar la orientación del FGS como fondo de desarrollo

Bajo este mandato revitalizado, el Fondo se abocó al análisis de diversas iniciativas y proyectos posibles, optando finalmente por volcarse al sector energético. Sector elegido por su relevancia en la economía argentina y las oportunidades de crecimiento y transformación que presenta a mediano y largo plazo. A su vez, estos proyectos contribuyen a la política de Estado de consolidar la soberanía energética. Ya en el período 2009-2015 el FGS había contribuido a desarrollar la capacidad de generación financiando el desarrollo de las Centrales Térmicas Brigadier López y Ensenada Barragán. Por ese entonces Cristina Fernández de Kirchner señalaba “…el acceso a la energía tiene un rol fundamental en la erradicación de la pobreza. Es esencial para la producción la inclusión social y la igualdad de oportunidades … la energía cumple un papel fundamental en el proceso de desarrollo económico…”. Continuando este mismo rumbo nuestro presidente Alberto Fernández afirmó en la apertura de las sesiones del Congreso de este año que la política energética “es clave para asegurar el desarrollo del país. Tenemos que trabajar para recuperar el autoabastecimiento y generar las condiciones para que todos los argentinos tengan acceso a la energía en forma eficiente… de esta manera, vamos a agregar más valor en la cadena y favorecer un mejor balance de divisas”.

En este marco, en el mes de julio 2021 el FGS fue el principal inversor en una serie de Obligaciones Negociables (ONs) dólar “link” -denominadas en dólares, pero integradas y pagaderas en pesos- vinculadas al sector energético, específicamente orientadas al financiamiento de una serie de proyectos encuadrados en el inciso L). Considerando estas operaciones y otras proyectadas para lo que resta de este año, esperamos que el FGS canalice recursos para potenciar inversiones del sector por hasta $100 mil millones.

Pan American Energy emitió dos ONs por el equivalente a u$s 280 millones a 5 y 10 años de plazo recibiendo ofertas por más de u$s 300 millones. Estas ONs tienen con destino a la perforación, terminación e intervención de pozos de gas y construcción de instalaciones de yacimientos no convencionales en Neuquén y convencionales en Chubut. Se calcula que las obras generarán 1.000 puestos de trabajo directo y 1.300 indirectos. Por otra parte, calculados a valores actuales, el volumen de producción de gas natural permitirá ahorrar anualmente u$s 300 millones de dólares por sustitución de importaciones y reducirá subsidios por u$s 187 millones.

De forma similar, Generación Mediterránea SA emitió dos ONs por u$S 130 millones a 5 y 8 años de plazo, recibiendo ofertas por un total de u$s 160 millones, para cerrar el Ciclo Combinado de la Central Térmica Ezeiza. Gracias a la obra se calcula que se generarán 2.017 empleos directos y 1.208 indirectos. El proyecto reducirá un 56% el costo del MW de energía producida, implicando un ahorro anual de u$s 41 millones para el sistema eléctrico y un aumento de recaudación fiscal por IVA, Ganancias y otros tributos de u$s 45 millones.

El Fondo se abocó al análisis de diversas iniciativas y proyectos posibles, optando finalmente por volcarse al sector energético. Sector elegido por su relevancia en la economía argentina y las oportunidades de crecimiento y transformación que presenta a mediano y largo plazo

Finalmente, con destino a la perforación y terminación de pozos y la construcción de instalaciones de superficie en Vaca Muerta (Neuquén) YPF colocó en el mercado una ON a 11 años por casi u$s 385 millones. Se calcula que el desarrollo del proyecto generará 1.910 empleos directos y 2400 puestos de trabajo indirectos. Asimismo, la explotación de los nuevos pozos aumentará los ingresos por exportación en u$s 237,5 millones anuales y un ahorro por sustitución de importaciones de gas de u$s 37,5 millones por año. El impacto fiscal también es importante; por mayores retenciones y reducción de subsidios debido a la diferencia de costo del gas entre la producción local y la importación el beneficio rondaría en u$s 45 millones anuales.

Para ser elegibles como parte del inciso L) estas ONs incluyeron en su diseño cláusulas que castigan el incumplimiento en la aplicación de los fondos, asegurando de esa manera la ejecución de los proyectos en tiempo y forma. Asimismo, en todos los casos son obligaciones de empresas de primera línea, por lo que el Fondo invierte sus recursos en activos de elevada calidad crediticia. Calidad que se refleja en la activa participación de inversores privados, a pesar de lo extenso de los plazos, algo inusual para nuestro mercado. Entre enero de 2015 y mayo de 2021 solo hubo 14 colocaciones de ONs en el mercado local a plazos mayores a 8 años y por montos semejantes a los de las operaciones antes descriptas.

Esta serie de inversiones que estamos comenzando a hacer en este 2021 reflejan una suerte de alianza público-privada, generando una sinergia entre las capacidades estatales y del sector privado empresarial de nuestra economía. El FGS dirige recursos hacia la inversión en sectores clave, bajo adecuados parámetros de seguridad y rentabilidad, contribuyendo al desarrollo del mercado de capitales domésticos en el proceso y es el sector privado, las empresas insertas en una cadena de valor de alta complejidad con su saber técnico acumulado, quienes hacen uso de estos recursos dinamizando la actividad y mejorando la competitividad sistémica de nuestra economía. Y es la conjunción de esta acción pública privada la que fortalece nuestra economía y al FGS, fortaleciendo su rol de garante de los haberes de nuestros jubilados y jubiladas. En este sentido, el FGS empieza nuevamente a jugar un rol fundamental.

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