Los 5 semáforos de la economía que se encienden ante las restricciones sociales

Argentina vive en la falsa ilusión, propuesta por los funcionarios públicos de turno, en la que la emisión de dinero distribuido entre la población perjudicada por las restricciones sociales es un paliativo a la pobreza

Luz verde con los supermercados, al menos hasta el momento (EFE/Demian Alday Estévez/Archivo)
Luz verde con los supermercados, al menos hasta el momento (EFE/Demian Alday Estévez/Archivo)

La pandemia y la continuidad o incremento de las restricciones sociales ponen en riesgo todas las variables económicas proyectadas para este año ancladas –según el Presupuesto– en un crecimiento del PIB del 7%, un déficit fiscal del 4,5%, un tipo de cambio oficial de $102 y una inflación del 29 %, entre otras.

Se comienzan a encender varios semáforos de la economía en relación a las nuevas restricciones sociales.

1 - Actividades con semáforo verde

Las actividades consideradas esenciales son las que menos impacto directo reciben de las restricciones sociales. La industria crece 1,6 % interanual a febrero 2021, de acuerdo al Indec. Un informe del Ministerio de Desarrollo Productivo específica que en el primer trimestre hay una suba del 4,3 % y abril continúa con crecimiento.

En el caso de los supermercados, considerados esenciales, también hay semáforo verde. Sin embargo, en febrero se produjo una caída interanual del 5,8% mientras que en marzo el deterioro fue del 24 % frente al mismo mes del 2020, donde los argentinos se habían stockeado frente a la víspera de la “cuarentena estricta”. Sin embargo la caída real interanual es del 7,5 por ciento.

Varios sectores vienen con caídas que implicarán su cierre definitivo. Hoteles y Restaurantes presentan caída del 38,2% interanual

2 - Actividades con semáforo amarillo

En semáforo amarillo se encuentra la construcción que viene mostrando un crecimiento del 11,7% interanual. Sin embargo, las nuevas restricciones sociales en AMBA restringen las obras de más de 2.500 m2 en el medio de un llamado al blanqueo en la Construcción lo cual posiblemente deteriore esos números.

Por su parte, el comercio minorista crece 14,4% en marzo de 2021 y en abril crecen 40,8% interanual de acuerdo a la CAME. Sin embargo, abril cayó 8,3% respecto de marzo. El comercio minorista debe atender puertas hacia afuera y con el termómetro entre 5 y 10 grados si se verá resentida la actividad.

3 - Actividades con semáforo rojo

Varios sectores vienen con caídas que implicarán su cierre definitivo. Hoteles y Restaurantes presentan caída del 38,2% interanual. En 2020 sus dueños tocaron ahorros y tomaron deudas. Ahora no tiene ahorros, tienen deudas y no tendrán ingresos. En el mismo nivel podemos incorporar a los servicios sociales y personales con caída del 17,7% interanual como el caso de eventos, ocio, entretenimiento y salones de fiestas o los shoppings con caída del 33 % interanual a febrero de 2021. En 2020 debieron cerrar muchos locales en su interior pero ahora el riesgo se encuentra en el cierre del propio shopping.

Quizás uno de los semáforos más dañinos que se prenden y apagan en forma testimonial son los de la previsibilidad ante una segunda ola de contagios

4 - “Prende y Apaga” de semáforos del Estado

El Estado se pone en una posición garante de la salud, la situación social y la economía. Sin embargo, es muy difícil tomar decisiones generales para todos los casos particulares. Ejemplo: se cierra la gastronomía por qué ahí hay contagios. Quizás hay más contagios en el transporte o una fiesta clandestina. Pero ante el potencial contagio, se cierra. Una restricción en la actividad económica provoca varios efectos inmediatos pero que son más nocivos en el mediano plazo cuando se transforma en cierre de empresas, menor producción, menor empleo y más pobreza e indigencia. Argentina se empobrece hoy en la misma proporción por las medidas que va tomando y generarán mayores perjuicios para mañana.

Por su parte, las cuentas fiscales del Estado no brillan. Muchos dicen que el resultado fue positivo en el primer trimestre de 2021 lo cual evito que el Banco Central tenga que emitir pesos para financiar al Tesoro. Pero eso se dio con efectos muy nocivos sobre la economía como la recaudación del impuesto PAIS, el impuesto a la riqueza, suba alícuotas de bienes personales sin actualización mínimos no imponibles, nuevo impuesto a los productos de electrónica, seguro automotor, actualizar de manera “ficticia” las escalas del monotributo y no tocar impuesto a las ganancias autónomos, entre otros. Todos son desincentivos a la producción, trabajo, inversión y el mantenimiento del capital.

En el Presupuesto 2021 no estaba presupuestada la ayuda social adicional por gasto COVID-19, fue una subestimación de la situación

5- Semáforo de la programación en pandemia

Quizás uno de los semáforos más dañinos que se prenden y apagan en forma testimonial son los de la previsibilidad ante una segunda ola de contagios. En el Presupuesto 2021 no estaba presupuestada la ayuda social adicional por gasto COVID-19, fue una subestimación de la situación. También podría ser visto con otro lente: por más que venga la segunda ola, Argentina no estaba con posibilidades de generar un paquete de ayuda social vía emisión monetaria que financie al tesoro para realizar la asistencia. Sin embargo, comenzada la segunda ola los diferentes funcionarios públicos –menos Martín Guzmán– se pasean por los medios mostrando la ayuda y contención social que realizará el Estado. La descoordinación es total. No pasa solamente con la novela con Federico Basualdo, subsecretario de Energía, por el aumento de tarifas a la energía eléctrica que Guzmán proyectó y presupuestó de otra manera.

El semáforo de la programación, la previsibilidad y planificación es el más rojo y preocupante de todos.

Argentina vive en la falsa ilusión, propuesta por los funcionarios públicos de turno, en la que la emisión de dinero distribuido entre la población perjudicada por las restricciones sociales es un paliativo a la pobreza. Sin embargo, la poca riqueza de los argentinos que producen, trabajan y emplean está en peligro porque esa falsa ilusión distributiva omite que solo es real aquello que genera un bien o servicio producido en el mercado donde los consumidores con ingresos lo adquieren. Argentina cada vez tiene más pobres, menos nivel de ingreso en su población y los motores de la economía no están solo apagados y fundidos, sino sin incentivos para volver a arrancar.

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