Cimientos sólidos para el crecimiento

La Argentina del futuro deberá contrarrestar el círculo vicioso de la inestabilidad nominal, para crecer más y crecer mejor

Una mujer camina frente al Banco Central (EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo)
Una mujer camina frente al Banco Central (EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo)

“El progreso es imposible sin el cambio” - George Bernard Shaw

Los inicios son momentos propicios para analizar etapas anteriores y aprender de la experiencia. Habiendo finalizado las primeras dos décadas del siglo, es momento de balances.

El balance de hoy corresponde a la economía argentina y a sus pares latinoamericanos. Buscaremos una comparación con datos y de largo plazo.

El siguiente gráfico muestra la evolución del PBI per cápita de Argentina y sus pares entre 2000 y 2020:

Las economías de la región
Las economías de la región

Los resultados están a la vista. El lector atento sospechará de la fecha de inicio: previo a una de nuestras mayores crisis.

Este es el mismo gráfico en una perspectiva más larga:

La evolución de América Latina
La evolución de América Latina

Nuevamente, el panorama muestra oportunidades perdidas.

Estos resultados corresponden en parte a nuestra inestabilidad nominal crónica, el foco de este artículo. Esta inestabilidad la componen la variabilidad en los precios y en el tipo de cambio.

Como la parábola de la casa en la arena, es difícil crecer sosteniblemente sin cimientos sólidos.

La inflación tiene severas consecuencias:

- Genera incertidumbre para consumidores y productores. Estos vuelcan sus ahorros a activos no productivos, reduciendo la inversión.

- Los sectores más vulnerables son los más perjudicados, dado que mantienen mayores saldos proporcionales en pesos.

- Distorsiona esquemas impositivos.

- Genera dispersión de precios para el mismo bien en distintos comercios. Esto aumenta la necesidad de “buscar precios”.

- Es un subsidio implícito desde acreedores a deudores en tasa fija. Esto desincentiva al ahorro, estimula la dolarización, y dificulta al gobierno y empresas poder tomar préstamos en pesos.

La inflación argentina es llamativa en la región:

La evolución de los precios en la región
La evolución de los precios en la región

Nuestros pares mantuvieron la inflación debajo de 10% anual por más de una década, resultado de políticas monetarias prudentes de largo plazo.

La inestabilidad del poder adquisitivo del peso se espeja en la volatilidad del valor del dólar.

Como la parábola de la casa en la arena, es difícil crecer sosteniblemente sin cimientos sólidos

En 2010, $3,76 pesos eran un dólar “oficial”. A fines de febrero de 2021, este se situó sobre los $90, casi 24 veces ese valor original.

Este gráfico muestra esta proporción para distintas monedas en el tiempo. Para ajustar por distintos regímenes locales, incluimos la cotización oficial y “contado con liquidación”.


Brasil fue el segundo país que más depreció su moneda. Para estar a ese nivel, requeriríamos un tipo de cambio de $12 pesos por dólar.

La inestabilidad cambiaria dificulta operaciones internacionales y pronosticar resultados de los negocios. En conjunto con la inflación, conforman fuertes obstáculos para la inversión. Esta inversión, pública y privada, es motor del crecimiento sostenido.

Ahora, bien, ¿cómo avanzar? Combatir la inflación comienza con políticas monetarias prudentes, estimulando la demanda de pesos con tasas de interés reales positivas (es decir, mayores a la inflación) y limitando la emisión excesiva de moneda.

Esta prudencia se suele lograr con reglas monetarias, que determinan la reacción del Banco Central a datos económicos, como el nivel de actividad.

Estas reglas dan certidumbre sobre el comportamiento del Banco Central, y por ende, de la moneda y las tasas. Es decir, facilitan que el público coordine sus expectativas, lo que normalmente impulsa la actividad.

Combatir la inflación comienza con políticas monetarias prudentes, estimulando la demanda de pesos con tasas de interés reales positivas (es decir, mayores a la inflación) y limitando la emisión excesiva de moneda

Además, una regla permite mayor independencia monetaria respecto a agentes interesados (políticos o privados) que busquen alterar el comportamiento del BCRA para su propio beneficio.

Finalmente, estas reglas permiten evitar la inconsistencia temporal, donde el Banco Central buscaría generar emisión sorpresiva para fomentar la actividad, pero perdiendo credibilidad.

Con el tiempo, la aplicación consistente de una regla genera credibilidad, que facilita la convergencia de expectativas a la inflación que indica esta misma regla.

No obstante, este proceso no es gratuito. Los países comparados sufrían de reputaciones pobres luego de altas inflaciones en los ’80 y ’90s. Por esto, requirieron costosos años de consistencia para generar un anclaje de expectativas.

Por ejemplo, desde 1999 Brasil establece objetivos de inflación para su Banco Central. Este luego compra y vende activos para modificar la tasa de política monetaria, cambia reservas mínimas y comunica al público con objetivo de influir en el nivel y expectativas de inflación.

Avanzar con pasos firmes sobre la estabilidad monetaria serán sólidos cimientos para evitar saltos bruscos en la divisa

En caso de superar los niveles aceptables, el presidente del Banco Central debe dar explicaciones al ministerio de Hacienda en una “carta abierta”, en conjunto con las medidas que tomará para adecuar la trayectoria futura.

El Banco Central de Reserva del Perú comparte una estrategia similar, hoy con metas menores a 3% de inflación por año.

Como contraste, el Banco Central de Bolivia busca limitar la inflación controlando la cantidad de dinero en circulación (no la tasa de interés). Asimismo, también gestiona la política cambiaria. Actualmente, el tipo de cambio del boliviano es fijo y mantiene su paridad hace más de diez años.

Respecto a la volatilidad cambiaria, influyen factores como el saldo comercial o el endeudamiento externo, los cuales el Banco Central no determina. Entendemos, sin embargo, que avanzar con pasos firmes sobre la estabilidad monetaria serán sólidos cimientos para evitar saltos bruscos en la divisa.

Como vimos, los países de la región tienen distintos regímenes respecto a su moneda y divisas. Es decir, los esquemas que llevan a buen puerto son múltiples.

Incluso, estas reglas engloban numerosas formas de entender la economía, lo que se evidencia por la diversidad ideológica de los gobiernos que llevan estas políticas. Ahora bien, dentro de esta diversidad, estos países coinciden en la importancia de la estabilidad nominal, lo que está claro por sus resultados obtenidos.

Es esperable (y apropiado, en nuestra visión) que los gobiernos busquen emisión extraordinaria en momentos críticos como la actual pandemia. Esto se corroboró en todos los países estudiados para responder a necesidades sanitarias y sociales. Sin embargo, Argentina lleva décadas de emisión extraordinaria.

La Argentina del futuro deberá contrarrestar el círculo vicioso de la inestabilidad nominal, para crecer más y crecer mejor.

Datos: World Economic Outlook Database. Yahoo Finance. Se utiliza el IPCBA para el período 2013-2016 como proxy de inflación nacional.

SEGUIR LEYENDO: