Otra vez frente a la bola creciente de las Leliq del Banco Central

La inflación nace en el exceso de creación de dinero, que es consecuencia del déficit fiscal

El Gobierno Nacional toma deuda y luego, cuando se agota el crédito, continúa tomando deuda el BCRA en forma de Leliq, Letras de Liquidez Bancaria que absorbe el exceso de pesos en los bancos (Reuters)
El Gobierno Nacional toma deuda y luego, cuando se agota el crédito, continúa tomando deuda el BCRA en forma de Leliq, Letras de Liquidez Bancaria que absorbe el exceso de pesos en los bancos (Reuters)

Para evitar prender la maquinita de la emisión de moneda, los sucesivos gobiernos de Argentina suelen financiar el déficit fiscal con deuda pública. Primero toma deuda el Gobierno Nacional y luego, cuando se agota el crédito, continúa tomando deuda el BCRA en forma de Leliq, Letras de Liquidez Bancaria que absorbe el exceso de pesos en los bancos.

Los flamantes bonos de deuda renegociados en agosto 2020 cotizan a sólo 33% de su valor, lo que implica que el mercado ya descuenta con una probabilidad superior al 90% un nuevo default, posiblemente para 2024, cuando el próximo gobierno debería comenzar a pagar lo que se acaba de renegociar.

Sin la posibilidad de colocar deuda, el Estado opta por la opción de inundar el mercado de Leliq para financiar al Estado y contener la inflación. Es decir, monetizar el déficit fiscal, y hacer crecer la deuda del BCRA. Lógica que con el tiempo también se torna impagable y la bola de ese instrumento de regulación monetaria más pronto que tarde se lleva puesto el peso con la primera corrida.

El mercado ya descuenta con una probabilidad superior al 90% un nuevo default, posiblemente para 2024

Pasó infinidad de veces en la historia argentina de los últimos 75 años. Específicamente desde que el populismo encontró la maquinita de hacer pesos y Juan Domingo Perón no dudó en nacionalizarla, en 1946. A partir de entonces esta lógica nunca se cortó, déficit fiscal e inflación es la consecuencia directa de lo que el relato llama “Estado presente”.

Cinco signos monetarios y dos dígitos de inflación como piso desde 1946 (salvo durante la convertibilidad fija del 1 a 1 entre el peso y el dólar) son pruebas irrefutables que la misma lógica se mantiene con el paso del tiempo y con los distintos gobiernos, democráticos o no. Es el mismo modelo económico con los mismos resultados: Corporativismo Estatal, una copia criolla de la economía dirigida de la Italia fascista o de la España de Franco.

Bicicleta financiera

La pandemia del 2020 aceleró el déficit fiscal en todo el mundo. Pero lo financió con deuda por lo que no tendrá inflación, pese a los miedos. Argentina no tiene crédito, ni reservas, ni activos por vender. Ya se gastó todo en fiestas populistas previas. Sólo le queda tapar el déficit fiscal con emisión monetaria y acto seguido contenerla con Leliq. Es decir, para que la emisión no llegue a los precios, sale a pista la bicicleta financiera.

Argentina no tiene crédito, ni reservas, ni activos por vender. Ya se gastó todo en fiestas populistas previas. Sólo le queda tapar el déficit fiscal con emisión monetaria (Reuters)
Argentina no tiene crédito, ni reservas, ni activos por vender. Ya se gastó todo en fiestas populistas previas. Sólo le queda tapar el déficit fiscal con emisión monetaria (Reuters)

Con una atractiva tasa de interés se invita a pedalear a todo el exceso de pesos que generó el déficit fiscal. Quien pedalea no busca el dólar y por tanto no despierta los precios. Pero si la deuda no es gratis, la bicicleta tampoco.

Con una atractiva tasa de interés se invita a pedalear a todo el exceso de pesos que generó el déficit fiscal

En 2020 el déficit fiscal llegó a 8,5% del PBI, que se financió con emisión monetaria que luego se contuvo con Leliqs.

En números monetarios, el déficit fiscal sumó $2,3 billones y Las leliqs (más pases) crecieron en $1,7 billones. Es decir, tres cuartos del rojo de las finanzas públicas en 2020 estuvo contenido en la bicicleta, y el cuarto restante expandió la base monetaria.

El stock de Leliqs y Pases se duplicó en 2020 y ya superó los $3 billones en la actualidad, equivalente a USD 33.000 millones al tipo de cambio oficial. Este stock pedalea hoy a una tasa del 36% anual (promedio entre Leliq y Pases), lo que implica que por mes el BCRA emite $85.000 millones para el pago de intereses de su propia deuda. Por simple interés compuesto, este año pagará por ese concepto más de $1 billones. Es decir, más del equivalente a USD 10.000 millones.

Proyecciones para el nuevo año

El Presupuesto el Estado Nacional promete para el 2021 un déficit fiscal de $2 billones y ya se vio que el BCRA tendrá un déficit cuasifiscal de un billón. Sumarán $3 billones de déficit entre ambos que se financiará empapelando los pasillos del BCRA con más Leliq.

Es decir que al stock de $3 billones que hoy suman la emisión de Leliq y Pases, en un año se podrían sumar otros $3 billones adicionales entre déficit fiscal y el cuasifiscal. Una deuda total de $6 billones dentro de un año en el balance del BCRA, equivalente a USD 60.000 millones al tipo de cambio del Presupuesto oficial. En 2018 con un stock de deuda similar en Lebac, a Cambiemos le arrancó la corrida que pulverizó el peso.

Al stock de $3 billones que hoy suman la emisión de Leliq y Pases, en un año se podrían sumar otros $3 billones adicionales entre déficit fiscal y el cuasifiscal

Esta bola de nieve nace en la ilusión de que se puede esconder el déficit fiscal entre los pasivos remunerados del BCRA. Sólo se arma una bicicleta financiera colosal que ya explotó millonadas de veces en la historia argentina, evaporando el valor del peso, y actuando como bandera de largada para la inflación.

Tras la irrupción del covid-19 el gasto público volvió al récord histórico del 2015, por lo que si no se acomodan y rápido las cuentas públicas la pregunta no es si volverá a pasar, sino sólo cuándo. Si antes o después de las elecciones, si antes o después del portazo al FMI, si con la soja arriba o abajo de USD 400 la tonelada.

Y mientras arman la bomba monetaria y juegan con fuego a lado de la mecha, usualmente vociferan que la emisión no genera inflación.

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