El Banco Central vuelve a emitir para financiar al Tesoro y absorber pesos con la colocación de Leliq

El último mes del año siempre trae algunas presiones extra en las cuentas fiscales, y más en un año claramente complejo. En la primera quincena de diciembre el BCRA ya giró a Economía $227.000 millones

Banco Central de Argentina en Buenos Aires, Argentina. Foto de archivo Sep 16, 2020. REUTERS/Agustin Marcarian
Banco Central de Argentina en Buenos Aires, Argentina. Foto de archivo Sep 16, 2020. REUTERS/Agustin Marcarian

En la primera quincena de diciembre la base monetaria creció en unos $125.000 millones. Esto por la combinación de una emisión bruta de $246.000 millones -que en su mayoría se explica por $227.000 millones de giro de utilidades a la Tesorería General de la Nación para cubrir necesidades financieras del fisco- y una absorción de $121.000 millones por Pases y Leliq.

En cuanto a los plazos, la absorción fue violenta y concentrada en la segunda semana. Concretamente, en la primera, la deuda remunerada cayó $44.000 millones; en tanto en la siguiente, el BCRA prendió fuerte la aspiradora (o mucha liquidez en bancos) y retiró $165.000 millones.

En consecuencia, el BCRA emitió fuerte y absorbió fuerte (dinero que por ahora no tuvo desbordes hacia “otros lados”). Esto igual no evita que, en promedio, la BM crezca por primera vez en 4 meses, y también la deuda del BCRA. Esta última lo hace tras caer en noviembre, luego que el Gobierno redujera adelantos transitorios (recursos básicamente obtenidos a través de una colocación de Dólar Link de fines de octubre).

Sin embargo, en el corto plazo se “sostiene la paz cambiaria”, si se analiza desde la tranquilidad de la brecha (74% punta, y 76% promedio mes). En un marco, además, en el que se observa un alza en las altas de plazo fijos privados en pesos; y también en los depósitos privados en dólares que en el mes acumulan una suba USD 184 millones. Reflejando que no se están “sacando los pies de Argentina”.

La demanda de Base Monetaria y la aspiradora del BCRA

La demanda de BM en diciembre es “mayor” que el 2018, y marcadamente menor al 2019 (con datos a la presente semana). Tendencia que coincide con la hipótesis de debilidad del lado de la demanda, que presentamos en nuestros últimos informes. Y la realidad es que, cuando el BCRA emite sin un fuerte incremento de la demanda, tiene que prender la aspiradora, para evitar tensiones en otros mercados.

Por ende, la pregunta del millón es “como podría crecer la demanda de billetes y monedas (ByM)”, que explica el 60% de la demanda de base monetaria en las próximas semanas. Por ahora, se observa que se sigue un camino similar a 2018 y bien lejos de la del 2019. A su vez, se anticipa un fuerte alza en lo que resta de diciembre (por el cobro de aguinaldos que cabe asumir que este año sería más “acotado”); lo que lleva a proyectar que ByM seguirá subiendo, hasta la primera quincena de enero y marginalmente en la segunda.

El exceso de billetes y monedas pasa al sistema financiero en forma de depósitos, y de ahí a nuevo incremento primero en las colocaciones de Pases y luego en Leliq. Pero también, podrá pasar a bienes, y a la brecha cambiaria

A partir de ahí, el exceso de billetes y monedas pasa al sistema financiero en forma de depósitos, y de ahí a nuevo incremento primero en las colocaciones de Pases y luego en Leliq. Pero también, podrá pasar a bienes, y a la brecha cambiaria. De hecho, usualmente, los desequilibrios monetarios de los últimos años se verificaron “de forma palpable” en febrero 2018 y 2019. Dicho esto, la paz cambiaria es ¿transitoria o permanente? La respuesta, tal la coyuntura actual, es que es más transitoria. No parece que haya nada en el camino, que de indicios de tranquilidad a las expectativas.

Y acá, básicamente, cabe remarcar tres puntos:

1. Las señales de ajuste fiscal “van y vienen”.

2. No hay claras señales con el FMI. En recientes declaraciones de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, dijo que el trabajo entre el organismo y la Argentina “fue constructivo”, y que espera mantener negociaciones con el país “tanto tiempo como sea necesario para que Argentina tenga claridad sobre sus objetivos de medio plazo”. Algo que algunos interpretan como que la negociación aún estaría muy fría. Además, entendemos que tampoco habría “fondos frescos” para fortalecer reservas puesto que implicaría reformas estructurales profundas (sistema jubilatorio, sector público, sistema tributario).

3. Las reservas del BCRA son claramente y de forma creciente negativas desde el 23 de septiembre al 7 de diciembre 12 (último dato BCRA), se estima en USD 2.000 millones. En un marco, además, en el que paree que será difícil “comprar” dólares con un saldo comercial que se avizora decreciente. Por consiguiente, las reservas del BCRA son negativas y los flujos comerciales de exportaciones lucen por debajo de las importaciones.

Dicho en otras palabras, cabe esperar un verano con escasez de divisas, tanto en el stock (BCRA) y flujo (saldo de la balanza comercial).

Seguí leyendo:

TE PUEDE INTERESAR