Consecuencias del gatopardismo en seguridad

Sin respeto policial y sin temor de la criminalidad. La Provincia de Buenos Aires hoy

Socióloga. Especialista en pandillas, maras y narcotráfico en Centroamérica y Argentina
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La Provincia de Buenos Aires se ratifica y constata, desde la inutilidad y la irresponsabilidad, como la provincia más conflictiva en materia de narco inseguridad de la República Argentina. Sin conducción policial, con un gobierno que se olvidó de la seguridad y con un ministro que creyó que desde los programas de televisión, y nombrando compulsivamente a Evita, podía administrar su cartera.

La Provincia “explota”, en su paradoja, desde el lado de la seguridad. Porque es, la misma fuerza de seguridad, la que se “levanta” en caravanas en reclamo de suba salarial, elementos de bioseguridad frente a la pandemia desatada por el Covid-19, combustible y demás cuestiones que hacen a las necesidades policiales.

La antesala

El reclamo corría de forma subterránea desde el jueves de la semana pasada y comenzó a elevar su voz el viernes. Sin embargo, las autoridades del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, si no lo subestimaron, lo minimizaron. No contemplaron, dentro del gabinete de obsecuentes iluminados, generar una mesa de diálogo para sanear la situación y responder a los reclamos que ya tenían en carpeta. No pensaron que la policía podía tomar las calles para manifestar su descontento en medio de la pandemia. No pensaron, por ende, en que si eso sucedía las calles quedarían con escasos patrullajes y controles. Escasos, por no escribir nulos.

Mientras la policía tomaba calor en Almirante Brown, se iban preparando otros partidos que trascendían el enclave conurbano bonaerense. Pero el Gobernador y el Ministro de (In) Seguridad especulaban con que apenas se juntarían algunos uniformados para hacer un poco de ruido.

En ningún momento tomaron conciencia de un problema mayor. Problema que tenía antecedentes en la provincia de Misiones. En Posadas. Cuando la policía de dicha provincia también reclamó. Antecedentes en el norte olvidado. Despojado de Fuerzas Federales, justamente, para llevarlas a la Provincia desbordada.

El “Megaverso” de seguridad

El “Megaplan” gatopardista anunciado el viernes por el presidente Alberto Fernández sumaba para fogonear, aún más, el malestar. Un plan, por cierto, que carece de conocimiento territorial, desconoce la matriz subterránea del problema y reitera el desplazamiento de federales para decorar, en su visión de federalismo, el conurbano.

Enviar a 4000 gendarmes y prefectos más para entrar en contradicción, por falta de estrategia, con la Bonaerense, las locales y la FRI. Es que los iluminados de la seguridad, en la rifa ministerial, copian y pegan acciones que demostraron, en reiteradas oportunidades, no limitar el delito sino reproducirlo.

“Megaplan” sin estrategia ni siquiera es plan.

Se fortalece lo que existe. Lo que no, se debe construir: seguridad.

Trabajo de campo ausente.

Tratamiento de enclave a los enclaves no le dan. Detectar enclaves requiere de territorio.

Respetar la seguridad de fronteras y a las provincias de frontera no forma parte de ningún plan.

El federalismo es retórico, no práctico.

Sabina Frederic (Adrián Escandar)
Sabina Frederic (Adrián Escandar)

Celebrado por la ministra de Seguridad Sabina Frederic, el “Megaplan” venía a acelerar el proceso de “estallido” de la provincia de Buenos Aires. Es, Sabina Frederic, la intelectual que podría aportar como antropóloga, todo lo que no puede aportar como ministra de Seguridad.

Su mirada romántica de la inseguridad y su profundo desconocimiento territorial, marcan el pulso cotidiano de una gestión unitaria, de escritorio, de teorías y de continuamos encontrando droga sin detenidos ni tiros.

El “Programa de Fortalecimiento de la Seguridad” fue vendido en redes sociales por Frederic como un programa Federal. Entendiendo pues, que el federalismo, es despojar de fuerzas federales a jurisdicciones federales para llevarlas a lugares donde no son operativas.

El Presidente, por su parte, y en un acto de valentía del ridículo, se dirigió a la delincuencia mirando a cámara: “Sepan que los vamos a ir a buscar”.

El mundo de la criminalidad lloró de ternura.

Todo aceleró el caos de forma estratégica.

Porque el ministro Berni sólo está sostenido, con estoicismo, por la vicepresidente de la Nación Cristina Fernández. Kicillof, el gobernador, lo sostiene por ella. Pero su principal asesor, aunque lo nieguen, es Granados. Con quien la Vicepresidente no tiene una buena relación. Subterráneamente, aunque también lo nieguen, Sergio Massa mueve algunas piezas desde Nación con una mirada antagónica a la de Frederic.

Massa es el aportante de tecnología que equilibra el desastre con los recursos humanos de seguridad. Todo, como siempre, para que siga igual.

Movidas y rosca para bajar a Berni. Debilitarlo para que renuncie. Sin embargo, difícilmente el ministro se vaya por su propia voluntad. Preferirá mantener la inseguridad antes que admitir que el cargo le quedó grande.

¿Y Asuntos Internos? Merece un capítulo especial, ya que parte del estallido se debe a la genialidad de haber incorporado a los apartados por la gestión anterior.

Sergio Berni
Sergio Berni

La rifa

En la rifa ministerial ya se golpean Isaurralde y Sujarchuk, dos referentes de todo lo que no hay que hacer en materia de seguridad. Porque Lomas de Zamora y Escobar, no son ejemplos a seguir. Tal vez lo sean para la política, pero si quieren construir seguridad, no.

Entre todo el desastre al que enchastran hora tras hora, se suma que quieren bajar a García, el Jefe de la Bonaerense. Otra operación por debajo que aún no quieren blanquear. Si bajan a García y blanquean como Jefe a Figini, el segundo simbólico, la línea Granados quedaría en evidencia y eso costaría un problema entre Cristina y Axel.

Todo está rifado, menos la criminalidad. Que no solo se acomodó a la pandemia, no dejando nunca de funcionar, sino que aprovechó las caravanas y los reclamos para recibir toda la droga que bajaba de la frontera norte. Por vía fluvial y terrestre.

Corredores libres, festín.

El lunes 7 de septiembre quedará marcado como la fiesta del narcotráfico y el narcomenudeo en la concepción federal que solo involucra a PBA.

La Bonaerense hoy

Sin conducción, la Bonaerense se configura con antagonismos internos, aunque con dignidad. Recibe hasta la solidaridad de las fuerzas federales que no quieren intervenir en el caos.

Esa dignidad tiene que ver con su rol investigativo y operativo. Tiene que ver con que el mensaje de llevarles a tantos federales la coloca en un lugar paupérrimo. Tiene que ver, con el malestar que genera que el Ministro de Seguridad, trafique con que es una fuerza incapaz, vieja y sin preparación.

Hoy la composición es:

Los desviados.

Los desviados apartados por la gestión anterior y reincorporados por la actual.

La buena Bonaerense en lucha contra lo anterior, pero al mismo tiempo unida en reclamos.

Buena policía sin conducción política. Y sin cúpula clara.

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Final semi abierto

La simbología más grande del desastre, es que hasta la policía del enclave dentro del enclave también se movilizó. La Matanza. Con lo cual, queda en evidencia que aquí no hay un tema de color político policial sino de hartazgo general.

Un hartazgo que se fue profundizando con el correr de las horas. Cuando amenazaban algunos jefes de las departamentales con reprimir las caravanas con las fuerzas federales. Algo que, aunque también sea sistemáticamente negado, se barajó desde Nación marcando:

Irresponsabilidad gubernamental.

Desconocimiento de lazos de solidaridad tácitos entre fuerzas que reclaman.

Forjar la salida de Berni.

Exponer al choque armado de fuerzas.

Al cierre de esta nota, 19 horas del martes 8 de septiembre, la única certeza es que los puntos de venta de estupefacientes garantizaron su abastecimiento, que la criminalidad está fortalecida, que el Ministerio de Seguridad no es respetado, que la palabra del Gobernador para la policía no tiene valor, que la provincia de Buenos Aires la tenés que caminar desde adentro y no de visita con un auto, y que los programas de televisión son muy lindos para jugar a ser Alain Delon pero no para conducir la seguridad.

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