En diciembre último, la Cámara de Diputados trató la Ley de Emergencia Económica y la sesión se extendió por más de 20 horas. Podemos recordar también la maratónica sesión por la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, en la que los diputados debatimos durante 24 horas ininterrumpidas.

Durante mi exposición en el marco del tratamiento de la Ley de Emergencia Económica, señalé esta problemática y sugerí al Sr. Presidente que se hagan cambios en el reglamento del Cuerpo. Lo entiendo como una cuestión de sentido común: no existe ningún trabajo que pueda sostenerse por 24 horas seguidas sin que su desempeño se vea afectado.

La mecánica de las sesiones es totalmente ineficiente y, por lo tanto, contraria a los intereses de la ciudadanía. Se toman las primeras horas de debate para tratar temáticas y mociones que nada tienen que ver con el objeto de la convocatoria – cuestiones de privilegio, homenajes o efemérides – lo que consume muchas horas dejando lo más importante, que es el tratamiento de las leyes, para horas de la madrugada. A esas horas, la atención y la capacidad de los legisladores se ven inevitablemente disminuidas. Insisto: se trata de una cuestión de sentido común. Primero, lo importante, que es el debate y análisis de las leyes. Después, todo lo secundario. Los diputados legislamos sobre materias que impactan en derechos y obligaciones de más de 40 millones de personas. Un error u omisión en una oración, en una palabra, puede cambiar el espíritu de una Ley y afectar gravemente las vidas de los Ciudadanos.

Es por esto que celebro la reciente iniciativa del presidente de la Cámara, Sergio Massa, de limitar las sesiones hasta las 22, para retomarla a la mañana siguiente, sin necesidad de reunir el quórum nuevamente. Siempre se dijo, para descalificar una ley, que la misma se aprobó “entre gallos y medianoche“, pues bien ahora estamos peor, ahora se aprueban entre gallos y mediodía. Esto debe cambiar, entendámoslo bien, no se trata de trabajar o legislar menos, sino de legislar mejor para producir mejores leyes.

Desde mi lugar, me comprometo a acompañar esta iniciativa e impulsar todas aquellas que tengan como objetivo potenciar el buen funcionamiento de la Cámara de Diputados para que podamos trabajar con el compromiso, la seriedad y la responsabilidad que la ciudadanía merece ayudando así a reconstruir el prestigio de nuestro Parlamento.

El autor es diputado nacional por la provincia de Buenos Aires (Coalición Cívica ARI)