El primer ministro Boris Johnson (Reuters)
El primer ministro Boris Johnson (Reuters)

El primer ministro Boris Johnson es el jefe de gobierno más votado desde la era de Margaret Thatcher. También el que ha reducido al laborismo al peor momento desde la Segunda Guerra Mundial. Ese resultado, que le facilitará la ratificación del Acuerdo de Retirada de la UE que negocio en octubre con Bruselas, recomienda la lectura de la plataforma de gobierno que lo llevó a la victoria electoral. El documento de 64 folios tiene un énfasis nacionalista que sobrepasa la retórica tradicional de otros documentos del partido conservador. Un ejemplo es la referencia a Gibraltar y Malvinas. El texto transmite la sensación de que se trataran de dos territorios en riesgo de agresión. Llama la atención que dichas menciones se incluyan en la página posterior bajo el epígrafe “Nuestra seguridad nacional, primero”.

Gibraltar y Malvinas aparecen en el capítulo titulado “Fortaleceremos la Posición de Gran Bretaña en el Mundo” (página 53), que abarca la política exterior y todos los asuntos de seguridad y defensa. Mientras que la referencia a Gibraltar guarda cierta similitud a otros documentos anteriores, la cita a Malvinas es una novedad ya que no estaba incluida expresamente en el anterior programa electoral. La ubicación de ambas cuestiones en la plataforma de gobierno no es inocente por ser los conservadores tradicionalmente más beligerantes e intransigentes en lo que hace a la posibilidad de acordar con Madrid y Buenos Aires una solución negociada a los respectivos reclamos de soberanía.

Ya en 1969 los conservadores hicieron fracasar los intentos de negociación con Argentina iniciados en la gestión del laborista Harold Wilson. En el 2013 fueron muy críticos de Jeremy Corbyn, cuando sugirió para Malvinas cierto grado de administración conjunta como en el caso de las islas Aland entre Suecia y Finlandia. Ese mismo año y como si fuera una respuesta al líder laborista, el Primer Ministro, David Cameron, impulso un referéndum ilegítimo en Malvinas que reivindico el carácter británico de la usurpación. En el 2018, la Primer Ministra Theresa May en un mensaje de Navidad a las islas, señaló que la soberanía nunca será discutida.

Es poco probable que el primer ministro Boris Johnson cambie esa posición. La plataforma del Partido Conservador ya anticipa que el futuro respecto a Gibraltar y Malvinas tendrá similitud con el pasado. Los gestos de homenaje a los soldados argentinos caídos en Malvinas durante su participación en la Cumbre del G20 merecen reconocimiento pero no deberían confundirse con intenciones de política exterior. Ya en 1999 el príncipe de Gales hizo lo propio frente a dicho monumento.

Sin embargo en Buenos Aires, el entonces canciller Boris Johnson señaló que tras el Brexit esperaba iniciar un nuevo capítulo de la relación bilateral con Argentina. Esperemos que esa expresión sea un reconocimiento de la necesidad de flexibilidad de los antecedentes diplomáticos británicos. Con razonable escepticismo, habrá que esperar a después del 31 de enero del 2020 para ver el alcance de lo que habrá querido decir en esa oportunidad.

El autor fue vicecanciller de la Nación