Los ministros de Interior, Rogelio Frigerio, y de Cultura, Pablo Avelluto; el gobernador de Salta, Juan Urtubey, y el intendente de la capital provincial, Gustavo Sáenz (NA)
Los ministros de Interior, Rogelio Frigerio, y de Cultura, Pablo Avelluto; el gobernador de Salta, Juan Urtubey, y el intendente de la capital provincial, Gustavo Sáenz (NA)

El domingo los salteños acudieron a las urnas para las elecciones generales a cargos legislativos y ejecutivos provinciales. Además, se eligieron intendentes y concejales en 60 localidades. El 70,3% de los 1.027.000 votantes habilitados participaron de los comicios, registro levemente inferior al promedio desde el retorno a la democracia. Hubo cinco fórmulas para gobernador y vice que superaron el umbral de las PASO locales, llevadas a cabo en octubre. De ellas, tres concentraron el 93% de los votos positivos.

Gustavo Sáenz, tradicionalmente peronista, encabezó el Frente Sáenz Gobernador, una alianza de 14 partidos entre los que se encuentra el PRO y se hizo con la gobernación al obtener el 53,76% del apoyo del electorado. Respecto de las internas, su caudal aumentó en 80.000 votos, lo que le permitió aumentar la distancia respecto del principal competidor, Sergio Leavy, del Frente de Todos (FdT). Este sumó 20.000 votos respecto de las primarias, pero no logró convocar a la totalidad de los votos que obtuvo su rival dentro del FdT, Miguel Isa. En consecuencia, solo cosechó el 26% de los votos positivos, frente al 32% que la fuerza había logrado en conjunto en octubre. En tercer lugar, quedó Alfredo Olmedo, que también mermó la proporción de votos obtenida respecto de las PASO: obtuvo en esta oportunidad el 15,4% frente al 19% que había logrado antes. La izquierda y el Frente Grande, de impronta justicialista, no superaron el 2,5% de apoyo cada uno, e incluso quedaron por debajo de la proporción de votos en blanco, que fue del 2,5%.

La campaña de Sáenz logró ser exitosa. Apostó a discutir temas locales y evitar nacionalizar la contienda como un capítulo más de la disputa entre Mauricio Macri y Alberto Fernández. Su bastión fue Salta capital, en donde el margen de victoria fue de 48 puntos porcentuales. La seguridad de mantener la ciudad de la que es intendente actualmente, y que tiene la mayor cantidad de población, le permitió recorrer y segmentar mensajes específicos para las regiones del interior, donde se sabía más vulnerable. Esto también tuvo éxito, dado que en las elecciones generales mostró un desempeño superador en esos territorios respecto de las primarias.

Leavy, en cambio, apostó a la nacionalización de la campaña. Además de recibir espaldarazos de las principales figuras del justicialismo nacional, Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner incluidos, buscó identificar a Sáenz con las políticas de Mauricio Macri, cuyo desempeño electoral en Salta fue muy inferior al de la fórmula presidencial de los Fernández. Sin embargo, los salteños parecieron entender que lo que se dirimía el domingo era un asunto netamente local.

Además de los cargos ejecutivos, se eligieron treinta de los sesenta diputados provinciales y once de los veintitrés senadores de la legislatura bicameral. El Frente Sáenz Gobernador se agenció 16 de las bancas en juego, mientras que el FdT logró obtener once y el Frente Olmedo Gobernador se quedó con las tres restantes. En el Senado, por su parte, el FdT se quedó con siete bancas mientras que Sáenz obtuvo las tres restantes. Estos resultados equiparan un poco más la Cámara de Diputados, que hasta entonces estaba muy orientada al justicialismo. La mayoría justicialista en el Senado, sin embargo, permanece.

Sáenz recibió felicitaciones de las principales figuras políticas nacionales. Conversó, luego de proclamado su triunfo, con el presidente Mauricio Macri, con el presidente electo Alberto Fernández y con Sergio Massa, probable líder de la Cámara de Diputados de la Nación a partir del 10 de diciembre. Además, el gobernador saliente, Juan Manuel Urtubey, se comunicó con él para garantizarle una transición ordenada. Los resultados de la elección, además de generar nuevos aires en la provincia luego de 12 años de gobierno peronista, ponen al PJ local en una discusión acerca de quién lo liderará a partir de ahora y qué tipo de oposición serán.

El autor es investigador del OEAR de CIPPEC