La oposición presentó un proyecto para declarar la emergencia alimentaria (Foto:Adrián Escandar)
La oposición presentó un proyecto para declarar la emergencia alimentaria (Foto:Adrián Escandar)

Este lunes presentamos el proyecto de ley unificado de todo el arco político opositor para declarar la emergencia alimentaria en toda la República Argentina. Pedimos que el gobierno nacional instrumente los recursos necesarios para que los argentinos y las argentinas puedan tener sus platos de comida en sus mesas todos los días.

El problema de Mauricio Macri es que quiere delegar en el Congreso responsabilidades presidenciales. Y eso es muy peligroso. La emergencia alimentaria tiene un consenso muy amplio que no distingue partidos políticos, gremios, cámaras industriales e iglesias. Estamos todos de acuerdo menos Macri.

En un país que produce alimentos para 400 millones de personas en el mundo, es inconcebible que gran parte del pueblo sufra hambre. Y esto ocurre por una profunda discriminación en la distribución de los alimentos y por la difícil situación económica en la que el gobierno de Cambiemos sumergió a nuestras familias.

La pobreza hoy alcanza a más del 32 % de nuestra población, y la indigencia a más del 6,7%. A estos datos se suma una desocupación de más del 10%, del cual un 23% son mujeres de entre 14 y 29 años y un 18,5% varones de entre 14 y 29 años. Datos sociales preocupantes ya que la mayoría de niñas y niños de nuestro país viven a cargo de padres y madres jóvenes.

Estamos en un contexto de recesión constante, de inflación en permanente alza, y cada vez se acrecienta más el número de familias que no pueden acceder a una canasta básica de alimentos que ya superó los 32 mil pesos mensuales.

Los productos de primera necesidad suben sistemáticamente sus precios por encima del promedio, ampliando la brecha de desigualdad de la sociedad, ya que aquellas personas que gastan una mayor poción o la totalidad de sus ingresos en este tipo de productos son quienes menores recursos tienen.

Un detalle no menor es que los indicadores planteados en este texto no tienen en cuenta la última devaluación del 12 de agosto de este año que, según declaraciones oficiales, tendrán un impacto negativo en la inflación y, por lo tanto, en la pobreza y la indigencia.

Por eso desde toda la oposición reclamamos lo que es justo, unificamos miradas, conceptos, y visiones políticas para que el Gobierno escuche y actúe. No queremos más argentinos y argentinas con hambre, con dolor, con endeudamiento para poder comer.

Reclamamos a todos los argentinos que nos unamos en favor de los que no pueden más. Somos argentinos y argentinas que queremos un país más justo, con derechos para todos y para todas, con sueños, con esperanzas, y que tener la panza llena todos los días no sea una misión imposible.

El autor es diputado nacional, jefe del bloque Movimiento Evita