Christine Lagarde, directora del FMI, y Mauricio Macri
Christine Lagarde, directora del FMI, y Mauricio Macri

Por Luis Alonso Lugo

Washington (AP) — Un cirujano suele asumir la responsabilidad por cualquier cosa que pase dentro de su quirófano. ¿Debería hacer lo mismo un organismo multilateral cuando uno de sus países miembros no alcanza las metas acordadas en el marco de un préstamo de gran magnitud?

Por segunda vez, el Fondo Monetario Internacional no ha logrado implementar reformas duraderas en Argentina. Y expertos indican que este resultado decepcionante podría dañar la reputación del FMI.

"Tienen que preocuparse por su reputación porque esta es la segunda vez que hacen un desastre en Argentina y todo el mundo lo sabe", dijo Mark Weisbrot, co director del Centro para la Investigación de Políticas Económicas. "El FMI va a continuar perdiendo influencia en el mundo. Esa ha sido la tendencia a lo largo de los últimos 20 años".

La decisión del presidente Mauricio Macri de recurrir al financiamiento del FMI reflotó malos recuerdos para muchos argentinos, quienes culpan al fondo por la crisis financiera del 2001, que dejó a millones de personas desempleadas e incrementó el índice de pobreza a más del 50%.

Ese año, el país sudamericano entro en un default histórico, de USD 100.000 millones, y solo pudo volver a los mercados financieros 15 años después al término de una dura batalla legal con sus acreedores.

Macri recibió el año pasado un préstamo de USD 57.000 millones, el más grande en la historia del fondo, como parte de un programa que trajo aparejada una estricta reducción del gasto público.

El edificio del Fondo Monetario Internacional en Washington
El edificio del Fondo Monetario Internacional en Washington

"El problema es que las respuestas del FMI son siempre desastrosas en términos políticos, y tornan imposible la supervivencia de quien implementa las reformas", dijo Benjamin Gedan, el director del Argentina Project, que funciona bajo la órbita del Wilson Center.

Ambos expertos dicen que un error fundamental del Fondo fue el haber impulsado recortes demasiado estrictos aún cuando la economía argentina entró en recesión. A pesar de que el Fondo tomó la inusual decisión de autorizar la expansión de gasto social para sectores vulnerables, no logró reunir el apoyo de la población en general.

The Associated Press le preguntó al FMI si asume algún grado de responsabilidad por la ventaja de 15 puntos que el candidato de izquierda, Alberto Fernández, obtuvo por sobre Macri -de extracción conservadora- en las elecciones primarias de agosto. El resultado convirtió al candidato populista en el gran favorito para las elecciones generales del 27 de octubre y a la vez generó pánico en unos mercados financieros temerosos de un retorno a las políticas intervencionistas implementadas durante la gestión de la compañera de fórmula del líder en las encuestas, la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, quien precedió a Macri.

"Nuestro foco ha sido y continúa estando puesto en ayudar a la Argentina. El personal del FMI continúa en estrecho contacto con las autoridades argentinas y el fondo continuará apoyando al país durante estos tiempos desafiantes", dijo el vocero del FMI, Gerry Rice.

Los economistas temen que la depreciación del 30% que el peso sufrió desde que se conoció el resultado de las primarias devenga en un aumento en el índice de inflación que lo ubique por encima del 50% para fin de año.

Gedan dijo que la falta de habilidad del fondo para interpretar la realidad política de Argentina lo dejó en una situación "imposible" porque "quienes implementan las reformas están prácticamente destinados a dejar sus cargos y al FMI se le pide que continúe con sus préstamos cuando el próximo gobierno no ha mostrado voluntad de cumplir con los requisitos del FMI".

El fondo todavía tiene que aprobar el próximo desembolso de USD 5.400 millones, el cual estaba programado originalmente para este mes.

La ex directora ejecutiva del FMI, Christine Lagarde, reconoció en junio la factibilidad de que el FMI haya cometido un error durante su manejo de la crisis argentina más reciente.

"La situación económica era increíblemente complicada", dijo en el Instituto de Empresas Estadounidenses en junio, semanas antes de dejar su cargo. "Creo que varios actores, nosotros incluídos, subestimamos un poco la situación cuando comenzamos a tratar de ayudar y armar un programa junto con las autoridades argentinas".

Lagarde describió la tasa de inflación como el "componente más sorpresivo" porque "en vez de estabilizarse y comenzar a descender de manera gradual, como lo habíamos anticipado, está mostrando mucha más resiliencia de la que pensábamos".

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