La inflación de agosto estará cerca del 5% (Foto: NA)
La inflación de agosto estará cerca del 5% (Foto: NA)

Los anuncios del Gobierno que apuntan a aliviar la tensión financiera y cambiaria tienen dos efectos de corto plazo. Por un lado, el canje compulsivo con los tenedores institucionales de letras de corto plazo te puede generar un ahorro en el programa financiero de 2019 de USD 4.000 millones y eso le da algo más de aire al Banco Central para que disponga de las reservas para contener el tipo de cambio.

Sin embargo, es preocupante un eventual efecto derrame que puede generar el rescate en fondos institucionales. De esa forma, con el canje compulsivo de las letras de corto plazo, estaría complicada la liquidez.

Por otro, el canje voluntario en los bonos de corto y mediano plazo, con una extensión de plazo sin quita de valor nominal, puede tener demanda en los bonos de muy corto plazo que hoy están siendo muy castigados por el mercado.

Para esos bonos que hoy tienen precio muy bajo, con alta probabilidad de default, que pagan el capital en 2020, si ofrecen una extensión del plazo sin quita de valor nominal puede haber demanda y eso puede descomprimir las tasas del tramo corto de la curva de bonos.

Por ejemplo, el AO 20, que paga el capital en octubre de 2020, vale 46,51% a una tasa de rendimiento de 130%. Con extensión de plazo del capital a seis años a una tasa de descuento de 15%, el precio sería de 74,13%.

Ahora, la incertidumbre estructural sigue operando, que es la que pasa factura en el riesgo país y en el mercado de cambios, que es la incertidumbre política y si va a llegar o no el desembolso de USD 5.4000 del FMI. Esa presión va a seguir estando, no cambia con esto.