Macri y Pichetto durante la llegada a la conferencia de prensa
Macri y Pichetto durante la llegada a la conferencia de prensa

¿Llega Macri al 10 de diciembre? Si viviéramos en un país "normal", esta pregunta no tendría sentido. Hay elecciones, un candidato gana, el otro pierde y, si el que pierde es el Presidente, espera a que venza su mandato y lo traspasa a su sucesor. Al menos así sucede en aquellos países en los que la alternancia política no es cuestión de vida o muerte. Pero ya sabemos que los argentinos solemos tener una extraña predilección por complicar lo simple y convertir en tragedia lo que podría ser una mera derrota electoral.

Ahora bien, si analizamos la pregunta desde una perspectiva histórica, podremos ver que el interrogante va más allá de las circunstancias coyunturales, como ser la disparada del dólar, la caída de la Bolsa y el aumento del riesgo país. De hecho, desde el surgimiento del peronismo a la fecha, ningún presidente no peronista ha llegado a cumplir su mandato completo. Esto se aprecia desde 1945 hasta la actualidad. Es más, hasta el propio peronismo fue víctima de esta suerte de mandatos inconclusos en su segundo y tercer gobierno.

Hagamos un breve recorrido por el derrotero de los presidentes elegidos por el pueblo en los últimos setenta y tres años. Si tomamos la elección de Juan Perón en 1946, él se pudo suceder a sí mismo, pero no pudo finalizar su segundo mandato por el golpe de 1955. En 1958 fue elegido Arturo Frondizi -con el peronismo proscripto- y fue derrocado en 1962; luego, en 1963, sería electo Arturo Illia -también sin participación del peronismo en los comicios- y desalojado del poder por el golpe de Juan Carlos Onganía en 1966. En 1973, Héctor Cámpora duró solo dos meses, y ese mismo año asumió la fórmula Perón-Perón que acabaría con el golpe de 1976. Luego de esa "larga noche", los retornos militares han quedado en el pasado y lejos de toda posibilidad de repetirse.

Llevamos a la fecha treinta y seis años de democracia ininterrumpida, aunque no todos los presidentes pudieron cumplir la totalidad de su mandato, y ellos son precisamente los mandatarios no peronistas. Raúl Alfonsín debió abandonar su cargo medio año antes de finalizar su período presidencial cuando fue reemplazado por Carlos Menem quien cumplió sus dos mandatos completos. En 1999, Fernando De La Rúa sólo llegó a los dos años en el poder. A partir de 2003, la sucesión de Néstor Kirchner y Cristina Fernández logró finalizar la totalidad de sus mandatos, pero hoy -frente a los resultados de las PASO del último domingo- nos volvemos a encontrar en la encrucijada de una posible finalización anticipada de un mandato presidencial. 

Ojalá que esta vez, si gana Alberto Fernández, éste pueda recibir, el 10 de diciembre, los atributos de mando de manos de Mauricio Macri, como debe ser, demostrando así que al menos hemos aprendido una lección de civilidad y verdadero espíritu democrático. Para muchos puede ser solo algo simbólico, pero en el fondo representaría mucho más que eso a la luz de nuestra historia institucional.

El autor es Doctor en Historia (Universidad Torcuato Di Tella), especializado en Ciencias Políticas (Universidad de Chicago) y Máster en Economía y Administración de Empresas