Alicia Kirchner (Walter Diaz)
Alicia Kirchner (Walter Diaz)

La victoria del Frente de Todos con el 57% de los votos en Santa Cruz, según el 70% de las mesas escrutadas, expresa continuidades y cambios en el sistema político de la provincia. La continuidad más visible es la debilidad histórica que posee la oposición para competir con el espacio PJ-FPV. Aun cuando Nueva Santa Cruz expresaba un acuerdo con siete espacios políticos de la provincia que se tradujo en siete sublemas, sólo logró captar el 32, 4% de votos totales, un magro resultado comparado con el Frente de Todos.

Santa Cruz tuvo experiencias como estas en 1995, cuando se conformó una alianza opositora entre diez partidos (Encuentro santacruceño) que obtuvo el 32% de los votos, y en 1999 –año en que se desdoblaron las elecciones locales para evitar el arrastre de la Alianza a nivel local- en el que la oposición agrupó siete partidos y aunque alcanzó un alto caudal de votos -el 46%-, no logró acceder a la gobernación. La derrota de Costa, líder del espacio opositor y candidato por cuarta vez a la gobernación de la provincia, pareciera estar ligada a este aspecto de la estructura de la política provincial, imposibilitada de posicionar opciones electorales sólidas distintas al oficialismo. A esta situación se le suma su sociedad política con el PRO que probablemente también haya influido en los escasos apoyos cosechados en Santa Cruz.

Pese a esta regularidad, los resultados muestran una modificación. La aparición de actores con peso hacia el interior del espacio PJ/FpV es sin duda el dato más relevante de las elecciones. Según el escrutinio provisorio, Alicia Kirchner ganó con el 21% de los votos, mientras que su principal contrincante, quien también proviene de las filas del kirchnerismo, sacó el 18% de los votos, superando incluso a Costa que obtuvo sólo el 15% de votos totales. Así mismo, Claudio Vidal, también de las filas del Frente de Todos obtuvo el 13%. Es decir que, en términos de votos, los tres candidatos por el FdT poseen una diferencia de solo tres o seis puntos.

Esto plantea el interrogante sobre cómo será la solidez de esos espacios políticos, si se consolidarán como espacios internos en disputa al interior del FdT o simplemente se fusionarán con el ala ganadora del espacio.

El resultado parejo entre los candidatos del FdT puede estar expresando nuevas dinámicas internas en el espacio. Hasta 2003 el FPV concentró gobernación, presidencia del partido (PJ) y liderazgo en una misma persona, Néstor Kirchner, bajo un régimen concentrado y con un vértice que ordenaba toda la política provincial. Sin embargo, la migración de los principales dirigentes del espacio hacia la política nacional en 2003, implicó alianzas con dirigentes que no provenían del sector puro del FPV. La relación con los aliados internos que le dieron continuidad a nivel local siempre fue conflictiva. Incluso el exgobernador Daniel Peralta, quién le garantizó los votos a Alicia Kirchner en 2015 para la gobernación, compitió en estas elecciones por fuera del lema Frente de Todos manteniendo un caudal de votos similar a las elecciones anteriores. La convivencia con otros espacios que le disputen poder no forma parte de la cultura del kirchnerismo y el esquema que dejan los resultados parece indicar que deberá lidiar con actores que le han dado una fuerte batalla en un espacio que siempre dominó, el electoral.

El resultado muestra también que, a diferencia de 2015, Alicia Kirchner no necesitó la Ley de Lemas para ganarle a su contrincante (Costa no sacó esta vez más votos), más bien alentó la aparición de actores con poder electoral. La decisión de que los candidatos a intendentes participaran en las elecciones a gobernador para sumarles votos a su sublema en una eventual derrota terminó abriendo el juego a nuevos actores. Todo queda por verse en ese espacio.

La autora es investigadora del Observatorio Electoral Argentino (OEAR) de CIPPEC y del Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Litoral