(Foto: DyN)
(Foto: DyN)

Como cuna del Frente para la Victoria, y tras 28 años siendo gobernada por esta agrupación, la provincia de Santa Cruz viene sufriendo cambios significativos en dos aspectos, al menos desde 2007. En primer lugar, en estas elecciones habrá 13 candidatos para el cargo de gobernador. La cifra representa casi el triple del promedio de la provincia desde 1991, cuatro. Tres candidatos van por el Frente de Todos, el sublema oficialista.

Siete candidatos van dentro del sublema Nueva Santa Cruz, el principal opositor, uno por Santa Cruz Somos Todos (liderado por el ex gobernador Daniel Peralta), uno por el FIT y uno por el Nuevo Más. Puede considerarse que esta multiplicidad de la oferta se debe a la aparición de nuevos partidos y actores políticos pero también a una fragmentación del peronismo y del FpV, el partido de gobierno.

La división del oficialismo provincial comenzó a hacerse más explícita en las últimas elecciones. En 2015 se presentaron, por primera vez después de 24 años, dos candidatos del FpV. Desde 1995 el lema FpV siempre tuvo un solo candidato que concentró entre 70% y 50% de los votos, constituyendo un clásico espacio predominante, con una oposición débil y cambiante.

Sin embargo, en 2015 no sólo aparecieron los competidores internos, sino que también Alicia Kirchner sacó menos votos que Eduardo Costa, su principal contrincante y actual candidato por Nueva Santa Cruz. No obstante, esto no implicó la derrota electoral, dado el mecanismo de la ley de lemas. Pero, por primera vez, un candidato del FpV obtuvo menor caudal de votos que su principal oponente.

En segundo lugar, estas elecciones muestran la continuidad de un proceso de más larga data: el sucesivo desprendimiento de sectores del PJ históricamente aliados al FpV. La crisis de 2003 expulsó a Sergio Acevedo, entonces gobernador y referente del Movimiento de Renovación Peronista (MRP), espacio que fundó la alianza por la cual el FpV llegó al gobierno provincial en 1991.

En 2007, el vicegobernador de Néstor Kirchner en sus tres períodos de gobierno (1991-2003) –en Santa Cruz hay reelección indefinida-, Eduardo Arnold –también de las filas del MRP-, fue candidato a gobernador por fuera del FpV. Y, finalmente, Daniel Peralta, gobernador entre 2007 y 2011 compite en las elecciones actuales también por fuera del espacio. Este es un dato relevante, teniendo en cuenta que en las últimas elecciones (2015) se presentó en un sublema interno del FpV. Su presencia garantizó la victoria de Alicia Kirchner, al aportarle un 16% de los votos en las elecciones.

En este contexto puede interpretarse la definición del calendario electoral provincial. Las elecciones para cargos ejecutivos comunales serán desdobladas de las nacionales y provinciales. Esto permite que los intendentes de cuatro localidades sean candidatos a gobernador y, aun cuando pierdan en la contienda provincial, pueden intentar ser reelectos en sus ciudades. Así, los intendentes pueden traccionar votos a los ganadores de sus espacios en el marco de la ley de lemas, sin poner en riesgo directo sus capitales políticos.

Por otro lado, este domingo se eligen los cargos ejecutivos y legislativos provinciales en simultáneo con las PASO nacionales. De este modo, el oficialismo provincial apunta a que la fórmula Fernández-Fernández le arrastre votos. Sin embargo, como la Justicia Electoral dictaminó que la boleta de la candidata a gobernadora no vaya unida (en formato sábana) a la fórmula del Frente de Todos, el efecto de los candidatos nacionales podría verse limitado.

Independientemente del resultado del domingo, el sello político FpV –un capital central de esa fuerza política- viene perdiendo centralidad en Santa Cruz. En estas elecciones, el Frente de Todos muestra una oferta política distinta a la que históricamente presentó el FpV. Aún bajo el mismo régimen electoral y gobierno, parecieran existir modificaciones en las lógicas de reparto interno de poder.

La autora es investigadora del Observatorio Electoral Argentino (OEAR) de CIPPEC y del Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Litoral