(Foto: Reuters)
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Las palabras de Francisco cobran una vigencia inusitada con el correr del tiempo. Como si fuera un profeta, el 11 de julio de 2015 por la tarde, en el centro deportivo del Colegio San José de Asunción, ciudad capital del Paraguay habló el Papa en una asamblea de representantes de las organizaciones sociales. Seis dirigentes sociales contaron la oscura realidad: el país crece, el derrame no llega abajo. Le siguió el discurso de Su Santidad.

El próximo mes de marzo 2020, en una cumbre sobre economía social, Su Santidad con 500 jóvenes propondrán una economía que asoma, en Roma. ¿Para anunciar el amanecer?

De Latinoamerica al mundo

Los países latinoamericanos, exceptuando el nuestro (y el especialísimo de Venezuela), en los últimos años, viven con procesos de crecimiento económico constante, un dígito de inflación y estabilidad de las demás variables macroeconómicas. El Paraguay lleva 15 años de crecimiento económico sólido y constante y tiene un 24 a 26% de pobreza y así es en Chile, Perú, Brasil, Colombia o México. Menor desocupación sí, pero se mantienen altos índices de pobreza y una desigualdad creciente. Si tomamosel año 2018 las diferencias entre ricos y pobres crecieron.

El método del Santo Padre no es algo menor

El método seguido por Francisco no fue el del mero discurso. Fue un ir de abajo para arriba. Primero la escucha. Del decir de los representantes de las organizaciones sociales, al discernimiento y la palabra.

Los ejes del discurso papal:

1.- Los valores son lucha

El papa ante la reflexión de un joven que abogó por la fraternidad, justicia, paz y dignidad para todos le respondió del siguiente modo.

Primero dijo: "Hay que luchar, comprometerse. No tengan miedo de entregar lo mejor de sí (pero)… No busquen el arreglo previo. No coimeen al réferi!"

Pero… fraternidad, justicia, paz y dignidad todos los días que no sea un nominalismo vacio. "A veces a mí me da un poquito de alergia… escuchar discursos grandilocuentes (y uno) dice: "Qué mentiroso que sos". (risas y aplausos) Por eso, palabras solas no sirven. Si vos decís una palabra comprometéte con esa palabra, amasá día a día, día a día. ¡Sacrificáte por eso! ¡Comprometéte!"

2.- El diálogo

"Es el medio para forjar un proyecto de nación que incluya a todos."

"La patria es un don, la nación una tarea" dice Bergoglio.

"Dialogo sí ,"teatro" no Está el "diálogo-teatro", es decir, representemos al diálogo, juguemos al diálogo, y después hablamos entre nosotros dos. ¡No. El diálogo es sobre la mesa, claro."

Diálogo en la diversidad

"Voy a dialogar pero aquel está equivocado". No. Sí al "diálogo de corazones abiertos." Es un ida y vuelta, ida y vuelta, pero con el corazón abierto. El diálogo es para el bien común…Esa es la cultura del encuentro. Dialogar no es hacer un negocio, sacar la propia tajada. A ver cómo saco la mía. Si vas con esa intención no pierdas tiempo. Hablamos de buscar el bien común para todos. Discutir juntos, pensar una mejor solución para todos. Claro que "muchas veces esta cultura del encuentro se ve envuelta en el conflicto."

En el diálogo hay conflicto

"En el diálogo se da el conflicto… ¡No le tenemos que temer! No tenemos que ignorar el conflicto. Por el contrario, somos invitados a asumir el conflicto. Tenemos que sufrir el conflicto y transformarlo en un eslabón de un nuevo proceso" (Evangelii gaudium 227). Manteniendo la unidad. «La unidad es superior al conflicto» (ibíd. 228).

Una unidad que no rompe las diferencias, sino que las vive en comunión por medio de la solidaridad y la comprensión. Tratando de entender las razones del otro, escuchando su experiencia, sus anhelos, podemos ver que (encontraremos) las aspiraciones comunes.

3.- Las ideologías: de la idolatría de los mercados al populismo irresponsable

No sirve una mirada ideológica, que termina usando a los pobres al servicio de otros intereses políticos y personales (cf. Evangelii gaudium 199).

Las ideologías terminan mal. No sirven. Las ideologías terminan en dictaduras. Los cristianos tenemos además un motivo mayor para amar y servir a los pobres, porque en ellos tenemos el rostro, vemos el rostro y la carne de Cristo. El se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (cf. 2 Co 8,9)."

Un crecimiento para el bien de "todos"

"Ciertamente, es muy necesario para un país el crecimiento económico y la creación de riqueza, y que esta llegue a todos los ciudadanos sin que nadie quede excluido." Esto no pasa en los países latinoamericanos.

Por eso "un desarrollo económico con rostro humano" es necesario

Dice Francisco, y agrega: "¡No a la economía sin rostro! Y en sus manos está la posibilidad de ofrecer un trabajo a muchas personas y dar así una esperanza a tantas familias. Traer el pan a casa, ofrecer a los hijos un techo, ofrecer salud y educación, son aspectos esenciales de la dignidad humana, y los empresarios, los políticos, los economistas, deben trabajar para ello." Y finalizó el Santo Padre diciendo que "un desarrollo con rostro humano es posible".

El Papa cerrará la cumbre sobre economía social de Asís en marzo de 2020 con 500 jóvenes. Como un simple e ignorante habitante de la noche este cronista se pregunta: ¿Centinela, ¿cuánto falta para que amanezca?