El debate sobre el posible diseño de robots con reglas éticas o valores humanos no ha hecho más que empezar. Sin embargo, cuando el llamado "relativismo" parece campear a sus anchas, la principal discusión debería producirse en torno a los problemáticos valores de los seres humanos. Quienes creamos y ponemos en marcha tales adelantos tecnológicos aún estamos lejos de ser ejemplares, pero supuestamente ya estamos pensando en cómo trasladar la ética a las máquinas.

Margaret Boden, profesora y psicóloga de la Universidad de Sussex, en Reino Unido, explicó recientemente en una conferencia: "No existen los robots éticos, porque no tienen la culpa de lo que hacen. La responsabilidad moral es de los humanos".

Seguramente tememos por las futuras actuaciones de un asistente personal guiado por voz, o a cualquier otro aparato inteligente, pero, ¿qué tanto nos preocupa que los padres de la robótica no hayamos sido capaces de cumplir las normas mínimas para garantizar la plena convivencia?

Una investigación reciente de la Universidad de Oxford sobre 60 culturas del mundo demostró las "siete reglas morales universales" generalizadas. Los expertos consideran que se trata de la encuesta intercultural de moral más grande y más completa jamás realizada.

¿Cuáles son esas reglas morales universales?

1- Ayudar a los miembros de la familia

2- Ayudar a los miembros del grupo

3- Ser recíprocos

4- Ser valientes

5- Ser respetuosos

6- Ser equitativos y justos

7- Respetar las propiedades de los demás.

Una vez comprobadas, ¿cuántas cumplimos en toda su extensión? No hay más que leer las noticias del día, casi todas teñidas de sucesos trágicos, estafas, robos, violencia machista, injusticias y desigualdades. Cualquiera se conformaría con la idea de que tales problemas forman parte de la "naturaleza humana", pero, como bien sabes, yo estoy muy lejos de la resignación.

El pedagogo y escritor Allan Kardec afirmaba: "El mal no está fuera de mí, sino en mí. Soy yo, por lo tanto, quien debe transformarse, y no las cosas exteriores. Somos portadores de nuestro cielo y de nuestro infierno".

Como he mencionado en otras ocasiones, los tres principales males de la sociedad son el egoísmo, la avaricia y la apatía. Todos están estrechamente vinculados con el incumplimiento de las siete reglas universales. Hoy las investigaciones apuntan hacia una idea definitiva para el desarrollo de la conciencia: el valor de la cooperación.

Es autor y estratega de vida.