Juan Manuel Urtubey y Roberto Lavagna
Juan Manuel Urtubey y Roberto Lavagna

El 16 de junio de 2019 pasará a la historia argentina por el apagón al que, al cierre de este análisis, el Gobierno nacional no pudo darle ninguna explicación categórica. ¿Será una de las tantas incógnitas cuyo esclarecimiento se diluirá en el tiempo?

Increíblemente Alternativa Federal, hoy desaparecida como tal, cambió la fisonomía política argentina. Desde esta columna vengo señalando que su impronta provocó un efecto dominó en lo que parecía seguro e inmodificable: los polos extremos protagonizados por Mauricio Macri y Cristina Fernández de Kirchner.

Alternativa Federal implosionó, pero a su vez provocó que Cristina de Kirchner cediese a Alberto Fernández el rol protagónico en el fórmula presidencial. Y que Mauricio Macri buscase a un peronista ortodoxo, Miguel Ángel Pichetto, como compañero de fórmula.

Primeras conclusiones: a) ya no se hablará de la Argentina con destino final Venezuela; b) ya no se hablará del peronismo como causante exclusivo de la decadencia argentina de los últimos setenta años y c) ya no se hablará de peronismo versus antiperonismo.

¿Queda la geografía política dibujada en centro derecha y centro izquierda? Difícil saberlo. La crisis económica, principalmente, y el endeudamiento externo tan brutal parecerían ser lo que influirá en ambas coaliciones a la hora de gobernar, de tal forma que los unos y los otros deberían transitar por caminos parecidos. Lo cierto a hoy es que solo asoma la punta del iceberg político: las fórmulas presidenciales. Sus contenidos y principalmente sus continentes aún no han emergido. Es decir, los planes sostenedores de las promesas electorales no se conocen, en realidad, tampoco las promesas. ¿Qué harán para evitar que la pobreza siga creciendo? ¿Qué harán para evitar que las fábricas sigan cerrando sus puertas? ¿Cómo harán para que el futuro, como dice el doctor Abel Posse, "se recupere y apueste al coraje de la esperanza"?

Si Alberto Fernández, hombre moderado, ganase, deberá revisar rigurosamente el presupuesto, para que en el ámbito nacional pueda darse lo que el domingo a la noche el gobernador electo de Santa Fe, Omar Perotti, prometió para Santa Fe: "En mi provincia no habrá un niño ni un adolescente que pase hambre". Perotti también apostó a la educación. "En mi gobierno, los jóvenes de Santa Fe dejarán las esquinas peligrosas para refugiarse en el encanto de las aulas". Las políticas nacionales de Alberto Fernández debieran lograr no solo este anhelo santafesino para la Argentina; sino que la capacidad ociosa de fábricas y comercios cedan sus espacios vacíos a la prepotencia del bullicio de la producción y el empleo.

De resultar reelecto Mauricio Macri, será Miguel Ángel Pichetto, peronista ortodoxo, quien deberá gravitar para que se produzca el milagro de la vida de la producción sobre el de la especulación financiera. De no hacerlo, habrá borrado de un soplo toda su historia política.

Este domingo el calendario electoral siguió marcando derrotas para el oficialismo nacional y cosechando sonrisas para la oposición peronista. Perotti no dio señales de posicionamiento nacional. Solo se sabe que no intervendrá en el armado de la lista de diputados nacionales que vence este próximo sábado. Santa Fe fue el distrito más relevante. Perdió el socialismo la hegemonía tras 12 años de ser gobierno provincial y 30 en la ciudad de Rosario. Mónica Fein será recordada como la primera mujer intendente y el último dirigente del gobierno socialista. Su sucesor, Pablo Javkin, si bien pertenece al Frente Progresista Cívico y Social, es un hombre del radicalismo. Tan moderado como Omar Perotti. En ambos casos, el resultado final fue reñido. Los representantes de Cambiemos mantuvieron el tercer lugar como en las PASO.

Sobre la implosión de Alternativa Federal, se pueden ensayar distintas teorías aún no confirmadas. Una pregunta clave es: ¿Qué llevó al gobernador cordobés Schiaretti a no protagonizar y cuidar el espacio del medio que contaba con explícita adhesión de votantes que lo consideraban con expectación? Si Schiaretti hubiera tenido otra actitud política, es probable que Sergio Massa no hubiese regresado al PJ que trata de contener a las distintas expresiones del  peronismo.

El candidato Roberto Lavagna, que ayer estrenó fórmula junto al gobernador Juan Manuel Urtubey en Salta, es el protagonista involuntario de estas modificaciones que están ocurriendo en la piel política de la Argentina 2019. ¿Qué pasará con este espacio? ¿Crecerá? ¿O será recordado como quien  rompió con los polos extremos de la grieta?

El sábado 22 quedarán registradas las fórmulas presidenciales, y las listas a diputados y senadores nacionales en las provincias donde estos últimos se eligen.

Todo indica que en Argentina estamos atravesando el fenómeno de la reconfiguración del sistema político, y aún no se sabe para dónde va. El doctor Posse desafía a la clase política mientras espera su reacción y dice: "La dirigencia política ha perdido el sentido de piedad. Confío en que aflore un candidato con fuerza para llevar esto adelante".