(Télam)
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Los jujeños eligieron el domingo gobernador y vice, y renovaron la mitad de la legislatura provincial (24), 27 intendentes, 92 concejales y 66 vocales comunales. Como resultado, Gerardo Morales logró su reelección junto al massista Carlos Haquim y Cambiemos pudo festejar un triunfo en la categoría de gobernador por primera vez en el año.

En unas elecciones desdobladas y sin primarias, el escrutinio empezó tarde y recién se publicaron los primeros resultados pasadas las 10 de la noche. Algunos analistas adjudicaron la demora a la cantidad de colectoras. Compitieron en estos comicios nueve frentes electorales, cuatro partidos provinciales y siete partidos municipales. En total, hubo cerca de 3500 candidatos.

El Frente Cambia Jujuy (FCJ) de Morales ganó la disputa por la gobernación. Con el 98,81% de las mesas escrutadas, el FCJ obtuvo el 43,65% de los votos, seguido por el Frente Justicialista (32,83%), que llevó como candidato a Julio Ferreyra. Si bien la victoria del dirigente radical fue cómoda, este perdió votos respecto de la elección de 2015, en la que ganó por casi el 60% de los votos, seguido de lejos por la fórmula de Fellner-Jenefes (FPV), con un 35,79 por ciento. Las principales diferencias parecen ser la aparición de Ferreyra, un candidato nuevo del peronismo que atrajo diferentes sectores, y el surgimiento de una segunda fuerza peronista, el Frente Jujuy por Todos, liderada por el senador nacional Guillermo Snopek (10,38%). El resto de los contendientes obtuvo menos del 5% de los votos cada uno.

En la legislatura, que es unicameral, son cuatro las agrupaciones que superaron el piso del 5% para ganar bancas: el Frente Justicialista, que mejoró sustancialmente sus resultados respecto de las legislativas de 2017 y obtuvo el 28,4% de los votos; el FCJ, que, en una suerte de empate técnico, obtuvo el 28,38%; Primero Jujuy (un frente que acompañó la fórmula Morales-Haquim, pero llevó listas de diputados, intendentes y concejales propias), con un 16,01 % de los votos; y, por último, el Frente Juntos Por Jujuy, con el 10 por ciento. A pesar de esta mayor competitividad, con el PJ dividido, la legislatura seguirá siendo mayoritariamente oficialista. La dispersión del peronismo en cinco frentes benefició al oficialismo. Le costó al PJ la carrera por la gobernación y dejó a tres de sus frentes fuera de la legislatura.

El resultado de estos comicios es un alivio para Cambiemos. Es posible esperar también que la victoria de Morales tenga un correlato en la estrategia de camino a octubre, ya que el dirigente radical es uno de los promotores de un radicalismo dialoguista. No olvidemos que Morales llegó al gobierno de la mano de un acuerdo entre los principales partidos opositores (la UCR, el PRO, el GEN, el Partido Socialista y el Frente Renovador). Su reelección significa el triunfo de un sector del radicalismo que pide una apertura en el armado electoral de Cambiemos y una mayor participación de la UCR tanto en la toma de decisiones como en los lugares de representación.

Después de una agitada jornada electoral que comenzó con una supuesta amenaza al gobernador y continuó con varias personas detenidas por repartir boletas cerca de los lugares de votación, los resultados fueron contundentes. La elección nos deja la imagen de un oficialismo consolidado, un peronismo que sigue buscando su camino e interrogantes respecto de cómo se definirán las alianzas y candidaturas para la elección nacional.

La autora es investigadora del Observatorio Electoral Argentino (OEAR) de CIPPEC.