(Foto: Franco Fafasuli)
(Foto: Franco Fafasuli)

Este 5 de junio de 2019 se cumplen 45 años de la primera celebración por el Día Mundial del Medio Ambiente. En un esfuerzo de síntesis, esta conmemoración impulsada por Naciones Unidas busca generar conciencia a nivel global de la importancia de una opinión pública informada respecto a las principales problemáticas ambientales. A su vez, persigue el objetivo de persuadir e involucrar a la ciudadanía para una activa toma de responsabilidad respecto a sus acciones y el impacto de estas en el ambiente.

Este año el tema elegido se focaliza en la contaminación del aire, lo que inevitablemente nos lleva a pensar en el informe elaborado en octubre del 2018 por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) sobre los impactos del calentamiento global de 1,5°C por encima de los niveles preindustriales y relacionados con las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Las noticias son malas: si seguimos haciendo las cosas como hasta ahora, entre el año 2030 y 2052 llegaremos a los tan temidos 1,5°C de calentamiento global.

Por esas causas es que la temática medioambiental en general, todas sus distintas problemáticas que marcan la agenda, son ejes de trabajo en sustentabilidad de AmCham Argentina, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina. Por ejemplo, a través del Premio Ciudadanía Empresaria #PCE, iniciativa anual con más de 20 años de trayectoria, se distinguen las mejores iniciativas corporativas.

Tenemos la responsabilidad de revisar nuestro comportamiento frente al cambio climático, se reconoce claramente al compromiso de las nuevas generaciones con el medioambiente y la sociedad como el principal motor de reversión, reconstrucción y mitigación de riesgos de los hábitos actuales que dañan el medioambiente. Según distintas encuestas publicadas en la última década, los jóvenes de hasta 35 años no solo desarrollaron una alta conciencia ambiental, sino que han adquirido hábitos de consumo responsable con el objetivo específico de detener los avances de la contaminación en el mundo.

En este sentido, podemos destacar cómo del otro lado del globo Greta Thunberg prepara su pancarta de cartón con la frase Skolstrejk för Klimatet ('Huelga escolar por el clima') y se alista frente al Parlamento sueco para pedirle al Gobierno de su país que reduzca las emisiones de carbono con base en lo establecido en el Acuerdo de París.

Esta joven estudiante y activista ambiental sueca de 16 años ha inspirado la movilización de más de 1,6 millones de personas de 133 países diferentes que bajo los estandartes universales de los hashtags #FridaysForFuture y #YouthStrike4Climate se posicionaron frente a sus Casas de Gobierno, Congresos, Parlamentos y principales instituciones de Gobierno pidiendo una toma de acción inmediata y decretando la situación ambiental de carácter crítico. La buena noticia es que una vez más los jóvenes son la esperanza en la lucha contra el cambio climático.

En el mundo ya se realizaron dos movilizaciones mundiales por la crisis climática en lo que va del año y Argentina no se quedó atrás. Estas movilizaciones impulsadas por un colectivo de organizaciones de la sociedad civil bajo el lema #alianzaporelclima se destacan por la alta presencia de jóvenes en su conformación y participación. Esta juventud inspirada en las palabras y acciones de Greta convoca a cambiar hábitos de consumo y tomar acciones concretas para disminuir el impacto de las acciones individuales en el ambiente, porque como bien dicen: "No hay un plan B, porque no hay un planeta B".

Desde AmCham Argentina, celebramos el movimiento activo de los jóvenes y las nuevas generaciones. La adquisición de hábitos comprometidos para lograr una ciudadanía preocupada y ocupada en el medioambiente.

La autora es gerente de Sustentabilidad de AmCham.