La economía argentina registró una baja de actividad en el año 2018 y también en el primer trimestre de 2019. Las caídas de ese tipo cuando se inician no generan impacto en el empleo porque las empresas no toman las decisiones de prescindir de su gente de manera instantánea: esperan para ver si la caída de la demanda es transitoria o permanente..

Dado que estamos con una baja de la actividad que lleva varios meses, es casi obvio el reflejo negativo que se ve el nivel empleo. De esa manera, es elocuente la pérdida de 166.000 puestos asalariaros privados entre marzo de 2018 y el mismo mes de este año.

Esta situación con el empleo privado se da en un contexto de caída paralela del salario real. La economía ajustó por lo que cobra la gente y de manera importante. Los salarios cayeron en el orden del 10 y 12%, según el tipo de empleo que se considere. Esa baja ha permitido que los empleos aún no caigan más, incluso.

Los salarios cayeron en el orden del 10 y 12%, según el tipo de empleo que se considere. Y esa baja ha permitido que los empleos aún no caigan más, incluso

Viendo las paritarias que se cerraron en mayo, es factible que el salario le gane la inflación en 2019. Pero de manera leve, quizás uno o dos puntos, y siempre que el aumento de precios siga con el sendero decreciente, como proyectamos en el Iaraf.

En ese caso puede ocurrir que a muchas empresas –con mayor afectación en las pymes– no les resulte posible afrontar esta suba de salario real, que de ninguna manera significa que se recuperará lo perdido, se seguiría incluso con un nivel inferior a 2017. Esta suba posible para este año, dada en un contexto en el que la productividad no crece, es posible que ponga en jaque la rentabilidad de muchas unidades económicas que van a tener que negociar con los empleados cómo llevar adelante la situación sin reducir la planta, o quizás hasta se ponga en riesgo la propia actividad y el empleo de toda esa unidad.

A partir de una leve recuperación del salario real la economía podría tener una tendencia mayor de consumo con recuperación de actividad, pero desde el lado microeconómico habrá que ver qué pasa con muchas empresas que están y van a estar complicadas.

*El autor es economista y derector del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, Iaraf