El presidente dice estar "caliente". La expresión alude a bronca, enojo, fastidio. Ahora bien: ¿con quién está enojado Macri? ¿Qué cosas irritan al jefe de Estado? Cuando uno consulta a sus allegados, antes, durante y después de la crisis devaluatoria de otoño del 2018, todos contestan lo mismo: a  Mauricio lo saca de quicio que no le crean, que no acompañen su idea, que no se acepte que el rumbo elegido es el único camino.

El Presidente insiste en plantear esa épica pero no hay caso, no lo logra. No es que muchos de los suyos y de los que lo han votado no crean, no estén convencidos de que no hay otra opción, que esa es la dirección correcta, sino que cuesta adherir en pleno año electoral a un camino que demanda hacerse cargo de un costo social  tan alto, tan sufriente para una inmensa mayoría cuando aún no se alcanza a visualizar luz alguna al final del túnel.

Macri le habla en este caso a los suyos, a sus funcionarios. Intenta alinear el discurso en una campaña que pinta imposible. Se desgañita por sostener una mística que contradice las necesidades y urgencias de los más apremiados por la adversidad económica que supimos conseguir.

La figura de que "hay que seguir remando sin llorarla" tampoco ayuda. Si bien está dirigida a su staff reunido en gabinete ampliado en el CCK, es absolutamente hiriente para los que la miran por TV, una inmensidad de gente que la viene remando mal en el mejor de los casos, cuando no se aferra agarrada a lo que sea para mantenerse a flote.

El "sin llorarla" parece desconocer qué hay protestas, cortes y piquetes pero que no hay, al menos por el momento,  desbordes ni violencia. Un verdadero milagro que algunos atribuyen a tejes y manejes del papa Francisco.

La manera de comunicar hace ruido. Macri luce un tanto impostado en esta pieza oratoria. No es que no esté enojado, pero le sale un tono forzado, con un dejo duranbarbista. Como plastificado.

El mensaje destinado a los funcionarios llega a los medios, o sea a todos. Y al confundir el destinatario enoja, produce rechazo, violenta.

La calentura presidencial, no obstante, está enfocada en la oposición y parece hacer eje en la figura de Roberto Lavagna. El ex ministro de Economía, quien ya despunta como un posible precandidato presidencial anti grieta, habló de la necesidad de hacer crecer la economía y Macri se pregunta: ¿quién no quiere crecer?

La crispación  presidencial tiene sustento. La oposición hasta hace poco racional y dialoguista ahora critica el ajuste, pide crecimiento y baja de la inflación y, a su modo, reclama más gradualismo.

Macri considera "inaguantable" que lo corran  tanto "por izquierda" como " por derecha" al mismo tiempo. Para el común de los mortales que nacen, viven y paren sobre estas pampas lo  realmente inaguantable pasa por la inflación galopante, la presión impositiva y el deterioro del poder adquisitivo de los salario y la amenaza constante de pérdida del empleo.

Es evidente que los  estrategas de la campaña del oficialismo empiezan a registrar alarma en los sensores electorales por  Roberto Lavagna. La irrupción de una tercera opción viable altera todos los planes porque pega en la base se sustento de la ultrapolarización.

Las consultoras arrojaron esta semana números más que inquietantes para el oficialismo en cualquier escenario de ballotage. En casi todos, la diferencia a favor frente a CFK es mínima, cuando no se queda directamente debajo.

La competitividad de Cambiemos frente al kirchnerismo se ha ido achicando en las últimas semanas. Pero también dicen que si el candidato de una tercera opción llega a la segunda vuelta, se impone cómodo frente a un Mauricio Macri con la imagen progresivamente deteriorada. Al día de hoy, el que más diferencia le saca al Presidente es, por lejos, Roberto Lavagna.

En el caso de Synopsis, si la confrontación en segunda vuelta fuera con el ex Ministro, Macri perdería en el ballotage por el 17,8% de los votos.

La semana corrió intensa para el más asediado de los candidateables. El miércoles fue recibido por Juan Schiaretti, quién reafirmó su posición en el sentido de definir la candidatura de Alternativa Federal en las PASO. Un día después invitó a conversar tres referentes del radicalismo: Ricardo Alfonsín, Juan Manuel Casella y Jorge Sappia, este último titular de la Convención Nacional de la UCR. Hablaron de generar un proyecto anti grieta. Hubo foto y la distribuyó el mismísimo Rodolfo Gil, Jefe de la virtual campaña presidencial de Lavagna. Una imágen de alto impacto en la interna de Cambiemos.

Eran pocos y se sumó Julio Cobos. El ex vicepresidente emerge del silencio para señalar, no solo que Lavagna es "el candidato más duro a enfrentar para Cambiemos", sino que es una "muy buena oferta electoral" porque puede sacar votos desde distintos sectores".

Otro voto "no positivo". Esta vez para Macri.

La idea es que lanzado al ruedo, Lavagna le restará votos a CFK y eventualmente pueda mejorar las chances del oficialismo PRO es estrecha y simplista  para analizar el momento porque desconoce un riesgo: que el candidato por Alternativa Federal, o una eventual alianza opositora, gane demasiado volumen recogiendo votos de la creciente cantidad de desencantados que están tratando de encontrar dónde poner su voto. Una suerte de ambulancia comicial.

Cristina Kirchner, entretanto, regresó de Cuba, dejando a su hija a buen resguardo. Con el parte médico de Florencia K en mano, llegó a Comodoro Py. La semana en la isla de Fidel no logró preservarla del huracán judicial que se abate sobre su patrimonio y libertad.

En pocos días sumó tres nuevos procesamientos que elevaron a cinco los pedidos de prisión preventiva pero el mazazo letal vino con la declaración del ex contador de la familia presidencial quién, con precisión quirúrgica,  viviseccionó los libros contables de los K, en los que el blanco no cierra entregando también las secretas llaves del "tesoro".

Víctor Manzanares habló durante horas. Alimentó con estremecedores detalles las fojas judiciales y matizó su relato con cuestionen que degradan el perfil social y emocional de los involucrados.

Místico, definió a Muñoz como un "corruptor de almas" y a Sanfelice como el "López Rega" de los K y cerró su jaculatoria pidiendo perdón por haber entrado en "las tierras de la oscuridad"

Sumó detalles ratoneros para la nueva temporada de la serie de los cuadernos al contar que a Cristina se le escapó un "menos mal que se murió" en referencia a Daniel  Muñoz, y que la avidez de Sanfelice por hacerse de llaves del reino generó asco y repugnancia en su entorno en pleno duelo de su socio y amigo ex Presidente.

La decisión de Bonadío  de homologar su declaración y aceptarlo como imputado colaborador quema casi todos los papeles de la defensa de CFK.

La justicia acorrala a Cristina y el dólar acecha a Macri. Entretanto, más del cincuenta por ciento de los electores busca encontrar en el camino a octubre alguna otra opción para votar.

El tiempo juega en contra, apremia, pero los interesados especulan con el plazo legal sobre las últimas horas del mes de Junio. Se impone esperar.