(Foto: Juan Mabromata / AFP)
(Foto: Juan Mabromata / AFP)

Detenido en la herencia, con poco anuncios y duros cruces con la oposición Mauricio Macri emitió hoy ante el Congreso un discurso inusual de campaña: se pareció más al mensaje de un presidente que finaliza su mandato que a un jefe de Estado que este año va a dar pelea por su reelección.

Es decir, en la retórica presidencial quedó impregnado un sabor de campaña, aunque en versión retro y no hacia el futuro inmediato. Parece un eufemismo pero no lo es: se emitió un discurso de los cuatro años de mandato pero no para los próximos cuatro años.

La arenga presidencial abundó mucho más en detalles reiterados de la herencia recibida del kirchnerismo, hizo un recuento de tres años de mandato pero imperó en escasas menciones a las herramientas que dará para encarar una economía que hoy transita severos problemas y sólo atinó a exponer el anuncio oficial  de un aumento de la Asignación Universal por Hijo (AUH).

Macri eligió en su discurso el latigillo del "se cambia en serio" para apuntalar el largo listado de medidas que tomó en sus tres años de mandato con datos que en algunos casos resultan rebatibles en función de una economía castigada por la inflación, la recesión y una baja de la actividad.

"El país está mejor parado que en 2015 porque salió del pantano", expresó un Macri eufórico ante los gritos de rechazo de la oposición. El nivel de tensión que se vivió en el recinto de Diputados no hizo más que reflejar que la grieta sigue más vigente que nunca en la Argentina y que está lejos de sanar pese al ánimo de consenso que buscó mostrar el jefe de Estado.

Hubo en las palabras de Macri un pedido de mayor sacrificio a los argentinos que esperaban, en cambio, escuchar medidas concretas para salir de la recesión y de un bolsillo que ya no aguanta.

Es cierto que el eje discursivo fue tema de debate interno en la Casa Rosada toda esta semana: la muestra de lo que se hizo frente a lo que hay que hacer hacia adelante se discutió en el despacho presidencial entre el equipo que lidera el jefe de Gabinete Marcos Peña. Se impuso la tesitura por mostrar la herencia y los datos de lo hecho. En cambio, se verificó el escaso nivel de medidas de fondo que se esperan saber de parte de un gobierno que aspira a cuatro años más de mandato presidencial.

Hay quienes sostuvieron en Cambiemos que en el mensaje de Macri no abundó en medidas o anuncios porque lo que se buscó fue mostrar el "compromiso fiel" de un Presidente que está dispuesto a dar batalla en adelante.

Quizás como única medida económica contundente y concreta Macri anunció un aumento del 46% en la AUH que empezará regir en marzo. Se adelanta asi la movilidad calculada del año y se empezará a pagar todo el aumento en marzo que pasará de$1.816 a $2.644 mensuales.

¿Resultará suficiente este escaso anuncio ante un índice de pobreza del INDEC que en marzo será superior al del año pasado? ¿Tuvo en cuenta el Presidente que los argentinos, incluidos muchos referentes de Cambiemos presentes en el recinto, esperaban más medidas concretas en materia económica de cara al futuro?

Está claro que Macri se mostró como un presidente en campaña: desafió a la oposición, ubicó al kirchnerismo en la vereda que roza lo antidemocrático, se mostró firme en la lucha contra la corrupción y el narcotráfico, expuso sus logros en materia de infraestructura y se plantó como un líder regional al enfrentarse al régimen de Venezuela.

No sólo ello, el Presidente prometió que la inflación comenzará a ceder este año. "El déficit fiscal es el principal causante de la inflación y la inflación es el principal causante de la pobreza y el estancamiento de este país", dijo. Ninguna novedad por descubrir.

Sin embargo, tanto desde la oposición como desde algunos referentes de Cambiemos entrevieron que el mensaje de Macri no tuvo la fuerza suficiente de un presidente que dará pelea por la reelección. En tal caso, faltaron anuncios de mirada a corto y largo plazo.

En cambio, hubo un mensaje optimista y excesivamente plagado de buenas intenciones en las palabras de Macri ante el Congreso.

Quedaron lagunas entre medio de la retórica de Macri. El Presidente habló de que al empezar a crecer como país la Argentina sufrió tres shocks. La salida de capitales, la sequía que afectó al campo y la causa de los Cuadernos, enumeró. "Todo nos agarró a mitad de camino, porque recién estábamos saliendo, porque no habíamos terminado los cambios en los cimientos podridos", dijo. La incertidumbre que circuló en este caso fue directa: ¿Qué medidas concretas ofreció Macri para dar seguridad a que esas variables de la economía y la política no se volverán a repetir?.

En las bancas de la oposición repiquetearon los carteles que decían: "Hay otro camino". Ni Cristina Kirchner, Sergio Massa o Roberto Lavagna, por mencionar algunos de los exponentes visibles de la oposición, saben explicar hoy cuál sería realmente ese "otro camino" que tiene la Argentina actual sin terminar en otros default, perder la confianza externa o caer en una nueva debacle económica.

Macri tampoco supo hoy en su arenga de corte electoralista ante el Congreso exponer medidas concretas de cómo visualiza sus próximos cuatro años de mandato. Al menos que se de por hecho que este sea su último mensaje presidencial ante el Congreso.