(Foto: Reuters)
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Nicolás Maduro ha realizado maniobras militares, las más importantes en la historia de Venezuela, para demostrar que aún controla a las Fuerzas Armadas. Los ejercicios del 14 y 15 de febrero también contaron con la participación de cinco mil civiles de la milicia bolivariana calculada en medio millón de militantes armados. La duda es si los participantes de esas maniobras tienen entrenamiento adecuado o es una estructura mayoritariamente decorativa. El hecho que cuente con dos mil generales en actividad reduce algún grado de seriedad. En los Army Games 2018, organizados por Moscú con unos 15 países aliados, las fuerzas venezolanas terminaron en un noveno puesto. Tampoco se destacaron en el Biatlón de tanques. Menos aún en capacidad de combate aéreo o en interoperabilidad con aviones de la fuerza aérea rusa.

No está claro si el importante equipamiento bélico venezolano responde más a datos estadísticos que a la realidad. En uno u otro caso, el ejercicio Bicentenario de Angostura ha sido una amplia exposición del material militar adquirido principalmente a Rusia. Casi una vidriera de feria por la difusión de información rusa sobre los méritos de los equipos vendidos a Caracas en la última década. Se ha señalado, por ejemplo, que la fuerza aérea cuenta con 29 aviones de combate Su 30MK2V que pueden transportar armas de precisión como los misiles Kh 21, Kh 29t, KH 31 y Kh59M. Se ha destacado que los misiles Kh 31es un proyectil anti buque con un alcance de 250 kilómetros y cuenta con ojivas de hasta 110 kilos con velocidad supersónica. También se ha informado que Venezuela posee 5000 mil proyectiles portátiles Igla SA 24 tierra aire rusos, lo que significaría el mayor acopio de manpads en América Latina.

Según empresas rusas de armamento como Rosoboroexport, principal agencia estatal intermediaria en la exportación de armamentos, las maniobras  de Angostura contaron con el sistema de misiles Buk M2E con capacidad de derribar aviones de diferente tipo como aeronaves de asalto blindadas sean cazas o bombarderos estratégicos. También indicaron que los proyectiles rusos son eficaces contra helicópteros, misiles balísticos, de crucero y bombas aéreas guiadas. Asimismo, hay anuncios sobre el despliegue del sistema S 300 como los que utiliza eficazmente Rusia en Siria.

De acuerdo al Registro de Armas Convencionales de Naciones Unidas, el 65% de las armas adquiridas por Venezuela fueron de procedencia rusa y un 30% de China. Estos datos ponen en evidencia la poca atención que Moscú y Beijing asignaron al pedido del Grupo de Lima sobre restricciones a la venta de armamento a Venezuela. También representa un desprecio de esas potencias e expresas disposiciones del Tratado sobre el Comercio de Armas Convencionales que regula la transferencia de armamento, por ejemplo, a países que enfrentan graves violaciones a los derechos humanos o donde existe el riesgo de que ese armamento sea utilizado contra la población civil.

Los ejercicios de Angostura, con la participación de la milicia bolivariana, han sido una provocación militarista que merece el mayor rechazo por cuanto tiende a amedrentar a la población civil con la demostración de un excesivo músculo represivo. Que hayan participado de esos propósitos representantes de Rusia y China transmiten un marco de alarma y preocupación. Que esa actitud desafiante tenga lugar mientras Caracas bloquea la asistencia humanitaria internacional es particularmente lamentable y contradice los fines de la Carta de las Naciones Unidas.

El autor es analista internacional. Ex vicecanciller de la Nación.