La sociedad del conocimiento está generando profundos cambios en todos los sectores y las dimensiones de nuestras vidas, lo que conlleva interesantes debates sobre la educación del siglo XXI, y las habilidades y las capacidades de los estudiantes. En este contexto, los alumnos son los protagonistas del aprendizaje. La educación centrada en el estudiante, además de fomentar la autonomía, la capacidad creadora, el pensamiento crítico, reflexivo y analítico, da la posibilidad de encontrar en el entorno un ambiente de conocimiento.

Este año en la provincia de Buenos Aires se puso en marcha el Plan de Robótica Educativa para el nivel primario anunciado por la gobernadora María Eugenia Vidal en el inicio de sesiones de la Legislatura Bonaerense, a través del cual los estudiantes incorporan nuevos conocimientos sobre robótica y desarrollan habilidades como la programación y el pensamiento computacional. Asimismo, los docentes reciben capacitaciones para estimular, acompañar y guiar el aprendizaje, la curiosidad y la creatividad, potenciando el aprendizaje basado en proyectos. El desafío es que la robótica educativa ingrese en las escuelas y se aplique de manera transversal a la currícula del nivel primario.

Los chicos y chicas acceden a la tecnología en edades cada vez más tempranas y los sistemas digitales son más determinantes en todos los órdenes de la vida. Los estudiantes se comunican, exploran, aprenden y realizan la mayoría de sus actividades cotidianas con dispositivos tecnológicos y medios digitales. Sus actividades dejan de ser ocasionales y forman parte de la rutina de enseñanza de cada escuela. Esto ya la remarcaba la ley de educación nacional de 2006, que fomenta la inclusión de saberes vinculados con la tecnología en los diseños curriculares.

El Plan Provincial de Robótica Educativa contempla el dictado de talleres en el aula en quinto y sexto año sobre pensamiento computacional, programación y robótica, dictados por especialistas en estas áreas y en pareja pedagógica con los docentes, para acompañar de manera progresiva a cada escuela en la incorporación de estos nuevos saberes.

Para fines de 2019 el programa de robótica llegará a 3938 escuelas primarias con 300 mil alumnos impactados con talleres de robótica en quinto y sexto, más de 800 mil alumnos beneficiarios de los kits de robótica y más de 10 mil docentes capacitados de modo presencial y virtual.

Este año ya empezamos en 1500 escuelas de 30 distritos. Se llevan dictados 6900 talleres en 3400 secciones con 72 mil alumnos y alumnas. Los estudiantes reciben, luego de pasar por talleres introductorios, los kit de robótica para materializar los aprendizajes. Son nueve mil los kits que se entregan a las escuelas durante este año. Y al 2019 sumarán 31.200 distribuidos en todas las primarias e institutos superiores de formación docente.

Para fortalecer y potenciar el plan, se puso en marcha la plataforma virtual edurobotica.abc.gob.ar, con 200 guías didácticas desarrolladas sobre pensamiento computacional, programación y robótica para el nivel primario. Los docentes de todas las escuelas tienen a su alcance esta nueva herramienta en la que pueden encontrar materiales, propuestas pedagógicas en línea con los diseños curriculares y recursos que posibilitan un mayor y mejor acercamiento al universo de las nuevas tecnologías en el aula.

La programación y la robótica favorecen procesos cognitivos de razonamiento, la capacidad de resolución de problemas de manera crítica y analítica, impulsan el aprendizaje basado en proyectos e impactan fundamentalmente en el desarrollo de habilidades matemáticas. Además, estimulan la participación activa de los alumnos, y se pueden aplicar a distintas materias y desarrollar contenidos tradicionales de manera más atractiva para los estudiantes.

La robótica, la inteligencia artificial no es el futuro, sino que ya está presente en todos los sectores de la sociedad, por eso desde la provincia comenzamos ya desde la escuela primaria a familiarizar a todos los alumnos con estas tecnológicas, y potenciar así sus conocimientos, sus aprendizajes, y acceder a un mundo de mayores oportunidades para todos.

El autor es director general de Cultura y Educación, provincia de Buenos Aires.