Los Juegos Olímpicos han llegado a su fin y nos dejaron una marca que pronto hará huella, no solo en lo deportivo, sino también en lo urbano y en lo social. Nuestro paradigma de gestión, sobre el que trabajamos todos los días junto al jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta, está basado en el desarrollo con integración. Este evento de relevancia global es un premio que nos dio el Comité Olímpico Internacional, un reconocimiento al esfuerzo de construir todos los días una ciudad moderna a la altura de las principales metrópolis del mundo.

Este hecho histórico, un sueño que tuvo el ahora Presidente de la Nación Mauricio Macri años atrás, ha sido uno de los desafíos más grandes que nos propusimos, y fue doble. Demostró que estamos preparados para estos grandes retos y se hizo a la par de la transformación que estamos llevando adelante en la capital de la República. Principalmente en el sur, donde ya veníamos teniendo una política estratégica de potenciar los barrios que décadas atrás habían sido dejados de lado.

Y así será como la Villa Olímpica el año que viene se convertirá en anfitriona de los sueños de 1.080 familias que van a tener su casa propia con préstamos a la mejor tasa del mercado otorgados por el Banco Ciudad.

Con la juventud como protagonista hemos logrado transmitir los valores olímpicos a toda la Argentina. Realizamos actividades deportivas y recreativas en clubes de barrios, trabajamos junto con escuelas y profesores de educación física, inculcamos la amistad, el trabajo en equipo, el respeto y la excelencia para lograr con esfuerzo los objetivos que nos trazamos.

Los jóvenes estuvieron presentes, dentro y fuera de la cancha. Los más de cuatro mil atletas, los espectadores y en especial los ocho mil voluntarios nos demostraron que las nuevas generaciones están comprometidas con el futuro.

Con la impronta del Comité Olímpico Argentino y la gran capacidad de gestión que tuvo Gerardo Werthein, más de seiscientas mil personas se registraron para tener su pase a las distintas sedes para ver los Juegos. Muchas son familias que por primera vez asistieron a uno de los eventos más importantes del mundo y lo hicieron gratis.

La Ciudad de Buenos Aires estuvo en los ojos del mundo durante 12 días, miles de visitantes extranjeros y de nuestras provincias pudieron conocer sus grandes transformaciones, las obras emblemáticas sobre las que estamos trabajando y serán mensajeros de este cambio en sus lugares de origen.

Gracias a todos los que llegaron, fueron parte de esta fiesta deportiva, usaron nuestros servicios de transporte, nuestros bares, restaurantes, visitaron nuestros comercios y conocieron la que a mi entender es una de la ciudades más importantes del mundo por su historia y cultura. Seguiremos dando lo mejor de nosotros para que vuelvan.

El autor es Vicejefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.