Mauricio Macri y Elisa Carrió
Mauricio Macri y Elisa Carrió

Ayer, el presidente Mauricio Macri le puso un límite a Elisa Carrió: le mandó a decir, a través de los hombres que mejor vínculo tienen con ella, que no puede condicionar su autoridad con declaraciones públicas todos los días, independientemente de sus deseos personales.

Entonces la diputada nacional escribió un tuit donde intentó aclarar que era una broma la idea de que se amigaría con Macri una vez que desplace a Germán Garavano. Sin embargo no se retractó sobre la cuestión de fondo: al mismo tiempo Carrió "filtró" el borrador del pedido de juicio político al ministro de Justicia.

De inmediato quiso saber cómo había reaccionado el jefe de Estado ante su aclaración. Recibió como toda respuesta un frío silencio.

Cerca de la propia diputada nacional atribuyen los últimos movimientos de Lilita a cuestiones políticas y personales.

Las políticas: ella entiende que hay una parte de Cambiemos que no quiere ir a fondo contra la corrupción y que intenta proteger a empresarios, exfuncionarios y dirigentes políticos que están vinculados, directa o indirectamente, a los cuadernos del chofer Oscar Centeno.

Las personales: ella todavía está afectada por la muerte de su hijo del corazón, y como ni siquiera tuvo tiempo de hacer el duelo, cada tanto reacciona de manera extemporánea.

El Presidente, en cambio, está explorando los límites de su paciencia. Considera como mínimo injusta la postura de Carrió. Pide que se compare a su gestión con cualquier otra desde 1983 para acá en materia de lucha contra la corrupción. Y está más preocupado por el ruido y la tensión que pueden generar estas diferencias en la economía que por los hechos concretos.

"Hay más de 50 exfuncionarios y grandes empresarios presos, los juicios orales avanzan y nadie puede asegurar, con las pruebas en la mano, que estamos tratando de evitar que Cristina vaya presa. Lo que Lilita no puede reclamarnos es que convenzamos a Pichetto de que le pida el desafuero. O que presionemos a los jueces para obtener los resultados que deseamos", explicaron cerca del Presidente.

Los que trabajan junto a la diputada nacional aseguran que el fin de semana largo va a servir para que todos reflexionen sobre el futuro.

"Lilita va a hacer un esfuerzo para no molestar a Mauricio pero desde el Gobierno tendrán que hacer un esfuerzo para sacarse de encima la influencia de Angelici", explican.

Quienes hablan por el jefe de Estado afirman que Macri también está contrariado porque Carrió puso la energía en el caso Garavano y le sacó el foco a otros dirigentes sospechados, como Hugo Moyano y Daniel Scioli.

"Mirá que hago un esfuerzo por entender la lógica de Lilita. Pero esta vez no la puedo seguir", le atribuyen haber dicho al Presidente.