La nueva economista jefe del FMI es Gita Gopinath, y es interesante ver los temas a los que ha dedicado su carrera profesional. Para Argentina es muy relevante su comprensión del rol de del dólar en la economía mundial y en las reservas del Banco Central, que se puede analizar en sus últimos papers.

En 2017 publicó un paper estudiando cómo el dólar se había convertido en la moneda dominante a nivel global, cómo se relacionan el comercio internacional y la estructura del sistema financiero. Básicamente, la idea es que ya que una gran parte del comercio exterior, fundamentalmente importaciones, se hace en dólares. Los ciudadanos de un país tienen gran demanda por activos denominados en dólares, y cuanto menos volátiles, mejor. Esto, a su vez, lleva a que el sector bancario local esté al menos en parte dolarizado, en el sentido de que parte de sus pasivos están denominados en dólares. O lo que es lo mismo, que las empresas y las personas tienen depósitos en dólares. Nótese que esta conclusión es a nivel global e independiente de que la economía tenga un alto nivel de inflación, como es el caso argentino, donde los ciudadanos a su vez utilizan el dólar como refugio de valor.

En su paper más reciente, Gopinath y su coautor estudian las implicancias para las reservas del Banco Central. Analizan que cuanto más dolarizado esté el sistema financiero, habrá consecuencias de política económica, ya que esto induce a que el Banco Central, en su rol de prestamista de última instancia, deba tener una gran cantidad de reservas en dólares.

Si agregamos que en el caso argentino el principal deudor de la economía es el Tesoro Nacional y las provincias, la necesidad de reservas internacionales se hace aún más notable. Si consideramos la inflación o nuestra historia económica más el rol que tiene el dólar en la formación de precios, observaremos que el nivel y la disponibilidad de reservas es crítico, aunque se decidiera flotar completamente.

El acuerdo con el FMI se firmó antes de este nombramiento. Este otorga no solo un gran préstamo a Argentina, sino que realiza un gran énfasis en el tratamiento de estos fondos: para qué pueden ser utilizados y cómo. Estas limitaciones no son tan fuertes como parecen, ya que el Tesoro y sobre todo los bancos mantienen libertad para comprar y vender. A qué precio, esa la gran discusión.