Florencia Arietto es la única nueva incorporación que Mauricio Macri logró hacer a su Gobierno. La ex candidata del Frente Renovador fue recomendada por "Lilita" Carrió, quien convenció al Presidente de que la ahora asesora de la ministra Patricia Bullrich tiene importante información para aportar de algunos personajes del gobierno anterior. No se trata de una figura de la talla de Alfonso Prat Gay o de Martín Lousteau, pero es lo que pudo obtener Cambiemos en estos tiempos difíciles.

Como sea, la incorporación de la joven abogada se concretó sin intervención de ningún otro funcionario del Gobierno. Fue Macri el que la acordó con Carrió, fue Macri el que habló con Bullrich, fue Macri el que le comunicó la decisión al secretario Legal y Técnico, Pablo Clusellas, para que la formalice a través del Boletín Oficial. Así están las cosas en el Gobierno nacional.

No es fácil para el equipo de gobierno adaptarse a un escenario de tanta incertidumbre. "Sabemos que hay algo que se rompió para siempre", le dijo a Infobae un joven profesional que cumple funciones fuera de la Casa Rosada y viene de tareas similares en la Ciudad de Buenos Aires. "La situación económica va a mejorar, estoy bastante convencido de que volveremos a ganar en el 2019, pero quienes eventualmente nos voten lo harán porque no aparecerá nada mejor", se lamentó.

La crisis no afloja, y Macri tampoco. Aquí, recorriendo obras. (Foto: Presidencia)
La crisis no afloja, y Macri tampoco. Aquí, recorriendo obras. (Foto: Presidencia)

Así y todo, el respaldo de Argentina en el mundo es excepcional, como pocas veces en la historia. Trascendió que Donald Trump anotó en su agenda una visita oficial a la Argentina para el 29 de noviembre. Es decir, a la ya anunciada visita para el G20 que se realizará en Buenos Aires los días 30 de noviembre y 1 de diciembre, el presidente norteamericana le agregaría un día más, previo, para que no queden dudas de que la Argentina es un país amigo de los Estados Unidos y está dispuesto a ayudarlo a terminar de salir del populismo.

En Cancillería no quisieron confirmarlo todavía. "Están tratando de cuadrar agendas entre varios líderes que tendrán algún encuentro bilateral pre o post Cumbre", dijeron oficialmente. Off the record se admite que Trump no es precisamente un presidente previsible. Como sea, nadie duda de que el gobierno norteamericano viene moviendo todos los hilos para sacar a nuestro país del pantano.

Mientras tanto, impacta la persistencia de Macri en la visión optimista de la historia. La semana pasada conversó con Steven Pinker, un científico cognitivo canadiense formado en Harvard que asegura que el mundo nunca estuvo mejor que ahora y que critica al progresismo que está en contra del progreso y, de paso, al periodismo (música para los oídos del Gobierno) porque solo transmite las peores noticias.

Entrevistado por el periodista Juan Batalla para Infobae, Pinker dijo que "la imagen que tenemos del mundo es generalmente tan negativa que alimenta la plataforma de los populistas". Y criticó "el tribalismo político -la grieta, diríamos en Argentina-, muy dañino para encontrar soluciones para nuestros problemas, porque la gente simplemente va a rechazar cualquier idea que venga del otro equipo".

Dentro del mismo Programa Argentina 2030, Macri se entrevistó esta semana con el británico Timothy Garton Ash, periodista e historiador, destacado columnista del prestigioso The Guardian, desde donde libra semanalmente una dura batalla para poner racionalidad al Brexit y evitar la humillación de Gran Bretaña de parte de la Unión Europea, como después de la Primera Guerra padeció Alemania al perder la guerra. Preocupado por el avance del populismo en el Hemisferio Occidental, vino a la Argentina a ver cómo era la vida aquí, una vez derrotado en las urnas.

La pasada semana, Macri (junto a Marcos Peña e Iván Petrella) se reunió con el filósofo Steven Pinker
La pasada semana, Macri (junto a Marcos Peña e Iván Petrella) se reunió con el filósofo Steven Pinker

Y tuvo una demostración de la grieta en el mismísimo Salón de los Científicos de la Casa Rosada, donde compartió un almuerzo con jóvenes académicos que, frente a él, y sin proponérselo, discutieron sobre cuán impregnados están los valores republicanos en la cultura argentina. Garton Ash escuchó esa discusión con enorme interés. ¿Podrá ser Argentina escuela de salida exitosa del populismo o la experiencia quedará trunca, como otras?

Estos días, además, trascendió que Iván Petrella, el nuevo director ejecutivo de Argentina 2030, logró que Macri mantuviera una conversación telefónica en los días picos de la crisis cambiaria con Yuval Noah Harari, el profesor de historia de la Universidad Hebrea de Jerusalén que es furor en el amplio mundo de Cambiemos. Y no solo porque lo recomienda Jaime Durán Barba, sino porque su obra tiene la capacidad de hacer sencillo lo complejo, como la comprensión de ese pasaje fenomenal en la historia de la humanidad que nos hizo humanos, en De animales a dioses, donde postula que las ficciones (léase ideologías o religiones) sirven para mantener cohesionadas a las sociedades.

Este año, Harari se constituyó nuevamente en best sellar mundial con su nueva obra, Homo Deus, una breve historia del mañana donde habla de algoritmos y el poderío científico que la humanidad supo construir hasta ahora, al punto que la ficción del siglo XXI se está construyendo alrededor del mito de que es posible la inmortalidad. En su visión, y contrariamente a lo que creen los racionalistas de la Ilustración, lo que evitó que los homo sapiens desaparecieran no fue tanto su fuerza, sino la ficción de la que carecieron, por ejemplo, los neandertales, nuestros parientes más cercanos. Es la teoría sobre la que está asentada la comunicación oficial, aunque muchas veces no se note.

Así que estamos, de nuevo, frente al problema del relato. ¿Podrá sobrevivir Cambiemos a la estrepitosa caída del "somos lo nuevo"? ¿La nueva política podría ser, finalmente, otra ilusión más, como tantas que conocimos? ¿Alcanza con que Macri diga que esta vez es distinto porque no cambiamos el rumbo a pesar de la tormenta? No sabemos. En determinados momentos de la historia, al relato hay que acompañarlo con realidad.