El testimonio

No siempre los programas de televisión son aburridos, superficiales, de bajo nivel cultural y sentido social. Hace unos días, en un canal, una rueda de participantes recibía el testimonio de una joven de 26 años cuya infancia transcurrió en una casa muy humilde de una villa miseria de Bahía Blanca. Estudiante de Ciencias Políticas. Se llama Mayra Arena.

En el programa y en otros reportajes contó: "Carecíamos de baño instalado en el interior de la vivienda… en invierno, con mi hermana, nos turnábamos para ir al colegio porque teníamos una sola campera decente para cubrirnos del frío y nos acostábamos temprano para eludir el hambre a la hora de la cena". También decía Mayra: "La gente se desespera cuando ve que los pobres tenemos hijos (…). Los pobres tenemos hijos porque es lo único que podemos tener y tenemos muchos, porque encontramos en cada hijo una razón para levantarnos todos los días, a pesar de nuestra pobreza".

Fue invitada luego de que un video con su testimonio se viralizara en las redes sociales. "Sé que es muy difícil comprender y muchas veces se enojan cuando nos ven ser como somos. Pero ahora, cuando salgan de acá, cada vez que se crucen a un villero, un pobre, un marginal, porque se van a cruzar, porque somos un montón, porque estamos por todos lados y porque no somos invisibles como muchos dicen… Pero cuando se los crucen, antes de enojarse y preguntarse qué tienen estos tipos en la cabeza, me gustaría que piensen si se hubieran enojado con una nena que les hizo pis en el bidet porque nunca había visto un baño". Esas y otras cosas dijo que iremos analizando.

La casa es un derecho sagrado según el papa Francisco

Francisco dedica, en la encíclica Laudato si' ('Alabado seas mi señor') los párrafos 147 a 155 bajo el título III: Ecología de la vida cotidiana, al tema de la vivienda y en especial a las viviendas de barrios precarios, y también a la reconstrucción o construcción de viviendas. Ahí analiza distintos aspectos "del espacio donde transcurre la existencia de las personas" y afirma: "En nuestra habitación, en nuestra casa, en nuestro lugar de trabajo y en nuestro barrio usamos el ambiente para expresar nuestra identidad", es decir, para ser.

Y aquí deseo hacer un agregado proveniente de la antropología filosófica cuando concordante afirma: "La vivienda, la construcción, (que están estrechamente ligadas al habitar, al cuidar y al pensar según Martín Heidegger, a quien transcribimos) está en la misma esencia del ser". De modo que "ser hombre significa estar en la Tierra como mortal, significa: habitar; el hombre es, en la medida en que habita" (en Construir, habitar, pensar), y poéticamente Gastón Bachelard define la casa como "El primer mundo del ser humano… una gran cuna" (La poesía del espacio. Editorial Fondo de Cultura Económica, 2ª edición en español: México).

El Santo Padre en los párrafos que referimos nos dice cómo, aun en las condiciones desfavorables de barrios muy pobres donde el hacinamiento y la precariedad crean condiciones que generan violencia y sensación de desarraigo, hay quienes construyen lazos de convivencia sobre la base del amor (149). Y señala que la posesión de una vivienda es una cuestión central de la ecología humana (152).

En otro lugar afirma el Papa: "La Biblia nos recuerda que Dios escucha el clamor de su pueblo y quisiera yo también volver a unir mi voz a la de ustedes: las famosas 'tres T': tierra, techo y trabajo, para todos nuestros hermanos y hermanas. Lo dije y lo repito: son derechos sagrados. Que el clamor de los excluidos se escuche en América Latina y en toda la Tierra" (del discurso del papa Francisco en el II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares, Expo Feria, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, jueves 9 de julio de 2015).

El Día Mundial del Hábitat

En 1985, la Asamblea General de las Naciones Unidas emitió la resolución 40/202A, que establece que el primer lunes de octubre de cada año será el Día Mundial del Hábitat. El objetivo es promover ciudades social y ambientalmente sustentables y asegurar el derecho a una vivienda adecuada para todos. Y en este último sentido recordemos que lleva declarado el derecho humano a un lote de tierra y a las condiciones de infraestructura a cargo del Estado y al acceso a créditos para construir la vivienda.

Casa-rancho de un conglomerado de familias pobres del Gran Buenos Aires
Casa-rancho de un conglomerado de familias pobres del Gran Buenos Aires

La vivienda y el baño

"La primera vez que vi un baño pensé que el bidet era otro inodoro para hacer pis", dijo Mayra. La realidad es que mucho más de un millón de niños y niñas en nuestro país podrían decir que no saben lo que es un baño.

Claro que el todo que es la casa está compuesto por partes, más o menos ordenadas conforme a los recursos materiales y a la cultura. El baño —espacio en el que concentraremos nuestra atención ahora— tiene que ver con el aseo y la intimidad, y es una parte necesaria e imprescindible de la casa, de nuestro cuidado, de nuestra ecología personal, de nuestra cultura y bienestar. "Aprender a recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados es esencial para una verdadera ecología humana" afirma Benedicto XVI y transcribe Francisco en Laudato si' (155).

Un baño de una casa-habitación de un barrio de clase media
Un baño de una casa-habitación de un barrio de clase media

¿Casas sin baño?

Una casa sin baño, sea este interior o exterior a la sala y las habitaciones, no es una casa. A esta altura de la civilización el baño no puede ser concebido como un tacho, y no puede carecer de condiciones mínimas de higiene y comodidad. En tal caso, es un lugar que agravia la dignidad humana.

Este es un baño típico en las villas del Gran Buenos Aires; por lo general el retrete está instalado sobre el pozo ciego o sobre un simple pozo y carece de agua
Este es un baño típico en las villas del Gran Buenos Aires; por lo general el retrete está instalado sobre el pozo ciego o sobre un simple pozo y carece de agua
Este es el modo como una mujer que vive sola en una pequeña vivienda de unsolo ambiente a orillas del arroyo Morales, km 35 de la ruta nacional nº3,resolvió la carencia de sanitarios. La escena concluye con un medieval “agua va”
Este es el modo como una mujer que vive sola en una pequeña vivienda de unsolo ambiente a orillas del arroyo Morales, km 35 de la ruta nacional nº3,resolvió la carencia de sanitarios. La escena concluye con un medieval “agua va”

La deficiencia de sanitarios en las villas del GBA

Según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) del 2010, en los 24 partidos del GBA, de un total de 2.653.257 viviendas particulares, 2.294.650 poseen retrete con descarga de agua y 358.607 no poseen descarga de agua. Según el último censo se registran pocos casos de hoyos o baldes empleados como retretes, cuyos contenidos son arrojados a un pozo, o a un río o arroyo cercano.

Un poco más del 13% de las viviendas adolecerían de retrete con descarga de agua, con lo cual, cerca de un millón de niños en el GBA, viven sin un baño digno. Y millones de habitantes depositan las inmundicias en las cuencas del Luján y del Matanza-Riachuelo. Ese porcentaje es, según las ONG dedicadas a los derechos humanos y según las parroquias, mucho mayor.

Cabe preguntarse cuántos niños mueren en las villas miseria de la República Argentina a causa de enfermedades derivadas de la falta de agua potable, saneamiento e higiene. Solo por no lavarse las manos, según informe de la Unicef, se contraen enfermedades como la influenza, incluyendo la H1N1, diarreas, enfermedades respiratorias, transmisión oral fecal, todas las hepatitis y la A por vía fecal-oral.

No erramos si afirmamos que, de no intervenirse a tiempo en esas vidas en formación, miles de niños registrarán huellas psicológicas irreversibles debido a esas verdaderas atrocidades que, cuando sobreviven, atropellan su existencia y porvenir. ¡Miles de niños menores de 5 años en nuestro país mueren por esas enfermedades!

El tarro que lleva la mujer pone en evidencia la ausencia de agua en el precariotoilette
El tarro que lleva la mujer pone en evidencia la ausencia de agua en el precariotoilette

La pobreza estructural, la cultura y la fe

La pobreza crónica o estructural se refiere a deficiencias de infraestructura e ingresos. Esta pobreza asume su faceta intergeneracional cuando tiende a perpetuarse de una generación a otra. Los padres no tienen trabajo, los hijos no van a la escuela, a cierta edad salen a hacer changas, se ponen en pareja y se instalan en una casa rancho que construyen. Y el círculo se repite.

El crecimiento económico no implica cambio alguno en términos de pobreza estructural, tal como ha sucedido en la Argentina en los últimos setenta años. Hubo épocas de crecimiento económico, con más trabajo, mayor distribución de la torta, mayor circulación y velocidad de circulación del dinero; terminado el ciclo, la pobreza volvió a aumentar, quedando al desnudo su carácter estructural.

Nuestra sociedad adolece de una recidiva cuya raíz, a nuestro juicio, no es económica sino cultural y religiosa que anida en los segmentos no pobres de la sociedad.

La idea de cultura remite a la acción y al dinamismo social, a la participación, al movimiento que deja siempre la posibilidad de nuevas interpretaciones y reinterpretaciones de la realidad y de los principios. "Un dinamismo cultural cuyo acontecimiento fundante es la encarnación del Logos" (E. Cuda). En otros términos, para quienes somos cristianos, Jesucristo es hombre, es decir, Dios encarnado, y el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios. Él es nuestro modelo. Luego, debemos preguntarnos qué haría Jesucristo frente a los niños de las villas.

El Señor nos señala el camino

Acompañarlos. Comprometerse con ellos, ayudar a reparar sus viviendas, buscar junto a ellos los elementos para vivir dignamente como hijos del Señor. Tal como actúan calladamente y a diario los curas de los barrios pobres y las organizaciones no gubernamentales solidarias. Tal como gestionan algunos funcionarios de los distintos estamentos gubernamentales, aunque de manera despareja e insuficiente. En general, todos los que acompañan a los pobres en el camino que conduce a salir de la pobreza.

Conclusión

Me asombraron dos cosas. Que un canal comercial mostrara que la tecnología puede ser una herramienta para cambiar la conciencia social para el bien y no solo para el mal. Loable que el conductor decidiera poner a disposición de esta joven iluminada buena parte de su programa saliendo de la vacuidad y del show, a la que se liga la televisión, con pocas excepciones. En segundo lugar, como un homenaje al mal de la mayoría indiferente, el resultado extraordinario del trabajo social de una minoría solidaria.

"Niego que mi ascenso social sea producto solamente de mi esfuerzo personal y el de mi hermana, nosotras pudimos 'salir' porque una familia de clase media nos mostró que otra vida era posible", dijo Mayra.