Julio De Vido y Roberto Baratta (NA)
Julio De Vido y Roberto Baratta (NA)

A los cuadernos del chofer Oscar Centeno le faltaban un par de capítulos y de protagonistas: el de los encargados de edificios y el de los custodios de la Policía Federal.

La declaración del encargado del edificio donde vivió Julio De Vido hasta que fue detenido y que fue publicada ayer por el equipo de investigación de La Cornisa es una llave que puede abrir varias puertas a la vez.

El hombre no solo vio cómo ingresaban al décimo piso de Avenida del Libertador al 2.200 hace diez años tres enormes cajas fuertes. También fue testigo de cómo los custodios le ordenaban al personal que apagaran las cámaras de seguridad ubicadas en el garaje cada vez que tenían que cargar o descargar mercancía que no debía ser vista o registrada.

El encargado es el único de los tres que suministró a la justicia federal detalles precisos y ahora teme por su trabajo y por su seguridad. Hace bien: ahora los 21 custodios pertenecientes a la Federal que trabajaron con el exsuperminstro están en alerta y a la defensiva. En especial quien fuera el jefe de los custodios: el principal Fabián González.

El encargado dijo sobre González que al principio tenía un Fiat Uno viejo y en no muy buenas condiciones y que enseguida lo cambió por una camioneta nueva, cuya marca no pudo precisar. González ya había sido mencionado en los cuadernos por el propio Centeno. Fue cuando el licenciado Roberto Baratta creyó que los estaban siguiendo y que los querían asaltar. En ese contexto Centeno y Baratta llamaron a González, para cambiar de recorrido.

El encargado del edificio de De Vido se presentó en Comodoro Py el 22 de agosto pasado, y el fiscal federal que le tomó la denuncia pidió de inmediato la lista de custodios al ministerio de Seguridad. El que suministró la nómina y puso su firma como responsable abajo es el comisario José Antonio Hanna, jefe del departamento de organismos económicos y de producción, quien además es cuñado de Fabián González.

El testimonio bajo juramento del encargado se parece, por momentos, al del propio Centeno, por el nivel de detalles que aporta. Un ejemplo es el de las cajas fuertes que, según él, habrían sido ingresadas hace cerca de 10 años.

"La (caja fuerte) grande era como de dos metros y medio de altura y un metro y medio de ancho, como la que tienen dos bancos. Y las otras dos cajas eran más chicas. Tendrían un alto de un metro. Los que se encargaban de subir las cajas no eran de la custodia. Era personal especializado en este tema porque tenían unos cinturones de seguridad enormes para transportar las cajas, en especial la grande. Las tres cajas se subieron por la escalera", afirmó en el expediente.

También contó cómo las sacaron a las cajas fuertes del departamento: "Luego de que Macri ganara las elecciones empieza todo un operativo para retirar las cajas fuertes del domicilio de Julio de Vido… Fueron 6 o 7 personas que las bajaron por la escalera y las llevaron al primer subsuelo del garaje. Las cajas se cargaron en una camioneta Toyota gris clara".

La declaración del encargado será incorporada a la causa que se le sigue a De Vido por enriquecimiento ilícito. La tramitan la fiscal Alejandra Mangano y el juez Luis Rodríguez. Fuentes de ese juzgado anticiparon que llamarían a declarar a los custodios y que tomarían otras medidas de pruebas para determinar dónde quedaron esas cajas fuertes.

Los choferes, encargados, arquitectos, albañiles son el eslabón más fino y menos controlado del sistema de distribución de coimas, pero en base a sus declaraciones se puede reconstruir parte de la ruta del dinero de la corrupción K.