¿Habrá recorte en el precio internacional del petróleo?

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Hacia comienzos del pasado mes de julio, el precio del petróleo WTI (West Texas Intermediate) había logrado escalar a niveles máximos de 75,2 dólares por barril, siendo esta la cotización más alta al proceso de recuperación que iniciara el commodity a comienzos del año 2016, cuando, en torno a los 26 dólares por barril, consolidaba un piso al gran bear market (mercado bajista) iniciado en el año 2008, con un precio internacional del barril que alcanzaba los 147 dólares.

Conflictos de suministro en Libia, recortes en los inventarios petroleros de Estados Unidos, reacciones en Medio Oriente ante la posibilidad de que Donald Trump reintroduzca sanciones a Irán a partir del mes de noviembre contra la exportación petrolera y la acusación de este sobre la OPEC de querer elevar el precio de los combustibles, han permitido que el commodity recupere a máximos de los últimos tres a cuatro años.

Sin embargo, lo interesante de destacar es que, tras la escalada observada del commodity hacia esos máximos conseguidos en julio pasado en torno a los 75,2 dólares, este ha venido recortando posiciones en el último mes. En un inicio regresando la cotización hacia instancias de 66,6 dólares por barril, para luego recuperar algo de terreno y ubicarse actualmente en torno a la zona de 69-70 dólares.

Si bien la baja observada desde los máximos de julio no ha sido suficiente para considerar que ese techo conformado en torno a los 75,2 dólares por barril haya sido significativo dentro del proceso de recuperación, debemos decir que actualmente no descartamos esa posibilidad desde nuestra lectura técnica.

En efecto, diferentes indicadores técnicos comienzan a mostrar cierto cansancio de la tendencia alcista del commodity del último año, como advirtiendo que esos máximos registrados hacia comienzo del mes de julio en los 75,2 dólares pudieron ser de importancia para el corto plazo y que el recorte iniciado en esas instancias sería quizás el inicio de un proceso correctivo mayor para el petróleo en las próximas semanas e incluso los próximos meses.

De hecho, al analizar el comportamiento de los participantes en relación con lo hecho por el precio en los últimos meses para con este commodity, podemos destacar que, a diferencia de otras oportunidades, donde la presión compradora del segmento especulativo se tornaba cada vez mayor en la medida en que la cotización del petróleo se expandía, en los últimos tres meses empezamos a observar un desarme de posiciones compradas netas de los especuladores, como anunciando que los máximos alcanzados por el commodity en torno a los 73-75 dólares comenzaban a ser valores de techo, al menos para cerrar todo el trayecto de subida que iniciara en torno a los 42 dólares por barril hacia el mes de junio del pasado año 2017.

A modo de ejemplificar lo mencionado, podemos destacar que el pico máximo de interés abierto para el mercado de futuro de este activo (cantidad de contratos abiertos en el mercado de futuro) se consiguió hacia el mes de mayo pasado, cuando el commodity logra recuperar los 70 dólares por barril luego de cuatro años. Si bien el precio del barril de petróleo logra escalar hacia los 75 dólares para comienzos del mes de julio último, resulta interesante observar que ello no solo no ha motivado el retorno de la fuerza compradora, sino que muchos participantes aprovecharon esa escalada del precio para ir cerrando posiciones compradas. De esta forma, el interés abierto global de este commodity que abarca todos los contratos operativos en el mercado pasó de testear los 2,7 millones de contratos para ubicarse actualmente en torno a los 2,35 millones de contratos abiertos. Es decir, la cantidad de contratos abiertos en el mercado se redujo en un poco más del 10% en los últimos tres meses, siendo que el precio incluso ha logrado escalar hasta los 75 dólares en el mientras tanto y, por otra parte, la posición compradora neta del segmento especulativo ha pasado de unos 700 mil contratos comprados netos para ubicarse actualmente en torno a los 600 mil contratos comprado netos.

Esta respuesta de los participantes en medio de un mercado que extendía sus ganancias a máximos de los últimos cuatro años, donde muchos han aprovechado estos precios para comenzar a desarmar sus posiciones compradoras, es lo que nos hace dudar no solo respecto a la posibilidad de que el commodity pueda tener extensiones al alza de manera directa en los próximos meses, sino que incluso nos advierte ante la posibilidad de que la zona de máximo conseguida en torno a los 73-75 dólares por barril haya marcado un techo temporal a las ganancias del último año y que, por lo tanto, podemos estar próximos de un recorte parcial mayor a dicho avance.

En este sentido, nuestra atención de corto plazo estará centrada en torno a la zona de 72-75 dólares por barril y, en la medida en que el WTI no pueda dar quiebre a esa zona, deberemos estar alertas ante la posibilidad de que finalmente tengamos un recorte mayor del commodity hacia los próximos meses, buscando un regreso de estos hacia instancias de soportes más deprimidas en 65-63 dólares por barril e incluso hacia la zona de 60-58 dólares, área donde el recorte desde los máximos de 75 dólares se igualaría en tamaño al recorte observado en la primera mitad del pasado año 2017.

En relación con lo comentado, desde lo operativo sugerimos ser cautos y orientar las estrategias al posible recorte propuesto. Solamente con escaladas alcistas inmediatas del commodity por encima de los 72-75 dólares nuestra lectura correctiva quedaría invalidada y en tal caso se estarán liberando escenarios de alza bastante más ambiciosos que buscarán superar los 80 dólares e incluso objetivos en torno a los 85-88 dólares por barril para los próximos meses.