Como es de público conocimiento, este 17 de julio se cumplieron 10 años de aquella noche que dio fin a un conflicto entre el gobierno nacional de entonces y el sector agropecuario, iniciado cuatro meses antes, más precisamente en el mes de marzo del año 2008, cuando se conoció la famosa resolución 125, que consistía en establecer retenciones móviles para las exportaciones agropecuarias y que de algún modo fijaba un techo a las ganancias del sector, justamente en un momento en el que el avance del precio de los granos a nivel internacional era pujante y alcanzaba niveles históricos.

De hecho, fue hacia el mes de febrero del año 2008, cuando el precio de la soja local disponible, considerando ya una retención del 35% en dicha oportunidad, alcanzaba niveles de 360-365 dólares por tonelada, lo que representaba un nivel histórico para el mercado local. Sin embargo, un mes más tarde, cuando se conoce la resolución 125 y comienza el conflicto, los precios caen fuertemente hacia finales del mes de marzo, para alcanzar instancias de 285-280 dólares. Tras ello, el conflicto se agrava, al punto que si bien el avance de precio en Chicago continuaba siendo pujante y seguía rompiendo valores históricos, a nivel local el mercado se encontraba literalmente parado.

Lo que nos resultó interesante de destacar en la presente nota, es que diez años más tarde, y con una variación de precio en el medio muy importante en soja que fue entre los 210-200 dólares por tonelada en los años 2009-2010, para pasar a los 400-430 dólares por tonelada en el año 2012 y regresar luego en el año 2015-2016 a los 210 dólares por tonelada, actualmente el  precio de la soja disponible vuelve a ubicarse en instancias de los 290-280 dólares, el mismo valor que se había alcanzado justamente hace 10 años atrás cuando el conflicto por la resolución 125 se había agravado hacia finales del mes de marzo y comienzos del mes de abril del año 2008.

Si bien esta situación puede ser una simple coincidencia, no podemos pasar por alto que el contexto tanto local como internacional son muy distintos a lo que era hace 10 años. Mientras en su oportunidad, es decir, en el año 2008, la demanda de la oleaginosa y de los commodities en general era creciente a nivel mundial, la situación actual es justamente la contraria, ya que lo que se ha tornado creciente en los últimos años ha sido justamente la oferta. Si a ello sumamos los conflictos políticos y comerciales entre algunos de los países productores y consumidores, podemos explicar de algún modo que la tendencia del precio de la soja en el mercado de Chicago sea bajista desde hace varios años y que actualmente se ubique exactamente un 30% por debajo de lo que valía en el año 2008.

Básicamente, la soja local ha logrado mantenerse en valores similares a los de 10 años atrás, primero por un ajuste de las retenciones que pasaron del 35% en el año 2008 a los niveles actuales del 27% aproximadamente (ello considerando la quita de retenciones del 0,5% mensual a partir de enero del presente año) y por otra parte, debido al impacto climático que ha sufrido la producción en la campaña anterior por la seca, con una pérdida cercana a los veinte millones de tonelada.

La pregunta que surge ahora es cuánto tiempo más podrá el mercado local de soja sostener la embestida bajista del precio de la oleaginosa en el mercado de Chicago; ello sin considerar incluso la posibilidad de que vuelva a haber modificaciones en la política de retenciones a nivel local para con el commodity.

En medio de un contexto tan confuso para el sector resulta interesante evaluar al mercado desde una perspectiva técnica, que trate de abstraerse del ruido fundamental y a partir de ello inferir una perspectiva de precio hacia adelante, tanto para la soja Chicago como así también para el precio de la oleaginosa a nivel local.

Análisis técnico soja Chicago

La baja de la soja en el mercado de Chicago alcanzó la semana pasada niveles de 305-303 dólares, valores que habían sido alcanzados por última vez hacia finales del año 2008 y comienzos del año 2009, tras la crisis mundial subprime.

Toda la zona dada entre los 310-270 dólares representa la principal contención para la tendencia bajista del precio del commodity en el mediano a largo plazo. Desde lo técnico es posible pensar incluso en profundizaciones adicionales de la caída que terminen llevando la cotización de lleno hacia esa amplia zona en los próximos meses. Sin embargo, difícilmente vemos que esta vaya a ser quebrada de manera simple o directa y, por lo tanto, creemos que el productor deberá trabajar con esos rangos de riesgo, es decir, con una variación máxima adicional a la baja entre el 10% y el 15% respecto al valor actual.

Si bien es probable que en el transcurso de las próximas semanas veamos recuperaciones parciales de la baja de los últimos meses, dado que actualmente llegamos a una zona de piso donde la presión vendedora será menor, al menos del lado del especulativo, creemos que, de darse esas recuperaciones, habrá que aprovecharlas en tal caso para tomar cobertura de mercadería, ya que actualmente resultará muy riesgos quedarse sin ellas a la espera de un cambio de escenario repentino bajista a otro alcista con respecto a la tendencia de precio en el commodity.

Actualmente, un rebote del precio de la oleaginosa en Chicago a la zona de 320-335 dólares será considerado desde nuestro análisis como una oportunidad para tomar la cobertura necesaria en vista a los próximos meses, al menos.

Análisis técnico soja local

En el plano local la situación se muestra algo más confusa, ya que, ante los fantasmas políticos que frenen la baja de retenciones y las expectativas de debilidad que muestra el precio del commodity a nivel internacional, la pregunta es cuánto más se podrá especular con repuntes adicionales en los valores actuales para la oleaginosa, tanto a cosecha estadounidense como a cosecha nueva sudamericana 2019.

Nuestra atención técnica actualmente se centra en la zona de 275-270 dólares, la cual consideramos contención clave para estar expectantes de rebotes temporales que recorten las bajas de los últimos dos meses.

De darse una recuperación parcial y llevar esta los precios hacia la zona de 300-320 dólares nuevamente para los contratos a futuro en noviembre de 2018 y hacia la zona de 290-300 dólares para el contrato mayo de 2019, creemos que será una oportunidad para que el productor local busque tomar cobertura de la mercadería y así bajar el riesgo de gestión en medio de un contexto difícil y confuso para el commodity.

Ahora, vale mencionar que si la debilidad del commodity continúa y ante ello se observa un quiebre de los 290 dólares para el contrato noviembre de 2018 o bien de la zona de 275-270 dólares para el contrato mayo de 2019, entonces deberemos saber que ello estará desechando del lado técnico cualquier alternativa de recuperación y podría terminar acentuando aún más la caída, con lo cual obligaría a buscar cobertura inmediata en el plano local para el commodity, ya que ello abriría la posibilidad de retornos del precio por debajo de los 250 dólares hacia los próximos meses.