La modificación a la ley 2340 que dispuso el Gobierno de la Ciudad eliminó la comisión que cobraban las inmobiliarias al inquilino en una operación de alquiler. ¿Cuál fue la consecuencia (no buscada) de este cambio?

Por un lado, se incrementaron los precios de los alquileres, dado que se incluyó en el precio la comisión que antes pagaba el inquilino. Por el otro, muchas unidades se retiraron del alquiler y pasaron a la oferta de inmuebles para la venta, opción facilitada ahora por un nuevo mercado de hipotecas que acerca a miles de familias que antes no tenían ninguna chance de compra a convertirse en propietarios mediante cuotas cercanas al monto de un alquiler.

En síntesis, el objetivo del Gobierno de la Ciudad de buscar mayor justicia y ecuanimidad para los inquilinos terminó con un resultado inverso. Se plantea entonces de qué manera revertir este problema y facilitar a los inquilinos una solución que equilibre el mercado.

Conocemos la dificultad que implica para muchos argentinos la odisea que encontrar una propiedad para alquilar y contar con las garantías aceptadas por el propietario. El sistema de alquiler seguro (SAS) soluciona este problema de una manera simple, a menor costo y con mayor seguridad para todos los jugadores.

¿En qué consiste la propuesta y cómo opera? Más allá del costo inicial por parte del inquilino, el tema crítico está dado por la búsqueda de garantías propietarias, que se está tornando cada vez más complicado, lo que requiere un costo cada vez mayor.

El sistema SAS elimina la necesidad de una garantía propietaria y el mes de depósito, y se incluye un sistema de seguros que otorga cobertura plena, lo que hace efectivo cualquier atraso que se produjera por parte del inquilino, incluyendo las gestiones legales para el reclamo y, eventualmente, el desalojo.

Es una oportunidad de la que saldrán ganadores inquilinos y propietarios, dado que ofrece las bondades de resolver el alquiler en forma rápida, pues no depende de la demora que insume la búsqueda de una garantía y su calificación, y brinda liquidez inmediata al propietario en casos de conflicto a lo largo del contrato.

Junto a los préstamos hipotecarios de largo plazo, SAS representa un aporte para mejorar el estado actual de quienes requieren de una solución habitacional.

El autor es doctor en Economía, Universidad de Buenos Aires.