El factor climático, por falta de lluvias en Argentina, está afectando de manera importante el desarrollo del cultivo y las expectativas de cosecha para el ciclo 2017-2018 se han contraído de manera importante. Como respuesta a esta situación, el precio del commodity ha tenido un fuerte incremento en el mercado local, no solamente de los valores a futuro, tanto para los contratos a cosecha, como son mayo 2018 y julio 2018, como también para el contrato a contra estación, noviembre 2018 y enero 2019.

Sin embargo, el avance de precio que más se ha destacado en el último año ha sido sin lugar a dudas el del mercado disponible de soja, ya que por efecto de la subida que ha tenido el dólar frente el peso argentino en este período, principalmente en los últimos dos meses, y el avance que ha tenido el precio de la soja en el último mes por los efectos antes mencionados, la subida del precio de la soja disponible en términos de pesos ha pasado de 3500 pesos por tonelada hacia comienzos del mes de enero a los actuales niveles de 6200-6300 pesos por tonelada, lo que representa un incremento del precio en menos de un año cercano al 80 por ciento.

Si bien son muchos los productores afectados por la merma que pueda tener su producción, aún no hay definiciones del impacto real y ello genera dudas para establecer expectativas de valor de la tonelada de soja en los próximos meses, al momento de entregar la mercadería.

A partir de lo comentado, surge la duda en el productor si los valores actualmente alcanzados por el precio de la soja son convenientes para cerrar precio y fijar entrega a futuro o si, por el contrario, estamos en presencia de un movimiento de subida que será mucho más importante para adelante, con lo cual resulta conveniente esperar. En este sentido, lo primero que debe tener claro el productor es separar lo real de las expectativas.

En efecto, con la subida que ha desarrollado el precio del commodity en el último mes, hoy se han alcanzado precios muy atractivos para comenzar a fijar niveles de venta. De hecho, como mencionamos previamente, quienes cuentan con mercadería de cosecha previa todavía sin fijar, cuando hacia el pasado año 2017, para la época de cosecha, se conseguían como precios más atractivos niveles de 3700-4000 pesos por tonelada, hoy el precio alcanza los 6200-6300 pesos por tonelada, lo que representa un incremento del 55-60 por ciento.

A su vez, quienes cosechen en la presente campaña, incluso considerando la merma de producción, utilizando el mercado de futuro de soja y el de dólar, vendiendo en ambos casos a ese plazo, el productor puede asegurarse un precio de entrega a mayo 2018 de 6400-6450 pesos y un precio de entrega a julio 2018 en los 6750-6800 pesos aproximadamente.

De igual forma, quien no tenga necesidad de vender mercadería contra cosecha y pueda retenerla para entregarla a noviembre 2018, con una soja que cotiza a futuro para esa fecha en los 318 dólares y un dólar a futuro que se ubica en los 23,2 pesos, puede asegurarse un precio de soja a noviembre 2018 en torno a los 7300-7400 pesos, lo que representa una tasa de retorno bastante interesante.

Lo detallado arriba son precios actuales de mercado, con lo cual ya escapan de cualquier análisis sino que resultan de valores reales que hoy opera el mercado y que el productor podría tomar para asegurarse precios contra la entrega de la mercadería, y así poder tener mayor control y previsibilidad en la gestión.

Pero, por otro lado, están las expectativas de lo que puede seguir y, en ese caso, debemos decir que desde el lado técnico las expectativas son aún más alentadoras respecto al futuro del precio de la soja para los próximos meses.

En efecto, mientras la soja disponible en dólares cotiza en torno a los 305 dólares y el contrato de futuro a mayo 2018 se ubica en los 303 dólares, debemos decir que las expectativas técnicas se inclinan por que el avance del precio del commodity sea mayor y así pueda regresar hacia valores alcanzados localmente hacia el pasado año 2016, en torno a los 320-330 dólares para los contratos de mayo 2018 y julio 2018, sin descartar incluso la posibilidad de que, ante un fuerte ingreso de los fondos especulativos del lado comprado en Chicago, el avance a nivel local alcance instancias de objetivos más ambiciosos ubicados en los 350-360 dólares por tonelada; precios que quizás sean más probables de alcanzar hacia los contratos de contra estación de noviembre 2018 o enero 2019 en los próximos meses.

En este sentido, de igual modo que siempre, es recomendable aprovechar las oportunidades que brinda el mercado, ante subidas como la que ha tenido la soja en el último mes, para ir fijando precios de venta y generando algo de previsibilidad en el manejo del riesgo y en el control de la gestión. También es válido aclarar que, al observar aún margen de crecimiento para el avance en curso del precio del commodity, resulta conveniente quedarse con alguna posición física a fijar o bien con alguna opción financiera que permita aprovechar las subidas adicionales en los próximos meses si es que el análisis expuesto se termina cumpliendo.