El Poder Ejecutivo ha encargado a una comisión encabezada por el juez Mariano Borinsky el anteproyecto de un nuevo Código Penal.

El anterior Gobierno también había hecho lo suyo, pero yendo en contra del sentido común y de la requisitoria ciudadana en torno al problema de la inseguridad, en la nueva norma y de la mano del ex juez Raúl Zaffaroni, pretendía establecer castigos aún más benignos que los actualmente establecidos en la ley.

Si bien las ONG de víctimas, como Usina de Justicia, no hemos sido invitadas a formar parte de la comisión, el ministro Germán Garavano ha dispuesto que quien quiera formular algún tipo de inclusión normativa lo haga a través de la plataforma Justicia 2020.

Desde Usina hemos hecho algunas propuestas. Aunque a la fecha desconocemos la letra del anteproyecto en el que se trabaja herméticamente, con el objeto de formular observaciones específicas, los que siguen son algunos puntos que consideramos básicos, que no pueden ser dejados de lado en la nueva norma para que la letra del Código Penal no sea una nueva invitación a delinquir.

Pena perpetua. Se trata de una penalidad que ha sido desvirtuada por la cátedra abolicionista. La prisión perpetua, prevista en la actual legislación argentina, no comporta una pena cruel, inhumana o degradante, como así tampoco implica ultraje alguno a la dignidad personal, ni menos aún coerción física o moral, conforme a los estándares fijados por el derecho internacional. El mismo Estatuto de Roma prevé, en su artículo 77, inciso b, la aplicación de una sanción a perpetuidad "cuando lo justifiquen la extrema gravedad del crimen y las circunstancias personales del condenado".

Debe ser perpetua de verdad, sin beneficios o artilugios que la desvirtúen, porque la ley la debe imponer para crímenes gravísimos.

Reincidencia. Se trata de un instituto que debe reafirmarse en el nuevo Código Penal. No caben dudas de que el individuo que reincide merece por el nuevo hecho un mayor grado de reproche "porque sobre él pesa, además de la norma de deber y la amenaza abstracta de pena, la concreta imposición de un castigo de efectivo cumplimiento" (Tribunal de Casación Penal. Causa Nº 28.029. Sentencia del 08/06/10). La propia Corte Federal se ha pronunciado en este sentido. Por tanto, no debe existir el beneficio de la libertad condicional para los casos de reincidencia.

En cuanto a los multirreincidentes, estimamos que el nuevo Código debe adherir al concepto de que, ante la condena en el tercer caso de comisión de delitos dolosos, ello debe importar la imposición de la pena perpetua en la última condena.

Tentativa. La reducción de penalidad establecida para los ilícitos cometidos en grado de conato no debería hacerse efectiva en los delitos cometidos contra la vida, contra la integridad sexual, contra la libertad individual ni respecto de aquellos que se cometen contra la propiedad en su forma agravada, pues el autor que agota los medios para llevar adelante una conducta ilícita y no culmina su accionar por razones ajenas a su voluntad no tendría que merecer una reducción en la sanción penal a aplicar, pues sólo ha fracasado en el intento y el resultado no puede beneficiarlo por ello.

Nótese que esta postura rige actualmente para el delito de contrabando, con razón, porque quien intenta contrabandear, por ejemplo, estupefacientes, debe ser penado ya por el intento, aun si no puede lograr su objetivo. Este ilícito resulta claramente de menor gravedad respecto de los que se enumeran abajo, por lo que deben seguir su régimen. Misma penalidad a la tentativa que al delito consumado.

En consecuencia, se advierte la inconveniencia de efectuar tal reducción en torno a las figuras previstas por los artículos 79 y 80, 119 y 124, 125, 125 bis, 128 y 130, 140, 141, 142, 142 bis, 144 tercero,144 cuarto, 145, 145 bis, 145 tercero, 146, 165, 166 y 167 del Código Penal.

Homicidio en ocasión de robo. La regulación de este delito debería contener una redacción clara, en la que se prevea el caso en el que autor ha delinquido en forma culposa o preterintencional, debido a que, para los restantes casos, están los supuestos que actualmente regula el artículo 80, inciso 7 de la ley sustantiva.

Definición de sentencia firme. Se considerarán firmes aquellas sentencias que fueran confirmadas en doble instancia, es decir, aquellas que fueran dictadas por el Tribunal Oral en lo Criminal y confirmadas luego en sede casatoria, o bien las que fueran pronunciadas por un tribunal de las características antes mencionadas y confirmadas por el Superior Tribunal Provincial. Dado que las impugnaciones no deberían efectuarse in eternum, resulta indispensable a los fines de brindar un eficaz servicio de Justicia, tener en cuenta estas consideraciones, sobre todo a los fines de la declaración de reincidencia o multirreincidencia. Ello no obstante los recursos extraordinarios que se interpongan con posterioridad.

Esperemos que la nueva comisión escuche los pedidos de la sociedad civil, agredida permanentemente por la criminalidad. Es una gran oportunidad para ir trabando la infame puerta giratoria de la criminalidad.

Estos y otros temas de relevancia serán llevados por Usina de Justicia, gracias a la organización del Coloquio de IDEA, esta semana, ante su calificada audiencia.