Turismo sustentable: herramienta para la reducción de la pobreza

Roberto Brunello

Viajes y turismo explica el 10% del PIB mundial, uno de cada once empleos del mundo, el 6% del total de las exportaciones en los países menos desarrollados, el 30% de las exportaciones globales de servicios y el 6% del comercio internacional.

En 2015, según datos del Consejo Mundial de Viaje y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), el sector creó más de 107 millones de empleos directos y apoyó, directa o indirectamente, un total de 284 millones de empleos.

Estas cifras ponen de manifiesto la importante contribución que el turismo hace al empleo y el PBI. Es necesario garantizar que el crecimiento y el desarrollo de este sector sean sostenibles, responsables desde el punto de vista social y que generen oportunidades de trabajo decente.

En cuanto a la Argentina, según datos oficiales en 2015, la cantidad total de visitantes que llegó al país fue estimada en 9.127.400 personas; de ese total, el 62,8 correspondió a turistas. Entre 2008 y 2015 se evidenció un estancamiento de las llegadas internacionales que generó una drástica caída en la rentabilidad, pero no representó destrucción en los puestos de trabajo en la hotelería y la gastronomía.

La hotelería y la gastronomía ofrecen tres atributos sustantivos que, desde la formulación de las políticas públicas, deberían ponderarse de manera más activa y mucho más en términos de ayudar a la reducción de la pobreza. Ellos son: los establecimientos hoteleros y gastronómicos están en todo el país, los activos de las empresas están anclados en la Argentina y más del 90% del conjunto son pymes.

Por otra parte, el impacto de las nuevas tecnologías, la expansión de Google, la llegada de las agencias de viajes en línea, los sitios editoriales, el nuevo papel de las redes sociales y la proliferación de plataformas (P2P) han venido a potenciar al máximo el uso de modalidades alternativas de oferta de alojamiento y gastronomía. En muchos casos, estos vienen basando el giro de sus negocios en figuras jurídicas creadas para otros fines, sumado a la existencia de modalidades de alojamiento y gastronomía que en algunos casos no se ajustan a derecho o no están contempladas en las legislaciones respectivas; este escenario afecta a la hotelería y la gastronomía formal y legalmente establecidas.

Asimismo, el empleo generado por la industria de la hospitalidad es decente porque respeta los derechos laborales de los trabajadores, les da un ingreso justo, la seguridad en el lugar de trabajo y la protección social para el trabajador y su familia. Todo aquel empleo que no cumple con esas condiciones no puede ser calificado de decente y por lo tanto no contribuye en forma alguna con la reducción de la pobreza.

El día 24 de noviembre se realizará en Argentina un seminario internacional organizado por la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc) y la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra) para presentar las guías de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la reducción de la pobreza a través del turismo en general y de la hotelería y la gastronomía en particular; constituyen una singular oportunidad para lograr, desde una visión tripartita, una contribución al objetivo de pobreza cero propuesta por el Gobierno.

 

El autor es presidente de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina.

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