Seguridad ciudadana: cuidamos lo que más queremos

Julio Zamora

La inseguridad ciudadana es uno de los males de las sociedades modernas. En nuestro país, los episodios delictivos son cada vez más frecuentes y violentos. De acuerdo con recientes encuestas, la inseguridad es la principal preocupación de los argentinos; supera por bastante diferencia a otras problemáticas como la inflación, la corrupción o el desempleo.

Las políticas implementadas por los gobiernos democráticos de las últimas décadas han fracasado en forma rotunda, algunas porque equivocaron el camino, y otras directamente porque eran vetustas e inoperantes.

Una correcta acción del Estado tendiente a combatir la marginalidad, a través de políticas públicas inclusivas, es, sin dudas, el medio más eficaz para disminuir los índices de criminalidad. Sin embargo, el desarrollo imparable de la tecnología también ofrece a los gobiernos posibilidades hasta hace poco impensadas para luchar contra el delito. Son variadas las experiencias internacionales en aplicación de tecnología para la protección ciudadana que han tenido éxito. Tal es el caso de algunas ciudades de Brasil, donde la implementación de cámaras de vigilancia en vía pública y sensores para detección de armas logró reducir ostensiblemente la tasa de homicidios en los últimos años. Países como Panamá o Chile también han dedicado esfuerzos a crear sistemas de última generación abocados a la protección ciudadana y la atención de desastres naturales.

En nuestro país, el Municipio de Tigre profundiza, desde el año 2007, sus políticas sociales con el objetivo de incluir a los que menos tienen, convencido de que es el camino hacia una sociedad más justa y más igualitaria. Un Estado que, como el de Tigre, además de ayudar, capacita a sus vecinos, incentiva la práctica deportiva, promueve la cultura y mejora el acceso a la salud y la educación, es, en definitiva, un Estado que protege a sus ciudadanos.

En paralelo, nuestro municipio ha sido pionero en la puesta en marcha de iniciativas innovadoras que priorizan el uso de la tecnología en materia de prevención de inseguridad, lo que demostró una gran capacidad de adaptar las políticas públicas a las necesidades que plantean las nuevas formas de delito.

Estas iniciativas han dado buenos resultados: un reciente estudio de la consultora Poliarquía realizado en 25 municipios bonaerenses reveló que los ciudadanos de Tigre se sienten mucho más seguros que los que habitan el resto de los partidos del Conurbano.

Nuestra obligación como gobernantes es seguir profundizando las políticas de protección ciudadana para que no sólo nuestros vecinos sino también los turistas se sientan cuidados y seguros. Tigre es uno de los cinco principales destinos turísticos de la Argentina, con cinco millones de visitantes al año, que merecen disfrutar en paz y con tranquilidad de nuestras bellezas naturales y de nuestras propuestas culturales.

Las más de 1.500 cámaras de seguridad que monitorean 24 horas cada rincón de nuestros barrios son un sello distintivo de Tigre y han permitido disminuir los índices de criminalidad. Un ejemplo son las estadísticas de robo de automotores, que evidencian que nuestro distrito tiene el menor porcentaje de siniestros de todo el Conurbano. El control permanente de lo que sucede en las calles es la mejor arma para prevenir y combatir eficazmente el delito. Disponemos, además, de más de cien móviles de seguridad municipales (camionetas 4×4, cuatriciclos, motos de agua y unimog) que patrullan las 24 horas, los 365 días del año.

La utilización de botones de pánico es una práctica que también ha dado muy buenos resultados, porque permite a los ciudadanos, ante una situación de emergencia, emitir una alerta inmediata y silenciosa desde su hogar para que la policía accione en el momento. En Tigre ya hemos entregado más de treinta mil. Asimismo, implementamos el sistema Alerta Tigre 2.0, para que cualquier vecino inscrito pueda enviar una alerta desde su celular, por internet, a través de las redes sociales o desde su comercio. Ya hay más de setenta mil que lo utilizan, y seguiremos sumando hasta llegar a todos, porque estamos convencidos de que es una herramienta de gran utilidad para la lucha contra la delincuencia.

Dispositivos que posibilitan la detección de autos robados, aplicaciones para que las mujeres que son víctimas de violencia de género puedan denunciar fácilmente a sus agresores, drones que asisten a las fuerzas de seguridad en allanamientos o situaciones de emergencia y plataformas que permiten el monitoreo en tiempo real del trabajo de los patrulleros en las calles, son otras de las iniciativas innovadoras que nuestro distrito ha puesto en marcha, con resultados satisfactorios, en las que la tecnología se pone por completo al servicio de la protección ciudadana.

Tigre creó un sistema de protección ciudadana que seguramente es perfectible, pero que ha demostrado y sigue demostrado eficacia y, por sobre todas las cosas, flexibilidad para adaptarse a las nuevas tecnologías. De hecho, numerosos gobiernos municipales y provinciales, tanto del país como del exterior, lo han estudiado y replicado.

Una de las claves para desarrollar este tipo de políticas es contar con un equipo de técnicos y especialistas altamente capacitados y, lo que es más importante, comprometidos con la necesidad de mejorar la vida de la gente.

Al mismo tiempo, se requiere el ejercicio de una administración moderna, flexible, abierta y decidida a la incorporación de prácticas tecnológicas innovadoras.

En Tigre lo hemos hecho, porque estamos convencidos de que nuestro objetivo como gobernantes es cuidar a nuestros vecinos y a nuestros turistas, lo que significa, en definitiva, cuidar lo que más queremos.

 

El autor es intendente de Tigre.

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