Ya aprendimos, o estamos aprendiendo que las personas son la clave del éxito, o del fracaso de cualquier organización. Es por eso que dejo de tener sentido buscar candidatos perfectos. Hemos dejado de escuchar, ¿cuál es tu mayor defecto o tu mejor virtud?, en procesos de selección para abrirnos a Compañías que no busquen personas que no se hayan equivocado, sino que indaguen en como resolvieron sus errores o superaron sus mayores desafíos.

Ya dejó de ser excluyente un conocimiento técnico o una experiencia mínima. Hoy las empresas hacen hincapié en esas características que “hacen la diferencia”.

¿Qué son esas habilidades? Podemos distinguir entre “blandas” y “duras”. Habilidades duras hacen referencia a tareas específicas o conocimientos técnicos mientras que las habilidades blandas hablan de cómo realizamos esas tareas. Son características que forman parte de nuestra personalidad y se ven reflejadas no solo en nuestros trabajos, sino en todos los ámbitos y relaciones.

A principio de 2020, LinkedIn nos compartió un estudio en el cual nos ponía de manifiesto cuales serian las habilidades mas buscadas durante este año. El top five llevo en la cabeza, al igual que durante 2019 y 2018 la creatividad, seguido por la persuasión, colaboración, adaptabilidad y un nuevo integrante que ya venimos escuchando y bastante, la inteligencia emocional.

Creatividad: Es la capacidad de generar nuevas ideas o formas. Aplicado a lo laboral implica “nuevas maneras de hacer las cosas” que lleven a una optimización de procesos.

Persuasión: Es la habilidad que permite transmitir ideas y guiar a otras personas. Implican una capacidad de influencia y cambio en el otro.

Colaboración: Significa cooperación, intercambio de ideas y trabajo en equipo lo que impacta directamente en un mejor clima y resolución de tareas.

Adaptabilidad: Es la capacidad de hacer frente a lo cambios, modificando la conducta para poder cumplir con los objetivos estipulados.

Inteligencia Emocional: Goleman (1995) la define como la facultad para reconocer los propios sentimientos y los de nuestro entorno, lo que nos lleva a motivarnos y manejar de una mejor manera las relaciones que se dan, en el ambiente laboral en este caso.

Hoy, con el nuevo panorama, por supuesto que salen a la luz aun más la necesidad de adaptabilidad y la creatividad para hacer frente a nuevas, e inesperadas situaciones.

Si bien han transcurrido 5 meses del año 2020, sí que han sido desafiantes y han cuestionado todo lo que teníamos planificado, es por eso que podemos sumar a esta lista 5 nuevas habilidades que salen a relucir en este contexto de pandemia y por qué no, a pelear el podio:

Empatía: Es la capacidad de percibir los sentimientos o emociones. El famoso “ponerse en el lugar del otro” hoy, resulta clave. Fomenta la cooperación y por lo tanto tiene un gran impacto en la dinámica de los equipos de trabajo.

Autonomía: Es la facultad de actuar con independencia, hacer elecciones o tomar decisiones por si mismo. Hoy no tenemos el contacto que teníamos ni podemos preguntar a cada paso que damos, por lo tanto, es muy valorado el poder accionar proactivamente.

Resiliencia: Es la aptitud de superar o adaptarse a situaciones “difíciles”. Si bien no existe una manera de cómo deben impactarnos, hace referencia a la capacidad de recuperación.

Comunicación: Hoy presenta un gran desafío en todos los ámbitos. La manera que intercambiamos información es nueva. Los “cara a cara” se transformaron en llamados o videollamadas. En este nuevo tipo de comunicación es clave ser claros con nuestros mensajes y saber escuchar.

Liderazgo: Resulta clave la figura del líder para acompañar los cambios y motivar a los equipos. El apoyo es clave para el cumplimiento de los planes y objetivos.

Hoy, el mundo del trabajo sumado a este contexto de pandemia nos obliga a pensar cómo ser más competitivos. ¿Puedo ejercitar estas habilidades? Sí claro, todos podemos. Como primer paso debemos identificarlas, cómo las aplicamos, en qué situaciones y de qué forma. Luego buscar nuevas oportunidades de aplicarlas.

Por ejemplo, podemos ser más empáticos juzgando menos. Más autónomos haciendo propuestas o planteando nuestras ideas. Más resilientes teniendo objetivos claros y contemplando los obstáculos que pueden surgir como parte del proceso. Mas comunicativos escuchando más y mejores lideres brindando más apoyo a nuestros equipos. Maneras, infinitas, queda a creatividad de cada uno. Después de todo es nuestra decisión ser quienes hacen su trabajo o quienes hacen la diferencia. -

LinkedIn: Ayelen Kalenok