Rolando Toro nació en Chile y fue docente, psicólogo y antropólogo especialidades que le sirvieron para desarrollar la teoría de la biodanza.

En realidad su profunda concepción humanista lo transformó en un renovador en muchos aspectos de la educación. Inculcó a niños y jóvenes no solamente valores culturales sino sociales y espirituales.

Sus conocimientos en psicología y antropología lo llevaron a dedicarse a pacientes con enfermedades mentales, aplicando sus experiencias en el desarrollo de la danza con fines terapéuticos.

Durante el trascurso de su carrera se relacionó con grandes profesionales y pensadores que le dieron experiencia y saber.

Se destacó como pintor y fue además poeta, y su amor por la naturaleza también lo plasmó en las técnicas del movimiento a través de la música.

Luego de esto y ante el progreso positivo de esta terapéutica lo traslado a otro tipo de enfermedades y en individuos sin ninguna dolencia física.

Fue mucha y productiva su tarea en el Hospital psiquiátrico de Santiago de Chile.

Creo de esta manera los Juegos de Psicodanza, que posteriormente traslada a otras partes del mundo como Estados Unidos,Argentina, Brasil, Europa y en diferentes partes de Asia y África haciendo que la biodanza llegara a un desarrollo internacional.

Según sus propias palabras: “Estos juegos aluden al poder musical para curar enfermedades, invocar las fuerzas de la naturaleza, despertar el amor,armonizar las sociedades y despertar en el hombre la musicalidad perdida …”

En realidad la biodanza es una forma de expresión corporal que no requiere ninguna técnica de baile,sino nos permite expresar nuestros sentimientos al compás de la melodía.

Los beneficios más importantes se encuentran en la reducción del estrés, ansiedad y cuadros depresivos, como así fortalece la relación con los demás con aumento de la afectividad creativa y la generación de momentos felices y positivos.

A través de la música y el movimiento espontaneo se desarrollan los múltiples parámetros de integración, con otras personas,la naturaleza y los instintos puros.

En nuestro país hay centros de biodanza que se interrelacionan y es suficiente el efectuarla en grupo una vez a la semana para obtener resultados.

Luego de una hora de expresión corporal siguiendo el compás de la música todo cambia a nuestro alrededor: se minimizan los problemas, se adquiere conciencia positiva y se energiza nuestro espíritu y además se siente mucha felicidad al poder compartir con los demás.

Fundamentalmente se agilizan todos nuestros sentimientos y también nuestros sistemas celulares, todo esto debido a una fuerza fundamental: la del amor


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