Christine Jiaxin Lee fue arrestada en el aeropuerto de Sidney. Había “olvidado” notificar a su banco que le habían acreditado una gran cantidad de dinero que no era suyo. En total, habría gastado 1,3 millones de los 4.653.333 dólares australianos que le ingresaron de forma errónea como crédito ilimitado en su cuenta de Westpac, una de los cuatro principales bancos australianos.

Christine Jianxin Lee, estudiante malasia de ingeniería química, fue sorprendida en mayo de 2016 en el aeropuerto de Sidney mientras estaba embarcando para volver a Malasia, donde nació hace 24 años. Desde hacía cuatro la joven vivía en el lujo desenfrenado: adquisiciones de moda de grandes marcas, restaurantes prestigiosos y hoteles de cinco estrellas. A Christine no le faltaba de nada desde que, un mes antes de su 18 cumpleaños, abrió una cuenta corriente a la que acreditaron una cifra estratosférica de dinero. Pero en lugar de notificarlo al banco, comenzó a gastar a lo grande.

Tanto las autoridades como el banco habrían intentado ponerse en contacto con la joven en numerosas ocasiones, pero ésta habría ignorado los correos electrónicos y las llamadas, según informó el diario The Sidney Morning Herald. Por eso pidió a toda prisa un pasaporte malayo con la excusa de haber extraviado el suyo y estaba intentando dejar Australia, en donde vivía desde hacía cinco años, para visitar a sus padres. Cuando estaba a punto de hacerlo, los agentes de la policía federal la esperaban en el embarque. El novio de la chica, que dice desconocer la procedencia de la fortuna de Christine, pagó la fianza impuesta por el juez. Al día siguiente de la detención quedó puesta en libertad bajo vigilancia. Eso sí, le retiraron el pasaporte ante el temor de una fuga. Ahora tendrá que esperar a que se celebre el juicio para conocer la sentencia.

La policía australiana pudo recuperar más de 600.000 euros del dinero sustraído a Westpac, pero la entidad bancaria pretende que se le sea devuelto el total de lo que Christine sacó de la cuenta.