Un barco que contiene tesoros por valor de 17 mil millones de dólares ha sido descubierto en las costas que bañan Colombia, más de 300 años después de que fuera hundido por un escuadrón británico que trataba de sustraer el botín. El gobierno colombiano ha lanzado una declaración que anuncia el descubrimiento de dicho barco, que según afirma el país sudamericano, "no cabe duda que se trata del galeón San José", una embarcación que llevaba detrás diversas investigaciones frustradas por encontrar su localización. Dichas investigaciones se intensificaron en la década de los ochenta, y por fin ésta ha llegado a su fin.

Aunque la ubicación precisa del galeón es un secreto de estado, los funcionarios han declarado que el hallazgo se produjo "en las proximidades de la costa del Caribe", cerca de la ciudad portuaria de Cartagena, donde se sabe que la nave fue atacada el 8 de junio de 1708. Los intentos anteriores para localizarla se habían centrado en esta región, aunque los informes oficiales del gobierno indican que el San José se encuentra en un lugar
donde "nunca antes se hizo referencia en los estudios anteriores".

El barco se hundió hace más de 300 años en el Caribe
El barco se hundió hace más de 300 años en el Caribe

El paso siguiente es la batalla legal ya emprendida con el fin de establecer la propiedad de los restos del naufragio y su contenido. En 1980, la empresa de salvamento marítimo estadounidense Sea Search Armada (SSA) se adjudicó los derechos del 35 por ciento de la riqueza del galeón después de ayudar a proporcionar información sobre su probable ubicación. Sin embargo, el gobierno colombiano aprobó más tarde una ley dándose a sí mismo la plena propiedad de galeón, lo que desató un batalla judicial que vio demandas de archivo de la SSA en contra de la nación colombiana y los EEUU.

Pero el galeón era originalmente del imperio español, y su gobierno también hace cola para hacerse con el botín. Según el secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle, "el gobierno español va a solicitar una información precisa acerca de la aplicación de la legislación de su país en la que fundamente la intervención sobre un pecio (pedazo de naufragio) español".

Creado en 1696, el San José llevaba una tripulación de más de 500 personas. En 1708 formó parte de un convoy de quince buques que viajó desde Portobelo en Panamá a Cartagena, pero fue emboscado por una escuadra inglesa al mando del capitán Charles Wager, que destruyó el San José, en un intento de capturar su tesoro. Sin embargo, mientras que los informes históricos han surgido que el barco fue hundido a explosiones, el
gobierno colombiano afirma que el reciente descubrimiento pinta un cuadro diferente de los hechos. "Todavía es demasiado pronto para sacar conclusiones, pero la evidencia recopilada sugiere que el barco no explotó, como se ha dicho en los libros de historia".