Flor Paolini conoció el paraíso que se esconde en Santa Teresa, Costa Rica, sobre el litoral del océano Pacífico.

Las bellezas naturales de esta región son enormes, la energía que se encuentra en esta aldea es magnífica, el cuidado del medio ambiente es envidiable y el aire que se respira es increíblemente puro.

En esta parte del mundo, donde el brillo del sol y la reluciente arena hacen el escenario perfecto para relajarse en las aguas cristalinas, la pesca, el buceo o el kitesurf.

El trato de las personas es agradable y potencia a la perfección el lema "pura vida", así como se vive en este punto supremo del mapa. Así como lo pudo percibir la modelo argentina.