Es bastante común hoy el debate de si elongar es realmente tan efectivo como se dijo siempre. Y es muy común también el gran interrogante: ¿conviene hacerlo antes o después de correr? Estas y otras dudas son muy comunes tanto para corredores como para quienes no practican actividad física. Ser más flexibles seguramente beneficie a todos, deportistas o no.

A continuación, respuestas concretas a 5 preguntas claves:

¿Por qué?

Porque el trabajo de flexibilidad amplía nuestro rango de movimiento y vuelve a nuestros músculos y articulaciones más ágiles y elásticos.

¿Para qué?

Para poder llevar una correcta amplitud de zancada durante la carrera, para dar alivio a los músculos cansados luego de ejercitarlos y para minimizar el riesgo de lesiones. Si no hacemos deporte, para desenvolvernos mejor en los movimientos de la vida diaria.

¿Cómo?

Se recomienda no hacer rebotes, sostener en una posición y mantenerla no menos de 20 o 30 segundos y luego repetir buscando ir más lejos. Tiene que haber una tensión que genere algo de molestia, pero no dolor.

¿Cuándo?

Con los músculos trabajados, en caliente. Después de correr o de la actividad que realicemos. Es muy riesgoso hacerlo en frio sin una correcta entrada en calor: en ese momento estamos más propensos a lesionarnos. Antes de comenzar la actividad se puede hacer algo de movilidad articular con ejercicios del tipo rotaciones, flexiones, y extensiones de distintos segmentos corporales pero sin buscar una amplitud exagerada si no generar movimientos que den calor y algo de elasticidad. La parte de flexibilidad propiamente dicha debe hacerse siempre después del entrenamiento.

¿Qué pasa si no lo hacemos?

Puede que no pase nada, de hecho hay deportistas que aseguran no elongar y no haberse lesionado nunca. Lo cierto es que cada persona es un mundo y en líneas generales a todos nos viene muy bien ser más flexibles. Sin ahondar demasiado científicamente siempre digo como ejemplo sencillo quepensemos en un elástico: si lo estiramos o doblamos no se va a romper fácilmente, porque es flexible.

Esto no ocurre con una rama, por ejemplo. Y lo mismo puede pasar con nuestro cuerpo. Si somos corredores o realizamos cualquier otro deporte, trabajar la flexibilidad nos va a ayudar a recuperarnos mejor entre las sesiones de trabajo y estar menos expuestos a lesiones, y si no lo somos, nos será muy útil para desenvolvernos mejor en distintas situaciones de la vida diaria como pueden ser estirarnos para buscar algo, agacharnos, responder corporalmente mejor ante un tropiezo o caída, etc..

Por Carolina Rossi: entrenadora Nacional de Atletismo y corredora, capitana de los Running Teams Fila Palermo y Puerto Madero

Fotos: Gentileza Sierra de los Padres & FotoRun