Según informa el sitio RT, Glasheen fue un exitoso empresario australiano, pero en 1987 perdió una fortuna de casi 10 millones de dólares en la crisis bursátil. Vivió durante años en la pobreza hasta que en 1997 decidió irse a vivir a la isla de Restoration, frente a la costa noreste de Australia.

El ex millonario ha vivido de esta manera durante 16 años junto  a la compañía de su inseparable de su perro Quasi y de una maniquí de plástico.

Para resguardarse de los embates de la naturaleza, David construyó una cabaña que cuenta con paneles solares que le permiten obtener energía para conectarse a Internet. Además, tiene una granja donde cultiva frutas y verduras que le permiten abastecerse. Por si fuera poco, elabora también su propia cerveza.

Sin embargo, ahora un tribunal está considerando sacarlo del lugar, pues no ha cumplido con el trato que le permitió vivir allí.

Glasheen se comprometió a pagar 20.000 dólares anuales y construir un complejo turístico, pero como nada de ello se ha hecho efectivo, hoy su estancia corre peligro.