¿Por qué no se come carne los viernes de Cuaresma? La razón que pocos conocen

Te decimos las razones detrás de esta importante tradición católica

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(Gemini)
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Cada año, la pregunta se repite: ¿por qué este viernes no se debe comer carne por la Cuaresma? La respuesta tiene raíces profundas en la historia y la tradición de la Iglesia católica, y es especialmente relevante en la vida religiosa y cultural de millones de mexicanos.

Entender el origen y el sentido de esta costumbre puede ayudarte a vivir la Cuaresma con mayor conciencia y propósito, más allá de la simple abstinencia.

Veamos sus motivos y cómo esta tradición sigue vigente hoy en día.

¿Por qué no debes comer carne los viernes de Cuaresma?

La Arquidiócesis Primada de México lo explica claramente: esta práctica es mucho más que una simple prohibición alimentaria; es un llamado a la solidaridad, la caridad y la reflexión espiritual.

La tradición de no comer carne los viernes de Cuaresma surge en los tiempos de las primeras comunidades cristianas.

En aquellas épocas, las poblaciones se asentaban cerca de ríos, lagos o lagunas, y existía una marcada diferencia social respecto a la alimentación:

“Los ricos poseían ganados; o bien, dinero para comprar carne. Así, la carne era comida de ricos”, señala la Arquidiócesis Primada de México.

Por el contrario, los pobres solían alimentarse del pescado que pescaban en esas aguas, convirtiendo este alimento en el sustento básico de las clases más humildes.

Fechas clave de la Cuaresma
Fechas clave de la Cuaresma y la Semana Santa 2026. Foto: (iStock)

Para fomentar la empatía y la equidad, la Iglesia pedía a los ricos que, durante los viernes de Cuaresma, se unieran a los pobres comiendo pescado en vez de carne.

Además, el dinero ahorrado al no consumir carne debía utilizarse en obras de caridad y misericordia, beneficiando a quienes más lo necesitaban. Así, la práctica adquirió un sentido de comunidad y solidaridad.

Por qué es peligroso volver
Por qué es peligroso volver a congelar mariscos y pescados (EFE/ Carlos Ramírez)

Con el paso del tiempo, la abstinencia de carne en viernes de Cuaresma se consolidó como una forma de ejercitar la voluntad y fortalecer el espíritu, ayudando a los fieles a prepararse para resistir tentaciones y vivir la fe de manera más comprometida.

La Arquidiócesis concluye que esta costumbre “se mantuvo como una forma de ejercitar la voluntad, de preparar el espíritu para resistir a cualquier clase de tentaciones”.

Hoy, esta tradición sigue vigente no solo como un acto de obediencia religiosa, sino como una invitación a la reflexión: abstenerse de carne es un pequeño sacrificio que nos recuerda el valor de la solidaridad y la importancia de ayudar a los demás.