Legisladora del PRD propuso aumentar condenas por casos de Feminicidio contra menores de edad

Cabe destacar que la Violencia de Género no se limita a lo físico; también incluye aspectos psicológicos y emocionales

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Se argumenta la necesidad de fortalecer el marco legal para brindar una protección más efectiva a las niñas y adolescentes. FOTO: CUARTOSCIRO
Se argumenta la necesidad de fortalecer el marco legal para brindar una protección más efectiva a las niñas y adolescentes. FOTO: CUARTOSCIRO

A pesar de la existencia de sanciones más severas para el delito de feminicidio en México, los indicadores revelan una tendencia al alza en su incidencia, acompañada por altos niveles de impunidad en las investigaciones. Los datos obtenidos de fuentes oficiales, señalan que entre 2015 y 2022 se documentaron más de 27,000 asesinatos de mujeres, incluyendo a niñas. De cada cien víctimas, ocho son menores de edad.

Para abordar esta problemática, se ha presentado una iniciativa en el Congreso de la Ciudad de México. La propuesta, impulsada por una integrante de la bancada del PRD, que preside la Comisión de Atención al Desarrollo de la Niñez, busca modificar el Código Penal de la ciudad al agregar el artículo 148 ter.

El objetivo primordial de esta propuesta es introducir un agravante específico en los casos de feminicidio que involucren a niñas y adolescentes menores de 18 años. De ser aprobada, esta modificación permitiría imponer penas que podrían alcanzar hasta la mitad adicional de la sentencia original al perpetrador de dicho delito.

Esta iniciativa se sustenta en estadísticas proporcionadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, las cuales indican que, en promedio, se registra un feminicidio cada 2.4 horas en México. Esto equivale a un promedio de 10 mujeres asesinadas diariamente en diversas partes del país.

La legisladora destacó que, en muchos casos, el feminicidio de niñas y adolescentes tiene su origen en la violencia que se perpetra en el entorno doméstico, precisamente donde deberían estar seguras. Sorprendentemente, los perpetradores suelen ser familiares que han acosado y abusado de las menores durante un período prolongado.

Es importante destacar que, aunque el feminicidio ya se considera un delito autónomo en el sistema penal de México, la regulación actual no contempla agravantes específicos.

Por ello, se argumenta la necesidad de fortalecer el marco legal para brindar una protección más efectiva a las niñas y adolescentes, quienes son consideradas un grupo particularmente vulnerable frente a la comisión de este delito y, por lo tanto, requieren una atención específica.

Estado de México, Ciudad de México y Querétaro fueron los estados con mayor prevalencia de agresiones contra mujeres. 
FOTO: GALO CAÑAS/CUARTOSCURO
Estado de México, Ciudad de México y Querétaro fueron los estados con mayor prevalencia de agresiones contra mujeres. FOTO: GALO CAÑAS/CUARTOSCURO

Aumento en penas

La propuesta se enfoca en establecer como agravante del delito de feminicidio una penalidad incrementada hasta en una mitad cuando la víctima sea menor de 18 años. Aunque algunos estudios sugieren que el endurecimiento de las penas no necesariamente reduce la incidencia del delito, se argumenta que esta medida permitiría mantener al delincuente alejado de la sociedad por un período prolongado, evitando así posibles daños adicionales.

La legisladora enfatizó que el problema subyacente radica en la falta de efectividad del sistema de justicia en México, que se traduce en la impunidad que prevalece en la sanción a los agresores y depredadores. Esta impunidad es resultado de la ineficacia de magistrados, jueces, fiscalías y cuerpos policiales.

Cabe mencionar que esta iniciativa se enmarca en los compromisos asumidos durante la Primera Reunión de Trabajo de la Red de Comisiones Legislativas en Materia de Niñez y Adolescencia. Junto con la propuesta para la pérdida de la patria potestad de los feminicidas, tiene como objetivo reforzar el marco legal de protección para niñas y adolescentes en México, en un esfuerzo por abordar y frenar la creciente ola de feminicidios que afecta al país.

Imagen de archivo. Un hombre sostiene una cruz durante una protesta antes del Día de los Muertos contra la violencia de género y el feminicidio en Ciudad de México, México. 30 de octubre de 2022. REUTERS/Raquel Cunha
Imagen de archivo. Un hombre sostiene una cruz durante una protesta antes del Día de los Muertos contra la violencia de género y el feminicidio en Ciudad de México, México. 30 de octubre de 2022. REUTERS/Raquel Cunha

¿Qué es la Violencia de Género?

La violencia de género, también conocida como violencia contra la mujer o violencia machista, es un término que se utiliza para describir actos violentos, abusivos o coercitivos dirigidos específicamente hacia las mujeres debido a su género. Esta forma de violencia puede manifestarse en diferentes contextos y puede incluir una variedad de comportamientos perjudiciales, tanto físicos como psicológicos.

La violencia de género puede adoptar muchas formas, como la violencia doméstica, el acoso sexual, la trata de personas con fines de explotación sexual, la mutilación genital femenina, el matrimonio forzado, el ciberacoso, el acoso callejero y otros tipos de agresiones basadas en el género.

Es importante destacar que la violencia de género no se limita a lo físico; también incluye aspectos psicológicos y emocionales, como la manipulación, el control, la humillación y el abuso verbal o emocional. Este tipo de violencia tiene graves consecuencias para la salud y el bienestar de las mujeres y puede llevar a lesiones físicas, problemas de salud mental, e incluso a la muerte en casos extremos.

La violencia de género es una violación de los derechos humanos fundamentales y es considerada un problema global. Muchos países han implementado leyes y políticas para prevenir y abordar la violencia de género, así como para brindar apoyo a las víctimas.

Sin embargo, aún persisten desafíos significativos en la lucha contra esta forma de violencia, incluyendo la concienciación pública, la educación y la eliminación de estereotipos de género dañinos que perpetúan la desigualdad y la violencia.